Copa Libertadores: tras la traumática Copa América, así les fue a los equipos argentinos con el VAR

Daniel Fedorczuck, árbitro uruguayo de Paranaense-Boca, escucha las indicaciones del colombiano Andrés Rojas, asistente principal de VAR. El charrúa se equivocó en el penal que les dio a los brasileños sobre el final.
Daniel Fedorczuck, árbitro uruguayo de Paranaense-Boca, escucha las indicaciones del colombiano Andrés Rojas, asistente principal de VAR. El charrúa se equivocó en el penal que les dio a los brasileños sobre el final. Fuente: AFP
Alejandro Casar González
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26 de julio de 2019  • 07:00

Un penal en contra, un penal a favor, una expulsión del rival y un gol anulado al oponente fue el balance para los equipos argentinos de la primera semana del VAR tras la traumática Copa América. Más allá de los aciertos -el gol en offside bien anulado en el partido entre Cruzeiro y River o la expulsión del paraguayo Alberto Espínola en San Lorenzo-Cerro Porteño-, la herramienta tecnológica tuvo un rendimiento dispar en el regreso de la Copa Libertadores.

La imagen del penal sancionado contra Boca supone un trago amargo: Daniel Fedorczuk, el árbitro uruguayo, no había visto la jugada. A instancias del colombiano Andrés Rojas, su asistente de VAR, decidió revisar la jugada en el campo. La vio una y otra vez. Ralentizaron la imagen y, al final, determinó que había penal para Athlético Paranaense. Pero la sanción no terminó allí: el árbitro amonestó a Esteban Andrada, sin motivo aparente. La infracción, en todo caso, fue cometida por Emmanuel Mas. Pero el VAR no podía volver atrás con esa sanción, ya que las jugadas de amarilla no son revisables. Así que el arquero de Boca mantuvo su amarilla.

Suárez se lamenta por haber desviado un penal que el árbitro Bascuñán cobró a instancias del VAR en River-Cruzeiro.
Suárez se lamenta por haber desviado un penal que el árbitro Bascuñán cobró a instancias del VAR en River-Cruzeiro. Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo

En River-Cruzeiro, y más allá del gol bien anulado a los brasileños por un offside milimétrico de Marquinhos Gabriel, el VAR tuvo dos intervenciones desafortunadas. Por un lado, obvió el pisotón del brasileño Dedé -recordado por sus dos expulsiones en las series contra Boca de la Libertadores pasada- a Gonzalo Montiel luego de que el lateral argentino intentara una chilena. Por el otro, una mano de Luis Orejuela. En ambos casos, el "chequeo silencioso" del VAR le dio la razón al árbitro principal del partido, el chileno Julio Bascuñán, quien no cobró nada en ninguna de las dos acciones. Se respeta el protocolo, que faculta al VAR a sugerir una revisión en cancha "cuando haya riesgo de un error claro y grosero" (para los asistentes de video no lo hubo), pero el equipo arbitral termina pasando por alto dos jugadas decisivas.

En el Monumental, el VAR se redimió con la jugada del penal a Lucas Pratto por un agarrón. La maniobra es una entre las tantas que se dan en todos los partidos, pero las imágenes no dejan dudas: existe sujeción al delantero argentino, por lo que la pena máxima está bien cobrada. Así, los asistentes de video se fueron de Núñez con dos aciertos y dos errores. Un 50% de efectividad. Muy lejos del casi 99% de certidumbre que pregonó la FIFA en el último Mundial.

El penal contra Pratto sancionado por el VAR

En el Nuevo Gasómetro la estadística mejoró. El chileno Roberto Tobar (árbitro de la final de la última Copa América entre Brasil y Perú) se apoyó en el colombiano Nicolás Gallo para expulsar al paraguayo Alberto Espínola. Tobar había dado continuidad a la jugada, pese a que Héctor Fértoli, futbolista del Ciclón argentino, permanecía tendido sobre el césped. Cuando la fase de ataque de San Lorenzo terminó, el VAR lo llamó para sugerirle que revisara la patada de Espínola. Luego del chequeo en el campo, Tobar tomó la decisión (correcta) de expulsar al paraguayo. Al entrenador argentino del equipo guaraní, Miguel Ángel Russo, la introducción de la tecnología no le gusta demasiado: "Nos tenemos que acomodar al VAR cuando venimos de visitantes. Cada vez que grita la gente piden el VAR, es imposible. Los árbitros deben tener la tranquilidad y la capacidad necesaria para la toma de decisiones", dijo en la conferencia de prensa posterior al partido.

La expulsión de Espínola (Cerro Porteño) por la patada a Fértoli (San Lorenzo)

La Conmebol sabe que el VAR tuvo una gran primera semana en la Copa América, con el hit del partido Brasil-Venezuela, en el que le anuló tres goles a la canarinha. Todos, en forma correcta. Pero algunos funcionarios también admiten que en los últimos días del torneo continental la herramienta desbarrancó y tuvo a dos seleccionados como víctimas: Uruguay y Argentina. Los errores en los partidos del seleccionado albiceleste contra Brasil y Chile motivaron las declaraciones de Lionel Messi, primero, y la carta incendiaria de la AFA, después. Ni siquiera dirigieron bien los asistentes de VAR en el encuentro final, disputado entre Brasil y Perú.

Para mejorar la herramienta la Conmebol tiene previsto realizar capacitaciones mensuales con árbitros de los diez países sudamericanos. Los llevará a la sede de Luque, en las afueras de Asunción para instruirlos aún más en el manejo de la herramienta. Para eso invirtió dos millones de dólares en un centro de desarrollo. La idea es rotar a los árbitros y convocar a un país por mes para tener, al menos, una dotación de 10 árbitros de cada asociación miembro bien capacitados en el VAR.

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