Los mejores personajes de Robin Williams

A un año de la muerte del célebre actor, repasamos algunos de sus papeles más emblemáticos
Martín Fernández Cruz
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11 de agosto de 2015  • 00:16

Robin Williams se quitó la vida el 11 de agosto de 2014 , dando origen a decenas de especulaciones. Con el tiempo, se confirmó que el actor había sido diagnosticado con Parkinson, y esa mala noticia, sumada a los problemas de ansiedad y depresión que sufría desde hace tiempo, lo llevaron a tomar esa trágica decisión. Hoy, sus hijos eligen recordarlo con alegría, y por ese motivo se juntaron el pasado 21 de julio (fecha de nacimiento del actor) para celebrar la memoria de su padre. Como sucede con todos los grandes, las circunstancias de su muerte quedaron enterradas bajo los recuerdos que dejó Williams como artista, y precisamente hacia allí nos dirigimos:

1. Mork y Mindy

Williams pasó de ser un ingenioso standapero a la popularidad televisiva en apenas un golpe de sitcom. La histórica Mork y Mindy, en la que Robin interpretaba a un alienígena ( ¡Nanu nanu!) que convivía junto a una terrícola, se convirtió rápidamente en una de las favoritas del público. Se trataba de una serie para toda la familia, que ayudó a convertir al actor en uno de los comediantes más populares de su época. De 1978 a 1982, Mork y Mindy fue un verdadero suceso, y su éxito se trasladó a las pantallas de muchos países del mundo, convirtiendo a Robin en un clásico inmediato de la comedia televisiva.

2. La sociedad de los poetas muertos y Buenos días Viet-Nam

Me permito hacer un dos por uno porque es imposible no hermanar estas películas para comprender cómo Williams construyó su carrera a la par de Mork y Mindy y cómo logró formar parte del exclusivo club de actores televisivos que lograron convertirse en estrellas altamente rentables en Hollywood (junto a otros miembros de ese clan como Bruce Willis o George Clooney). La Sociedad de los Poetas Muertos y Buenos Días Viet-Nam fueron películas de una carga dramática sutil, que sin necesidad de cachetear un mensaje trazo grueso, eran capaces de dar una opinión sobre el estado de las cosas. Tanto el Cronauer de Viet-Nam como el Keating de La Sociedad… fueron personajes que le permitieron a Robin salir del casillero de "comediante ligero", para convertirlo en un actor de prestigio. Dos películas imprescindibles para entender la constante búsqueda de Williams por ampliar su universo actoral.

3. Papá por siempre

Sí, es ñoña. Sí, es conservadora y hasta tiene varios elementos que ideológicamente la alejan mucho (muchísimo) de los dos ejemplos citados acá arriba, pero algo es innegable: Papá por Siempre es una comedia que funciona a la perfección. La historia del padre irresponsable que se disfraza de señorona inglesa para cuidar a sus hijos es el ejemplo perfecto de esas comedias ATP que tanto caracterizaban a Williams y que gran parte de su público siempre disfrutaban.

4. En busca del destino

Una de Williams con barba. Como es sabido, durante varios años Robin comprendió que su carrera se dividía en dos facetas: las películas dramáticas y las alegres. Para el primer grupo, Williams elegía siempre (que podía) dejarse una tupida barba que escondiera su versión comediante. La usó en Despertares, en Pescador de Ilusiones (¡gran película de Terry Gilliam!) y también en En Busca del Destino. La historia escrita por los amiguitos Ben Affleck y Matt Damon cuenta con Robin como el psicólogo que ayuda al protagonista del film a salir de esa enorme angustia que lo asfixiaba. La presencia de Williams, que por esta película obtuvo su único Oscar, fue un verdadero lujo para una película cuyo primer objetivo fue el de vender dos caras nuevas.

5. Noche Blancas

Entrados al nuevo milenio, Robin se encontró con la posibilidad de encarnar personajes oscuros y torturados que poco tenían que ver con los roles que habían dominado su pasado actoral. De ese grupo, Noches Blancas es seguramente la mejor (seguida muy de cerca por Retrato de una Obsesión, de Mark Romanek). Bajo la dirección de Christopher Nolan , el actor se pone en la piel de un psicópata que le hace la vida imposible al sufrido policía interpretado por Al Pacino . Robin construye un villano incómodo, que tiene algunos bocetos sádicos que años después tendría el Joker de Heath Ledger (otro mérito de Nolan). Noches Blancas, por lejos, es la película que mejor explota la faceta villanesca del actor.

De yapa: Aladdín

Un personaje que no necesitó de su cara para ser gigante. Cuando el actor le puso su voz al compañero de Aladdín, el genio de la lámpara se convirtió automáticamente en uno de los personajes más queridos del universo Disney. Volver a ver Aladdín en inglés hace pensar en la irreemplazable experiencia de ver las películas (animadas o no) en su idioma original.

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