Flavio Mendoza: "Marcelo Tinelli es uno de los hombres de mi vida"
El coreógrafo es uno de los favoritos para ganar Bailando por un sueño y habló con lanacion.com sobre el programa, su popularidad y cómo es crecer en un circo; accedé al video; por Milagros Amondaray
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Uno de los primeros recuerdos que tiene de su infancia es abrir los ojos y ver a su mamá haciendo equilibrio en un alambre. Un recuerdo poco común si no sos quinta generación de artistas de circo o si no naciste en uno. Un recuerdo poco común si no sos Flavio Mendoza. El coreógrafo que alcanzó la popularidad con ShowMatch no solo se convirtió en uno de los "personajes" más divertidos del programa sino también en uno de los que, alejándose casi por completo de los cruces polémicos, se enfocó en un solo objetivo: mostrar lo que mejor sabe hacer. "Mi gran escuela fue el circo", expresa Flavio a lanacion.com y sigue: "Luego mi hermana me mostró el mundo del teatro y me di cuenta que el artista tiene que ser completo. Por eso, en mis coreografías trato de cuidarlo todo, desde la luz y el vestuario hasta las telas. Se trata de un trabajo general. Todo tiene que estar unido".
Eso se notó en su momento televisivo del año - y probablemente en uno de los instantes más emotivos de su carrera como bailarín -, el famoso aquadance que recibió tantos clicks en la web que pasó a ser el tercer video más visto en YouTube a nivel mundial. "Sentí una presión porque yo había traído esa disciplina a la Argentina y además venía de recibir un golpe, pero salió buenísimo, causó emoción y me mostró tal cual soy: una persona que labura mucho y se esfuerza para dar algo bueno. Ése es el mensaje que quiero dar", señala Flavio.
El nomadismo de un circense. Si hay algo que quisiera tener Mendoza, son más horas en el día. Desde el entrenamiento para ShowMatch, pasando por la dedicación a su Escuela de Danza y Acrobacia que acaba de cumplir un año, hasta la preparación para El gran burlesque (su Music Hall que debutará en Mar del Plata), no queda mucho espacio para una de las de cosas que más disfruta: viajar y mirar. "Hay mucha gente que no puede viajar y por eso yo trato de observar ciertas disciplinas y traerlas acá - explica el coreográfo - No te tenés quedar en un mismo lugar, a veces el mirar para afuera ayuda y eso me parece que se logró. Hay muchos argentinos en Las Vegas que trabajan como bailarines acróbatas. Ahora el bailarín tiene que hacer de todo, tiene que ser completo, tener un espacio grande y con otras condiciones".
En consecuencia, Mendoza abrió su propia escuela y recalca que el emprendimiento no está ligado a subirse al caballito de Bailando por un sueño sino al de ofrecer, por primera vez en el país, un entrenamiento en danza y acrobacia como elementos integrados: "La idea es transmitir que el baile te ayuda también en tu estilo de vida, en tus dolencias. La música, la danza, todo lo relacionado al arte es un bálsamo". Por eso, cuando puede, Flavio sigue viajando. Su último entrenamiento lo recibió en Dubai, donde realizó cursos de danza. "Todo está vinculado a dos cosas: no subestimar al público y poner el corazón en lo que hacés".
ShowMatch como vidriera y el coreógrafo como autor. "Un día apareció en pantalla este rubio quilombero", recuerda Flavio al hablar de sí mismo. Y las cosas cambiaron. El hombre que estaba detrás de bambalinas, el que dictaba los movimientos, pasaba a mostrarlos y a someterse al escrutinio de un jurado. "Se lo critica mucho a Marcelo, hay muchos Salieris de Tinelli que, paradójicamente, viven de él. Personalmente, es uno de los hombres de mi vida por lo que me marcó y por el lugar que me dio", explica Mendoza y aclara que su intención es "salir para el otro lado cada vez que surge la polémica". Esto, sumado a su incuestionable talento (potenciado por el de su partenaire, Gisela Bernal), no solo lo convirtió en el gran favorito de la competencia sino que también lo sacó de las sombras.
"Hace unos años, el coreógrafo no tenía una imagen. En la actualidad, Aníbal Pachano y Marcelo Iripino, por ejemplo, son conocidos porque tienen exposición, pero también porque tienen su marca y su impronta", explica Flavio y se incluye en ese grupo de directores artísticos que adquirieron identidad. "Cuando hay un nombre reconocido detrás, éste se convierte en un valor agregado que te garantiza la calidad del espectáculo. Pero así como hay coreógrafos populares, hay otros que no y que son maravillosos también. Todos tenemos nuestro estilo".
EL HIV y el miedo a lo desconocido. "Me gustaría ganar Bailando por un sueño por Fundamind, aunque suene a cliché", cuenta Mendoza e indaga en el tema con total seguridad de cada palabra que dice: "Cuando empecé a ser bailarín y ya tenía mi sexualidad absolutamente definida, mucha gente se moría del virus. La discriminación y la ignorancia llevaban a culpar al homosexual. Yo lo sufrí cuando era chico y cuando vi morir a gente que quería. Con el tiempo, te das cuenta que le puede pasar a cualquiera. Pero cuando ves a nenes con la enfermedad, hay una gran diferencia, ya que los adultos saben lo que hacen. Hay mucha gente que hace cosas para informarse y mucha gente que no, básicamente por el miedo. Creo que es hora de empezar a tomar las cosas como son, con la seriedad que se merecen y no como modas. Porque moda es un flequillo".
Claro que hablar con seriedad en un contexto que muchas veces empuja hacia otro lado no es fácil. Sin embargo, Flavio, así como intenta demostrar su talento con cada coreografía, también intenta transmitir su mensaje y alejarse de la inmediatez, más allá de querer disfrutarla. "En este país no hay muchos artistas pero sí muchos mediáticos a los que se les abrió una puerta. Así es como una chica se hace famosa, consigue una obra de teatro, pero al mismo tiempo no toma ni una clase de baile. Esas personas en algún momento de su carrera caen porque carecen de contención", observa.
Flavio define a los miembros del jurado de ShowMatch como astutos (Alfano), impulsivos (Fort), sabios (Reina y Pachano) y luchadores (Carmen y Moria). Pero cuando le llega el turno de autodefinirse, simplemente dice que es "un buen tipo" y recalca la importancia de ser genuino, aún en un show símil juego de rol: "Si sos transparente conmigo, yo te voy a aceptar como sea. Uno tiene que ser auténtico. Si la vida te da, vos das. Si no, no conducís a nada. Mi profesión me ha dado mucho, por eso estoy tratando de darle más. No me interesa ser 'el chico del momento'. Me interesa perdurar".
<b> Flavio Mendoza: el favorito del público. </b><a HREF="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1330572" TERCERA="" data-nodeType="link"><b> Mirá nuestra encuesta sobre quién quiere la gente como ganador de <i> ShowMatch </i> y sumá tu voto. </b></a>
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