Dos fetichistas de la cultura rock y el cine pulp, desembarcan en la Rock & Pop con Gente sexy
1 minuto de lectura'
Si en vez de contar pequeñas aventuras de unos cerebritos superdotados de la física cuántica, The Big Bang Theory fuera una serie sobre nerds de la cultura rock que atesoran en sus cuartos colecciones completas de cómics del Hombre Araña, portátiles videojuegos vintage, números inconseguibles de revistas inconseguibles, muñecos de Star Wars, casetes de bandas punks que grabaron un tema y medio, y demás fetiches melómanos, Clemente Cancela y Santiago Calori podrían ser parte de la pandilla. "No es que seamos nerds, es una postura ante la vida", se apresura a aclarar Calori, que a los 17 fundó la revista de cine La Cosa con un grupo de amigos. Y define cuál sería esa postura existencial: "Tenés intereses por cosas y los saciás de las maneras más extremas. Te interesa algo y leés, leés y leés: eso es ser nerd. No necesariamente tenés que tener quince biromes en el bolsillo de la camisa. Yo no sé instalar un Windows, pero sé de asesinos en serie. Mucho".
A fines de 2010, después de nueve años persiguiendo políticos con el micrófono de CQC en la mano para un bombardeo veloz y efectista de preguntas incómodas, Clemente dio un paso al costado para buscar nuevos horizontes y, en marzo de 2011, debutó en las mañanas de FM Blue con Gente sexy, un programa de espíritu indie, con un soundtrack que en una sola mañana podía incluir a The Cure, Tyler the Creator, Stereophonics y Joy Division, secciones copadas como la del Profesor Pop (con Sebastián Rubín contando detalles desconocidos de la historia del rock), otras más gomas como el Ranking Falopa, y charlas sobre series, cine, animé, jueguitos electrónicos, galerías de Flores o, también, la mitología de los personajes de He-Man. "Una vez llamó un oyente para hablar sobre unos jueguitos electrónicos y, mientras conversábamos con él de eso, nos dimos cuenta de que alguien que le había dedicado tanto tiempo a eso en vez de buscar novia es porque no la había puesto a tiempo", explica. "Así nació, por ejemplo, la Zona Virgen, una sección que después ampliamos a otros tópicos."
Y en unos pocos meses, el programa se convirtió en un pequeño fenómeno que impactó en Twitter y consiguió generar una microcomunidad de oyentes fieles que tomaron a Gente sexy como un lugar de pertenencia en el dial y, también, una reivindicación: el rincón para escuchar un rock alternativo que desde que cerró FM Kabul no pasan en otras radios, un perfil de conductores anticancheros y completamente distinto del de Mario Pergolini o Andy Kusnetzoff y, sobre todo, ese espíritu de época 2.0 que hizo de los chicos sensibles, nerds o perdedores, gente sexy. La venganza de descubrir que todas esas cosas que cuando eras chico te convirtieron en un nerd e hicieron que las chicas no te dieran bola, un día, en tu juventud, esas mismas cosas te convirtieron en alguien interesante. "Nosotros no somos ni cancheros ni cool; entonces me parece que hay un cierto sector de oyentes que se copa con eso", explica Clemente. "Viste que ahora está bastante de moda el hecho de ser nerd o loser. En las redes sociales, todos se jactan de no ponerla, y para mí era un drama re pavoroso no ponerla. Pero bueno, pareciera que es el momento en el cual eso está bien y nosotros encajamos."
"Es lo que vivimos toda la vida", agrega Calori. "Así que no tenemos que hacer un curso de dos meses para lograrlo, para hablar de eso." Y la cosa funcionó tan bien que el programa acaba de debutar en la tarde de la Rock & Pop.
Y antes de terminar, el ex CQC quiere hacer una aclaración. "Más que la figura del derrotado, me interesa la figura del subestimado", dice. "Como Rocky, el personaje por el que vos no das nada y después te sorprende a fuerza de voluntad y algo que no supiste ver en el tipo. Te pongo otro ejemplo: esto a lo que ahora le dicen bullying, los cancheros del colegio riéndose de los nerds o pegándoles. Yo sentía cierto orgullo de ir a un recital en Cemento antes que ir a bailar a Caix con mis compañeros de colegio, que estaban bronceados. Para mí, los cancheros siempre fueron unos pelotudos." Para cerrar, por las dudas, Clemente aclara: "Igual, a mí nunca me pegaron en el colegio, eh".
Por Juan Morris
Notas relacionadas
1Relaciones secretas, romances escandalosos y pasiones que marcaron una época: cinco amores que hicieron historia
2Jimena Monteverde: cómo va a ser La cocina rebelde y por qué se fue de elnueve
3La salud de Christian Petersen: qué dice el nuevo parte médico
- 4
Flor Torrente: de su regreso al teatro a la relación con su mamá y su nueva historia de amor





