EE.UU. se sumerge en la crucial batalla electoral con la mira en la Casa Blanca

Los demócratas llegan divididos al arranque de las primarias, mañana en Iowa; Trump cuenta con un respaldo casi unánime
Rafael Mathus Ruiz
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2 de febrero de 2020  

DES MOINES, Iowa.- Estados Unidos comenzará a recorrer esta semana el largo camino hacia la Casa Blanca. Los demócratas llegan divididos a Iowa, la primera cita de la interna, mañana, sin un claro favorito para quedarse con la candidatura presidencial y buscar la victoria ante Donald Trump, que aparece fortalecido, a punto de salir ileso del impeachment, y blindado por una economía que sigue de bonanza y una fidelidad sin fisuras de sus seguidores.

Con el objetivo de desterrar a Trump de la Casa Blanca, los demócratas presentaron el elenco más amplio y diverso de la historia para elegir a su candidato. La interna llegó a contar con 28 nombres, incluidas seis mujeres, varios gobernadores exitosos, jóvenes promesas del partido y políticos con décadas de carrera sobre sus espaldas. Hoy, cinco aparecen al frente, pero ninguno consiguió reunir un respaldo superior al 30%, según el promedio de encuestas de RealClearPolitics.

El exvicepresidente Joe Biden, líder moderado, continúa al frente de la carrera, con un apoyo de 29%. Bernie Sanders, líder del ala progresista del partido, lo sigue con un respaldo de 22,5%. Elizabeth Warren, otra figura de la izquierda del partido, y la única mujer con posibilidades reales de obtener la nominación, suma 14,1%. Michael Bloomberg, que entró tarde a la pelea y lleva gastados más de 250 millones de dólares en propaganda, se coló con 8,5%. Y Peter Buttigieg, alcalde de South Bend (Indiana), gay, millennial y la gran sorpresa de la contienda, cierra el pelotón con 6%. La puja demócrata genera un interés global.

Dylan Murphy, un irlandés de 26 años, voló desde Dublín a Desmoines para golpear puertas y convencer a la gente de ir a votar por Sanders. "Bernie es una inspiración", dice a LA NACION, en una oficina de campaña del candidato. "Si fuera elegido, sus políticas cambiarían el mundo", se entusiasma.

Identidad

Otros voluntarios llegaron desde varias partes del país para hacer campaña para sus candidatos en el crudo invierno blanco de Iowa, una señal de la reñida puja en la que están enroscados los demócratas. Tal como ocurrió hace cuatro años, la interna se perfila como una disputa por la identidad del partido. Los demócratas se corrieron hacia la izquierda: hoy, casi la mitad, un 47%, se identifica como "progresista", según una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Pew, contra un 38% que se considera "moderado". Algunos elegirán a su candidato pensando en Trump, pero otros irán por más.

Biden, Bloomberg y Buttigieg aparecen como los favoritos de los demócratas moderados. Sanders y Warren se dividen el voto progresista, aunque el veterano socialista de Vermont parece haber logrado eclipsar a la senadora de Massachusetts.

Una pregunta parece atormentar a los votantes a medida que se acerca la fecha de las elecciones en cada estado: ¿quién es capaz de derrotar a Trump? Durante el último año, el nombre con el que suele responderse a esa pregunta es Biden, que, de hecho, construyó su candidatura alrededor de la noción de que puede ganarle a Trump.

"Joe le puede ganar a cualquier otro candidato y a Trump. Tiene más posibilidades que nadie. Le cae bien a todo el mundo", dijo John Jehnsen, un bombero de 47 años, en un acto de Biden en Cedar Rapids, con varios compañeros en representación de su sindicato.

Pero el exvicepresidente no logró aún despegar y posicionarse como el claro favorito, y Sanders comenzó a amalgamar un entusiasmo similar al que generó hace cuatro años. La interna está tan abierta que nadie descarta del todo al resto, o incluso la posibilidad de que Bloomberg, el wildcard de la campaña, logre dar una sorpresa.

Ante ese panorama, los republicanos parecen estar mucho más confiados. Mientras que menos de la mitad de los demócratas confían en ganar la elección de noviembre, ocho de cada diez republicanos tienen una alta confianza en una victoria del presidente, según otra encuesta del Pew.

Trump tiene a la economía y la historia de su lado: en las últimas 11 elecciones en las cuales un presidente buscó la reelección, ganó en ocho ocasiones. Los perdedores fueron Gerald Ford, en 1976; Jimmy Carter, en 1980, y George H. W. Bush, en 1992. Ford cargó con el rezago del escándalo Watergate y la renuncia de Richard Nixon, a quien indultó, mientras que Carter y Bush buscaron su reelección en medio de duras crisis económicas.

La popularidad del mandatario se sostiene arriba del 40% luego de tres años en la presidencia, y Trump cuenta con un respaldo casi unánime dentro del Partido Republicano. Aún llena estadios con el mismo fervor de hace cuatro años en cada acto de campaña. El logo sí cambió: al histórico Make America Great Again! de hace cuatro años, el equipo de Trump le sumó ahora Keep America Great! ("Mantengamos grande a Estados Unidos").

Los principales precandidatos demócratas

Joe Biden (exvicepresidente de EE.UU.)

29%

  • Un día antes del inicio de las primarias en Iowa, las encuestas sobre la interna demócrata muestran como favorito al exvicepresidente de Barack Obama.
  • El veterano político, de 76 años, aún no logró despegarse por completo de los otros aspirantes.

Bernie Sanders (senador por Vermont)

22,5%

  • El líder del ala progresista de los demócratas, de 78 años, perdió hace cuatro años la interna partidaria frente a Hillary Clinton.
  • Pese a su edad, con su discurso contra las corporaciones, Sanders tiene mucho apoyo de los votantes más jóvenes y liberales.

Elizabeth Warren ( senadora por Massachusetts)

14,1%

  • La senadora por Massachusetts, de 70 años, es la única mujer entre los precandidatos demócratas.
  • Como representante del ala progresista del partido se focalizó en mejorar la red de seguridad social y aumentar la protección de los consumidores.

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