El guitarrista de Rata Blanca habla sobre su papel en el grupo de metal clásico y sobre el periodismo de rock.
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"Los periodistas necesitan más autocrítica. Su función es reflejar la realidad lo más fiel posible y no dejarse llevar por su fanatismo. El periodismo no tiene que ser apoya-amigos. El periodista tiene que involucrarse al 100% y ser objetivo". El que expone no es un docente de TEA sino Walter Giardino, alma máter de Rata Blanca, atleta de las seis cuerdas, que además de tocar muy bien la guitarra, te da lecciones sobre el ABC del periodismo. "Si yo fuera periodista –desafía– y tuviera que escribir sobre una banda, me tendrían que matar. Los músicos y los managers. Porque estaría todo el día buscando la verdad de lo que son, quiénes son realmente".
El violero argentino tiene cronometrada toda una jornada de entrevistas. Radio, TV y gráfica. Durante todo el día va a repetir varias keywords: "Luna Park" (toca el 05/06 con entradas completamente agotadas), "Tarja Turunen" (la ex Nightwish va a ser la invitada de lujo), "Deep Purple" (sus ídolos de siempre) y, principalmente, El Reino Olvidado (2008), último disco de la banda que capitanea desde 1986.
¿Cómo trabajaron las nuevas canciones?
Lo empezamos a grabar a fines de 2007, y dentro del estudio las cosas no funcionaban ni para atrás, ni para adelante. No había onda, no había conexión. Pasó un día, dos días, tres días… al quinto día dije: "Chau, muchachos, gracias por todo, nos vemos el año que viene, feliz navidad". Pasaron unos meses, nos volvimos a juntar en febrero y hubo otra predisposición. Compusimos cinco temas en seis días, fue un trabajo más espontáneo.
Tenés fama de sargento en el grupo.
No, no, ¡Por suerte dejé el servicio militar hace mucho! (risas). Yo soy el que lleva la batuta, el director de la orquesta. Y, a veces, el director técnico.
¿Se hace siempre lo que dice Walter?
La mayoría de las veces, sí. No es que no me importe lo que digan los demás, pero tengo la responsabilidad de llevar al grupo por el buen camino. Y si algo no me gusta, aunque lo haya hecho yo, no lo pongo. Yo estoy metido en todo. Y cuando no estoy metido, me meten. Nunca me vas a ver tranquilo.
¿Con vos mismo también sos así de exigente?
Sí, soy el primero y el que más me exijo. En tocar mejor, en hacer mejores discos, en que las cosas salgan bien. Si yo doy todo, estoy en derecho de pedir lo mismo para los demás músicos.
¿Y si no están a la altura?
Bueno, Barilari no está a la altura hace muchos años… (risas). Todos tienen sus tiempos, soy bastante tolerante. Siempre espero que los errores se puedan corregir.
¿Aceptás letras de tus compañeros?
Lo que no acepto son bosquejos de letras que no llegan a su desarrollo, que no terminan de convencerme. Por eso en los últimos dos discos no hay letras de otros. Hay un compromiso y un nivel que tenemos que mantener. Antes, cuando opinábamos todos, había más choques. Por eso volvimos a la fórmula original. La Coca-Cola tiene una fórmula, ¿No? Tanto de agua, tanto de esto, tanto de lo otro… Bueno, acá es lo mismo.
¿Cuál es la fórmula de Rata?
Walter hace las canciones, las tocamos todos, y somos todos felices.
Mirá el video de "El reino olvidado" de Rata Blanca
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