Sandra Rossi, la "mamá" del plantel de River: cómo la neurociencia potenció al equipo

Sandra Rossi en el Santiago Bernabeu con la Copa Libertadores en sus manos
Sandra Rossi en el Santiago Bernabeu con la Copa Libertadores en sus manos Crédito: @sandramrossi
Juan Patricio Balbi Vignolo
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28 de octubre de 2019  • 23:59

Revolución. Esa es una de las palabras que mejor le sientan al ciclo de Marcelo Gallardo en River. No solo por los trofeos y los éxitos deportivos continuos que siguen agigantando la historia del club, sino por el cambio radical que logró el entrenador junto con su cuerpo técnico y la dirigencia de Rodolfo D'Onofrio en la manera de trabajar. En estos últimos cinco años, el Muñeco fue uno de los grandes impulsores de la renovación del predio de Ezeiza (hoy llamado River Camp) y de la concentración en el Monumental y continúa progresando en el plan estructural para reformar y potenciar las categorías infanto-juveniles, entre otros pilares de trabajo. Pero su revolución también se produjo en el plantel profesional, con un cuerpo técnico de 20 personas en el que se destaca el nombre de una mujer: Sandra Rossi.

La doctora Rossi es especialista en medicina del deporte y neurociencias y trabaja desde el inicio del ciclo en junio de 2014. Se conoció con Gallardo a través de Pablo Dolce, uno de los preparadores físicos del plantel, y su trabajo impactó de lleno desde el primer día en el club: todos los jugadores destacan la importancia de su presencia.

Su función es el entrenamiento del cerebro para acortar tiempos de reacción, aumentar la visión periférica, mantener los niveles de atención altos y lograr comunicaciones efectivas, entre otras mejoras. Se trata de una metodología con la que, por medio de la tecnología y la ejercitación del cerebro gracias a la neuroplasticidad del mismo, se mejora la visión, la concentración, el foco, el manejo del estrés y las velocidades de reacción, observándose los resultados directamente dentro del campo.

Sandra Rossi posando en el Monumental con la medalla del último título continental que ganó River
Sandra Rossi posando en el Monumental con la medalla del último título continental que ganó River Crédito: @sandramrossi

Así, los futbolistas no solo afinan el lápiz en lo técnico-táctico y en lo físico en las prácticas y en las pretemporadas, sino que también potencian su cerebro. Es un trabajo interrelacionado para que el motor sea la cabeza y para que ese entrenamiento mental, visual y de anticipación brinde más herramientas antes de moverse para luego resolver con mayor eficiencia diferentes situaciones del juego.

"Es como una mamá, nos escucha y aconseja", repiten los jugadores de River en la intimidad y llenan de elogios a la doctora Rossi cada vez que pueden. Recientemente, Nicolás De La Cruz contó cómo mejoró su nivel con la neurociencia: realizó técnicas de concentración, manejo de situaciones y del estrés. "Se trató todo de mucha mentalidad y constancia en el trabajo, he tenido el apoyo importante de Sandra con la neurociencia", contó el volante uruguayo. Sus palabras se suman a una larga lista: Fernando Cavenaghi, Gonzalo "Pity" Martínez, Ignacio Scocco, Leonardo Ponzio y Rodrigo Mora, entre otros, han destacado su trabajo, además de la contención que les brinda.

Con más de 17 años de experiencia, su extenso curriculum explica por qué Gallardo la eligió para sumarse al cuerpo técnico. Rossi trabajó en el Laboratorio de Entrenamiento Visual y Control Motor del CeNARD con diferentes deportistas de alto rendimiento en el entrenamiento sensoperceptivo (vista, tacto y oído) para alcanzar el máximo potencial posible. Además, fue directora del 1st Place Institute ubicado en Miami, Florida, en el que trabajó con un equipo interdisciplinario, implementando tecnología de avanzada para el entrenamiento de la plasticidad cerebral en deportistas de alto rendimiento.

Por otro lado, aunque ha tenido participaciones en Boca, Racing y Estudiantes, no todo es fútbol, ya que también formó parte de las carreras de diferentes deportistas: ha trabajado con diversos tenistas (Gastón Gaudio, Juan Mónaco, Guillermo Coria, José Acasuso, Horacio Zeballos y Carlos Berlocq); con las Leonas y árbitros de la Federación Internacional de Hockey; con la Selección de Voleibol de Polonia; con los Pumas y los Teros en Rugby; con el equipo Ellerstina, en polo; con la judoca Paula Pareto; con la boxeadora Jessica Bopp; y con diversos deportistas de automovilismo, taekwondo, BMX, surf, golf, ecuestre, pentatlón, karate, slalom, esgrima, esquí y tiro olímpico.

Junto a todo el cuerpo médico en una foto tomada en la previa de la final de la Copa Libertadores 2015 en la que River jugó frente a Tigres, de México
Junto a todo el cuerpo médico en una foto tomada en la previa de la final de la Copa Libertadores 2015 en la que River jugó frente a Tigres, de México Crédito: @sandramrossi

"La idea no es que sea un trabajo aislado o de laboratorio y que los jugadores no lo entiendan. La idea es que sepan que en los entrenamientos van a entrenar el cerebro y el físico. Es un trabajo interrelacionado. Normalmente trabajamos en estaciones con grupos divididos según los puestos porque tienen diferentes requirimientos y nos enfocamos mucho en la toma de decisiones y la velocidad de las respuestas", destacó Rossi a mediados de 2014 en una de las pocas entrevistas que brindó, ya que no suele aparecer frente a los micrófonos.

Sandra tiene una sala especial tanto en el predio de Ezeiza como en la concentración del Monumental y acompaña al equipo en los entrenamientos, las pretemporadas y en la gran mayoría de los partidos. Así, en la última preparación entre junio y julio pasado en los Estados Unidos, se llevó a cabo un novedoso ejercicio que llamó la atención.

Bajo la atenta mirada de Gallardo, en la playa de Santa Mónica, Los Ángeles, se definió un espacio pequeño y delimitado y se colocaron números y letras en las dos puntas. Así los jugadores, en primer lugar, debían realizar un pique corto a pura velocidad y recoger el número o la letra que Rossi indicaba. Al agarrarlo, debían volver a realizar otro pique para dejarlo donde ella les decía. Todo eso con la dificultad de que el anteojo "parpadeaba". Se trató de un trabajo de estrategia de búsqueda visual con el foco puesto en la toma de decisiones con escaso tiempo y dificultad de visión, para así aumentar el nivel de atención y concentración.

"Soy bastante curioso. Busco herramientas complementarias para los jugadores. A Sandra la conocí a través de Pablo Dolce, nuestro preparador físico. Era novedoso porque esto no se hacía. Y era un desafío sumar una mujer en un mundo tan machista como el fútbol", reconoció Gallardo en una entrevista con LN Revista en marzo de 2015. "Me hubiera gustado tener esa preparación como jugador, ese entrenamiento mental, visual, de anticipación. Los jugadores que piensan mejor y más rápido, con más herramientas para resolver, hoy hacen la diferencia. El motor es la cabeza". El fútbol y los tiempos han cambiado. Y River encontró en la neurociencia un amparo fundamental que también explica los triunfos.

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