La lista de los Pumas: las ausencias de Imhoff, Isa y Cordero, entre el criterio de Ledesma y el sistema

Juan Imhoff ,que actualmente juega en Racing 92 de Francia, no estará en el mundial de Japón
Juan Imhoff ,que actualmente juega en Racing 92 de Francia, no estará en el mundial de Japón Fuente: AFP
Alejo Miranda
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20 de agosto de 2019  • 13:59

Hay una máxima que reza que en los Pumas tienen que jugar los mejores. Detrás de ese enunciado que parece tan simple se entretejen un montón de complejidades. ¿Los mejores para qué? ¿Para un partido? ¿Para un Mundial? ¿Para el rugby argentino? Tres preguntas que entrañan no tres, sino múltiples respuestas.

El criterio que utilizó Mario Ledesma para elegir a los 31 jugadores que representarán a la Argentina en el Mundial de Japón 2019 también es simple: si uno está dentro de los 23 jugadores que él considera mejores para el primer partido del Mundial, cualquiera puede integrar la lista. Si no, se recurre a los que están dentro del sistema de la Unión Argentina de Rugby, verbigracia Jaguares, Argentina XV, Pumitas, Pumas 7s.

Esto explica por qué Juan Imhoff, Santiago Cordero y Facundo Isa, tres de los mejores jugadores de las ligas de Francia e Inglaterra, las más poderosas del mundo en términos económicos, no van a Japón. No están, a criterio de Ledesma, entre los 23 que él elegiría para enfrentar a Francia el 21 de septiembre. Lo que no significa necesariamente que no estén dentro de los mejores 31 rugbiers argentinos.

Juan Imhoff juega en Racing 92 de Francia.
Juan Imhoff juega en Racing 92 de Francia. Fuente: AFP

La pregunta que subyace, entonces, es cuál es el beneficio de prescindir de Imhoff, Cordero o Isa. Para un partido, para un Mundial y para el rugby argentino.

Conviene ir de lo general a lo particular. Cuando la Argentina se encolumnó con las potencias del hemisferio sur en 2012 al ingresar Los Pumas en el Rugby Championship, entró en una dimensión muy compleja. Por un lado, la posibilidad de competir mano a mano con los mejores, lo que redundó en un innegable crecimiento. Por el otro, la imposibilidad de aunar calendarios y estilos de juego con la mayoría de sus figuras, que actuaban profesionalmente en clubes del norte.

Esta complejidad se potenció en 2016 con la inclusión de Jaguares en el Super Rugby. La apuesta fue traer a los mejores. Para lograr eso, se tomó una medida drástica: el que jugara en Europa no podría integrar el seleccionado argentino. La rigidez de la fórmula terminó siendo contraproducente y perjudicó a Pumas y Jaguares. Basta decir que entre 2016 y junio de 2018 los Pumas sólo ganaron seis de 28 partidos, sólo dos de ellos ante potencias.

La proscripción se flexibilizó con llegada de Ledesma a la conducción en agosto de 2018. Entre Rugby Championship y ventana de noviembre pudo convocar a cinco jugadores que actuaban en Europa (cuatro primeras líneas, un segunda línea). Cuando en mayo dio la lista preliminar para el Mundial incluyó a dos de ellos (Figallo y Herrera) y sumó dos aperturas (Sánchez y Urdapilleta) y un tercera línea (Isa). Afuera Imhoff y Cordero, dos wings, uno de los puestos mejor cubiertos. Las dudas por la recuperación de Delguy hicieron que más tarde convocara a Cordero.

Sólo tres entraron en el criterio de agregarle un plus al equipo, tanto en el funcionamiento del juego como en la dinámica fuera de la cancha (aspecto que resaltó Ledesma durante el anuncio), que se reduce en la fórmula de estar entre los 23 del partido ante Francia.

¿Contribuye al crecimiento del rugby argentino? Sí, en la medida en que le da al jugador un incentivo más para permanecer dentro del sistema, alineados bajo un mismo calendario y un mismo estilo de juego, potenciando a Jaguares en el Super Rugby. No, en tanto se achica la base y se reduce la competencia interna. Tuvo que irse Sánchez a Francia para que apareciera Díaz Bonilla, tuvo que irse Cubelli a Australia para que aparecieran Bertranou y Ezcurra.

¿Puede condicionar el resultado de un partido aislado? No, si se considera que de todas formas ninguno de los tres estaría ante Francia o Inglaterra, y que el recambio tiene capacidad de sobra para superar a Estados Unidos y Tonga. ¿Puede afectar el desenlace de los Pumas en el Mundial? Sí, ante la eventualidad de que la estadía se prolongue y puedan aparecer lesiones o suspensiones.

Que estén o no entre los 23 es atributo puro y exclusivo de Ledesma. Allí no hay discusión. Sí cabe cuestionar si los jugadores tuvieron un tiempo de adaptación a un sistema de juego muy distinto y para encajar en un grupo ya ensamblado justo como para calificar cabalmente su pertenencia o no a ese grupo. Imhoff ni siquiera tuvo la chance de probarlo. Cordero, como el resto de los wings en estos cuatro partidos, casi no tocó la pelota. Isa, en una posición axial como es el 8, tiene características muy distintas a las de Ortega Desio. ¿Debía adaptarse al sistema o el sistema debía mutar para explotar sus cualidades?

Fuente: LA NACION

Sánchez, por caso, tampoco jugó bien. Él no rendía examen, y está bien que así fuera por lo que ya demostró en su larga trayectoria en los Pumas. Pero, aun conociendo el sistema de haberlo ejecutado en todo 2018, su bajo rendimiento es elocuente de que el escenario era complejo para cualquiera.

Otro parámetro: los sudafricanos incorporaron nueve jugadores de Europa (al menos ocho irán a Japón) y fueron los campeones del Rugby Championship. Con dos semanas de preparación, ya que ninguno de sus equipos fue más allá de los cuartos de final del Super Rugby, es cierto. Que Jaguares haya llegado hasta la final alteró toda la preparación, y el desenvolvimiento de los Pumas en estos cuatro partidos no fue el ideal. Los que vinieron de afuera fueron víctimas de esta coyuntura, ya que debieron entrenarse solos durante dos semanas y llegaron en distinta condición física que el resto.

Por otro lado, Ledesma insistió que la regla de los 23 siempre fue clara para el interior del plantel. No obstante, antes del primer partido Cordero dijo en una entrevista con LA NACION que estaban todos en igualdad de condiciones. Contradictorio.

Cordero interrumpió intempestivamente la pretemporada con su nuevo club Bordeaux para pelear por un lugar en el Mundial. Según la prensa francesa, Herrera entró en conflicto con Stade Francais, presumiblemente por lo mismo. No está mal poner al seleccionado por encima de todo, pero por lo menos, una vez que son parte del plantel, deberían tener las mismas oportunidades que el resto. El riesgo puede ser privarse de jugadores que sí tienen condiciones para estar dentro de los 23.

La restricción fue mutando hasta llegar a este momento crítico: los 31 que representan a la Argentina en un Mundial. Luego de Japón se suman a la lista de los "europeos" Matera, Lavanini y seguramente alguno más. No sería ilógico que vuelvan a cambiar las reglas de juego. En definitiva, de lo que se trata es de encontrar la fórmula que permita que estén los mejores. Para ganar un partido, para llegar lo más lejos posible a un Mundial y para favorecer el crecimiento rugby argentino.

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