Moria Casán: "Soy la hermafrodita del espectáculo"
La polémica figura habló en exclusiva con lanacion.com sobre su infancia, Tinelli, su hija Sofía y no se calló nada; accedé al video; por Milagros Amondaray
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<i> "De metal, musical, nacional, celebrity total...y bailás musical, celebrity fatal" </i>
Moria Casán posó para el artwork del último disco de Travesti. Moria apareció en el video. Moria Casán se subió al teatro para una nueva función de Brujas. Moria Casán hace móviles para Viviana Canosa y reemplaza a jurados de ShowMatch. Moria Casán fue dirigida por José María Muscari. Moria Casán va a trabajar en cine con Diego Rafecas. Ella tiene un cuadro kitsch hecho por un fan colgado en su casa y escucha Debussy. Pero también, imagino, escucha Travesti. Moria es el desprejuicio por excelencia. La desdramatización. La energía. La del "todo lo que entra tiene que salir".
"De chiquita siempre me hacía muchas preguntas - cuenta la artista a lanacion.com -, siempre hice trabajar mi cabeza. Me gustaba moverme entre incertidumbres y certezas pero, más que nada, quería saber quién era yo. Me ocupaba de saber eso, pero no me preocupaba. Pensaba en muchas cosas ligadas al erotismo, iba teniendo sensaciones, sensibilidad". Moria excede la nomenclatura de "morocha argentina" por su curiosidad innata que la hace desdoblarse en una mujer intelectual y una mujer que no teme bajarse de esa intelectualidad para hablar de Billie Holiday con la misma pasión con la que habla de "su protegida" Belén Francese. Porque pocos se animan a pasar de un éxito con Porcel y Olmedo a participar de una obra under donde ella, curiosamente, conoció a Mario Castiglione: "Cuando empecé con los talk-shows no me hice ni la periodista ni la psicológica: fui yo misma. Yo soy espontánea y aunque me considero intelectual porque leo mucho y amo el arte, no me hago la cool por eso".
<b> La abrecaminos </b>
"Siempre tuve en claro quién era yo, aunque en Brujas venía de otro palo, yo estaba bien porque era natural. Por eso abrí caminos... porque soy lanzada y detrás de mí van los demás", dice Moria y recuerda sus inicios, cuando la eligieron "de casualidad" para debutar en teatro de revistas. Fue, se presentó, quedó y no tuvo tiempo de avisarles a sus padres. "Siempre fue así, entré al mundo del teatro y del cine sin poder avisar, de manera inesperada y sola".
Moria rompe barreras. Lo hizo durante toda su carrera. Cada apuesta profesional fue una respuesta a una decisión previa, como si una voz le estuviera diciendo "vos no podés hacer esto", la celebrity fatal como dice el tema de Travesti siempre demostró lo contrario. