Qué son las FAES, el escuadrón del chavismo que amedrentó a la familia de Guaidó

Manifestantes protestan en Venezuela contra el modo de operar de las Fuerzas Armadas Especiales (FAES)
Manifestantes protestan en Venezuela contra el modo de operar de las Fuerzas Armadas Especiales (FAES) Crédito: The New York Times
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31 de enero de 2019  • 15:01

CARACAS.- Nicolás Maduro enfrenta el reto más grande de su gobierno: los manifestantes están en las calles, un líder opositor se juramentó presidente encargado, un número considerable de gobiernos extranjeros respaldaron ese reclamo y el gobierno de Donald Trump aumentó la presión al negarle al líder chavista el acceso a los ingresos de la venta de petróleo a Estados Unidos, la principal fuente de dinero para el gobierno.

De cara a la crisis, Maduro respondió con dureza: desplegó a las fuerzas de seguridad para reprimir cualquier disensión en operativos que han dejado alarmados incluso a algunos de los partidarios tradicionales del presidente.

Las protagonistas de las represiones contra los manifestantes son las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), presentadas oficialmente durante una conferencia presidencial el 14 de julio de 2017, dos días antes de la consulta nacional que realizó la oposición para medir el rechazo contra el gobierno de Nicolás Maduro. Su misión, de acuerdo con las palabras del propio primer mandatario, era la de combatir la inseguridad y actuar "contra el crimen y el terrorismo".

Las FAES, que han sido blanco de numerosas críticas por la conducción de ejecuciones extrajudiciales en redadas, volvieron a convertirse hoy en el centro de atención del país cuando se acercaron a la casa de Juan Guaidó , líder opositor y presidente encargado de Venezuela, mientras se encontraba en un acto público, y preguntaron por su mujer, Fabiana Rosales.

"En este momento el FAES está en mi domicilio, en mi casa familiar. Hago responsable al ciudadano Nicolás Maduro, por la integridad de mi hija que allí se encuentra", escribió Guaidó en su cuenta oficial de Twitter.

Se calcula que cuarenta personas fueron asesinadas en los últimos días durante las más recientes protestas en contra de Maduro, muchas de ellas en redadas nocturnas de las FAES, según los grupos activistas.

"FAES se ha involucrado mucho en los actos de represión", dijo Delsa Solórzano, legisladora de la Asamblea Nacional opositora y quien se reunió con algunas víctimas de las redadas recientes.

Los defensores de derechos humanos advierten que el papel de la unidad policial especial es particularmente alarmante porque FAES fue creada para poner fin a pandillas o para rescatar a rehenes, no para controlar a multitudes que se manifiestan pacíficamente.

"La consecuencia es que cuando se meten hay masacres", dijo Keymer Ávila, investigador de la organización Provea. "No fueron creadas para manejar manifestaciones".

Sin embargo, Cliver Alcalá, antiguo general militar que rompió filas con Maduro, dijo que no le sorprende que el gobierno haya recurrido a las fuerzas especiales de la policía. Explicó que se debe a que el gobierno de Maduro ya no puede depender de que las fuerzas armadas se enfrenten a los manifestantes como sucedió en 2017.

Muchos de los integrantes de la Guardia Nacional que fueron desplegados a las calles en años pasados no volvieron a trabajar porque sus salarios perdieron su valor, según Alcalá. La inflación en Venezuela, la más alta en todo el mundo, "aniquiló" esos sueldos.

Además, agregó el general, el gobierno tiene miedo de que haya muestras públicas de algún desafío por parte de las fuerzas armadas; eso sucedió el pasado 21 de enero, cuando integrantes de la Guardia Nacional fueron arrestados después de decirse fieles a la oposición en un video. Hubo otros levantamientos pequeños que fueron reprimidos también.

Los grupos de defensa de derechos humanos indican que se sabe muy poco sobre las FAES, incluidos los nombres de sus comandantes y quiénes fueron invitados a ser parte de sus filas.

