Donald Sutherland es leyenda en San Sebastián

Donald Sutherland, leyenda del cine en San Sebastián
Donald Sutherland, leyenda del cine en San Sebastián Fuente: AFP
Julia Montesoro
(0)
28 de septiembre de 2019  • 14:48

SAN SEBASTIÁN, País Vasco.- Casi doscientos títulos entre largometrajes y series de televisión. Una impresionante galería de personajes, ya sea como protagonista o como actor de reparto, con los cuales ha brillado en los géneros más variados, desde la ciencia ficción y el terror, hasta el drama, el thriller, la comedia o el cine bélico. Instalado con total justicia en la categoría de leyenda, el canadiense Donald Sutherland recibió el jueves el Premio Donostia que le otorgó el Festival de San Sebastián, en reconocimiento al medio siglo de excelencia interpretativa.

Sutherland, a sus 84 años y con semejante historial cinematográfico, asegura no poder elegir una favorita entre todas las películas que lleva realizadas. "Es cómo si me preguntaran cuál de mis cinco hijos es mi favorito; el resto se enfadaría", ironizó en su encuentro con la prensa internacional. Sin embargo, instantes después, reconoció que le encantó trabajar a las órdenes de Federico Fellini en Casanova. Claro que en una filmografía como la suya, difícil decidirse, cuando hay clásicos como Los doce del patíbulo, de Robert Aldrich; M.A.S.H., de Robert Altman; Gente común, de Robert Redford; Novecento, de Bernardo Bertolucci; Amenaza en la sombra, de Nicolas Roeg, con Julie Christie; Klute, de Alan Pakula, con Jane Fonda; o Space Cowboys, de Clint Eastwood, por citar apenas algunos ejemplos.

A San Sebastián llegó con The Burnt Orange Heresy ( Una obra maestra), un thriller dirigido por Giuseppe Capotondi, en cuyo reparto figuran Mick Jagger, Claes Bang y Elizabeth Debicki. Allí Donald Sutherland es un misterioso pintor, cuyo mecenas (el personaje de Jagger), encarga el robo de uno de sus cuadros a una pareja. Por estos días está rodando junto a Nicole Kidman -en el papel de su padre- The Undoing, serie de seis episodios de HBO, que dirige Susanne Bier. Y también actúa en Ad Astra, la película de ciencia ficción de James Gray, protagonizada por Brad Pitt.

"Lamentablemente no tengo mucho dinero, alimento muchas bocas y no me puedo jubilar. De todas formas actuar es mi gran pasión. El trabajo de un actor es siempre buscar el próximo trabajo", dice Sutherland, y admite que sólo busca hacer películas cuyos guiones lo enamoren. "Gracias a hacer tantos personajes he recibido mucha información, y el cine me permitió vivir una vida que nunca hubiera soñado", agregó el actor, al que las jóvenes generaciones de espectadores reconocen especialmente por su personaje del Presidente Snow, el gran villano en las cuatro adaptaciones cinematográficas de la popular saga futurista Los juegos del hambre, protagonizada por Jennifer Lawrence. "Me parece una actriz brillante", señaló el actor canadiense, al tiempo que con cierta dosis de ironía, reconoció haber aceptado ese personaje "porque me gustó el guion, llamaba a la revolución a los jóvenes de Estados Unidos, pero lamentablemente no logramos que levantaran el culo del asiento".

Donald Sutherland, emocionado por el reconocimiento
Donald Sutherland, emocionado por el reconocimiento Fuente: AFP

Aunque nunca fue nominado por ninguno de sus papeles a los premios de la Academia de Hollywood, en 2017 lo galardonaron con un Oscar honorífico por toda su carrera. Mucho antes, en 1978 fue nombrado oficial de la Orden de Canadá, donde también le otorgaron hace poco el máximo honor de su país natal, compañero de la Orden de Canadá. Ganó un Emmy y el Globo de Oro como mejor actor de reparto por su actuación en el filme de HBO Ciudadano X, además de otro Globo de Oro por su retrato de Clark Clifford, asesor del presidente Lyndon B. Johnson, en el drama histórico Path to War, dirigido por John Frankenheimer. En 1983 fue designado Caballero de las Artes y Letras de Francia y en 2012 fue premiado con el más alto honor del país galo, Oficial de las Artes y las Letras.

A los 17 años sintió la necesidad de ser actor, en el seno de una familia que jamás había pisado un teatro. "Mi padre me dijo que tenía que ir a la universidad para tener un oficio, por si lo de la actuación fallaba. Las matemáticas se me daban bien y me metí a estudiar Ingeniería, pero fracasé. En verdad, nunca tuve la intención de ser ingeniero", recuerda Sutherland. "Me pasé ocho años haciendo teatro antes de que me dieran un papel en televisión en 1960. Y después comencé a hacer cine, cuando se filmaba en celuloide y había que cambiar el carrete de la cámara cada once minutos. Ahora se rueda en digital y no hace falta. No termino de adaptarme y no creo que nunca lo haga, pero me apasiona actuar y sigo leyendo guiones, buscando historias y personajes", dijo este enorme camaleón de la actuación, que acaba de ser reconocido con los máximos honores en la 67ª edición de San Sebastián.

Donald Sutherland, al momento de recibir su premio
Donald Sutherland, al momento de recibir su premio Fuente: AFP

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.