Guido Pella y la presión: "En la Argentina, si no sos top-ten a los 20 años, te matan”

Al margen de la eliminación de ayer en Flushing Meadows, el bahiense habla de la presión del ambiente hacia los jóvenes
Xavier Prieto Astigarraga
(0)
1 de septiembre de 2016  

Fuente: AP

NUEVA YORK.– Ni se bañó. Guido Pella apareció por la sala de prensa así como estaba: caliente por la temperatura externa e incandescente por su desempeño. Había perdido a manos del ruso Mikhail Youzhny , un ex top-ten que a los 34 años vive un reverdecer (está 61º en el ranking), pero que era vencible para el bahiense de 26, 51º en el mundo. Y el zurdo se descargó. “En ningún momento me dispuse a luchar. En este nivel, no puede pasar más”, soltó la bronca luego del 6-2, 6-1 y 7-6 (7-3).

Así como puede criticarse sin filtro, puede hacerlo contra cualquiera. No tiene pelos en la lengua. Y ataca hasta a la sociedad en general, un par de años después de que el ambiente lo hiciera retirarse por un tiempo y lo tuviera cerca del abandono definitivo: “Lamentablemente, vivimos en un país en el que si uno no obtiene los éxitos a los 20, 21, no sirve para nada”, acusa.

A mediados de 2014, Pella figuraba 158º y estaba harto. Del tenis y por el tenis, de todo. “No me aguantaba ni yo. Me la agarraba con todo el mundo, con mi familia, con todos... No me daba alegría jugar, ni entrenarme, ni viajar, ni nada. Tenía que parar y plantearme nuevos objetivos en mi vida”, explicó entonces, a los 24 años. Tocó el botón de pausa para su carrera deportiva sin saber si el siguiente sería el de play o el de stop.

Volvió. Y le fue bien. Hoy, ese 51er lugar en el escalafón es lo mejor que ha conseguido hasta el momento, y si bien de los últimos siete encuentros perdió seis, el presente en general es bueno y lo tiene entre los convocables para el equipo de Copa Davis para la semifinal del 16 al 18 de este mes en Gran Bretaña. Aunque ayer haya jugado mal ante Youzhny, por la segunda rueda del US Open . “Da bronca terminar así un partido, sin haber hecho nada. Son cosas que pasan. Un mal día. Él no hizo absolutamente nada para ganar. Fueron regalos míos. En ningún momento me dispuse a luchar, que es lo que hay que hacer, y pasó lo que pasó”, disparó Pella.

–El tercer set fue más parejo...

–Empezó a errar un poco más. Y yo metí un par de pelotas más. Pero en ningún momento estuve dispuesto a luchar lo que había que luchar. Él lo vio, y empezó a correr, a traer [devolver todo], a jugar bien. Eso fue.

–¿Qué explicación encontrás? Lo lógico es que en el US Open tengas ganas de luchar.

–Fue un mal día. Hice bien la entrada en calor, me preparé de la mejor manera, y en el partido fui perdiendo el espíritu de lucha. Es como para analizarlo con mi equipo. No se puede repetir. En este nivel, no puede pasar más.

–¿Cómo vivís este momento de tu trayectoria?

–Bien. Lo de este año fue una escalada muy rápida. No la tenía en mis planes. Me tocó afrontar muchas situaciones para las que no estaba preparado y estoy tratando de asimilarlas. Ya me siento adaptado al circuito. Tuve que hacerlo rápidamente, porque en un solo torneo pasé de ver si entraba o no al top 100 a estar entre los 40 mejores. Fue muy lindo lo que me pasó este año.

–¿A qué adjudicás ese quiebre?

–Al trabajo y a aprovechar situaciones. Tuve rendimientos muy buenos, como en el Abierto de Río y por la Copa Davis. Esas situaciones me fortalecieron un montón y me llevaron a estar mucho más enfocado en el circuito, más atento, más maduro. Esas situaciones hacen perdurar en un circuito en el que es cada vez más complicado estar.

–¿Por qué esta situación llega a los 26 años, una edad intermedia?

–La mayoría tiene un pico de rendimiento no tan corto. Y la Argentina, lamentablemente, es un país en el que si uno a los veinte años no es top-ten lo matan. Pasa siempre y nunca voy a entenderlo. Cuando era más chico eso me afectaba un poco. La sociedad es así. Lamentablemente, vivimos en un país en el que si uno no obtiene los éxitos a los 20, 21, no sirve para nada. Yo siento que estoy haciendo una muy buena carrera. Obviamente, hay jugadores mejores que yo, que han logrado cosas más importantes que las que conseguí yo, pero voy a mi ritmo y busco el mejor nivel que pueda alcanzar en mi carrera. Para mi máximo todavía falta, y no sé cuál va a ser, pero estoy contento con lo que vengo haciendo. Vengo de abajo, soy un laburante, un jugador que se entrena todos los días para lograr su máximo rendimiento, y si voy a alcanzarlo dentro de dos o tres años, bueno, más vale tarde que nunca.

–¿Ahora te sentís liberado de presión?

–Siento exactamente la misma presión que cuando tenía 20 años. La única diferencia es que ahora, cuando vienen esos momento de nervios, los manejo mejor, me banco situaciones que quizás antes no. Eso es el circuito: bancarse las situaciones. Todos tienen los mismos nervios, las mismas presiones, y el que se los banca de la mejor manera es el que gana.

–¿Qué expectativas tenés de estar en Glasgow, por la Davis?

–Todos tienen chances de estar. Ojalá me toque. Trabajo para que los resultados estén en mi favor, y ojalá el capitán me elija. Si no, estaré afuera, alentando a este equipo que se formó y en el que –la verdad– estamos todos unidos. Y si me toca estar dentro, haré lo que pueda para ayudar a la Argentina a ganar otra serie.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.