Cómo operan

La unidad patrulla por Venezuela con un uniforme completamente negro; las identidades de los miembros son desconocidas porque usan pasamontañas. Una persona que antes trabajaba en el gobierno venezolano y pidió mantener el anonimato porque dice que ahora es perseguida por las autoridades, calculó que hay 1500 policías en las FAES. Es común verlos en Caracas, montados en motos con las que irrumpen en barrios en las laderas de las montañas, armados con rifles de asalto y chalecos antibalas.

"Se cubren la cara porque quieren la impunidad", dijo Luis Izquiel, criminólogo de Caracas que da clases en la Universidad Central de Venezuela. "Saben que violan los derechos humanos".

Las FAES se crearon en 2017, cuando Maduro luchaba por recuperar el control de los vecindarios más pobres que habían quedado en manos de bandas criminales.

El gobierno había realizado redadas conjuntas de la policía y las fuerzas armadas, en la llamada Operación de Liberación del Pueblo, que se tornó muy sangrienta: en dos años de trabajo, las autoridades indicaron que hubo más de quinientos muertos.

Con una creciente oposición a esas redadas, Maduro cambió el rumbo y creó la unidad especial para que realizara esa tarea.

A los integrantes de las FAES se les enseñó a ser leales al presidente; fueron entrenados en la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad, una institución fundada por Hugo Chávez , el fallecido antecesor de Maduro.

Izquiel dijo que los agentes reciben solo seis meses de entrenamiento impartido por profesores de corte ideológico que únicamente promueven que haya lealtad al gobierno de Maduro.

La unidad de las FAES estuvo involucrada en varios actos de represión incluso antes de las actuales protestas. Entre ellas, el asesinato de Óscar Pérez, un piloto de policía rebelde que tomó control de un helicóptero en 2017 y atrajo la atención al abrir fuego contra edificios del gobierno mientras desplegaba una pancarta en la que urgía a los venezolanos a levantarse en contra de Maduro.

En una entrevista con The New York Times poco antes de su muerte, Pérez afirmó que un grupo paramilitar pro-Maduro, de los llamados Colectivos, se había infiltrado en las FAES para ejercer influencia directa. Fue una acusación fuerte, pues sugería que los mercenarios civiles se estaban haciendo pasar por policías uniformados.

El día en que Pérez murió, el líder de un Colectivo, Heiker Vásquez, también falleció cuando peleaba con los agentes de las FAES que combatieron a Pérez.

Los integrantes uniformados de la unidad policial también fueron vistos y captados en fotografías durante la procesión funeraria de Vásquez, al igual que los integrantes conocidos de su colectivo, Tres Raícez. En Venezuela los colectivos surgieron de grupos de apoyo ferviente a Chávez.

"Si no son las FAES en estas redadas, son colectivos vestidos en el uniforme de las FAES", dijo la asambleísta Solórzano, quien agregó que cree que a los grupos progobierno les dieron armas para pedirles que luchen junto con los oficiales.

Las voces de las víctimas

Julio Reyes, un activista de la oposición, dijo que el domingo pasado fue atacado por la unidad policial en el vecindario de Tacagua Vieja.

Poco después de levantarse, cuando él y su esposa estaban preparando el café, dijo que escuchó la llegada de las motos afuera de su casa. Contó que seis hombres entraron a su hogar, forzaron a la familia a sentarse en un sillón y les apuntaron con un arma a él y a su esposa. Reyes dijo que se fueron después de un tiempo.

"Yo decía: ‘Hermano, baja el arma'", contó Reyes. "‘No estás hablando con un delincuente, estás hablando con un padre de familia que trabaja de lunes a sábado'".

Los familiares de Yonaiker Ordóñez, un joven de 18 años quien fue asesinado ese mismo día, comentaron que nunca les dieron explicación de la redada en su hogar ni de la muerte del joven.

Su hermana, Yengly González, dijo que le preguntó a un agente de las FAES que patrullaba el área por qué le habían disparado y que el agente le respondió que Ordóñez murió durante un enfrentamiento con la unidad después del cual intentó huir.

Pero González dijo que eso no tiene sentido, porque a su hermano le habían disparado con balas de goma unos días antes los mismos oficiales de FAES durante una protesta y por el dolor apenas podía caminar.

"No puede ser que el gobierno te obligue a ser lo que ellos quieren que seas", dijo González. "O te meten preso o estás muerto".

The New York Times

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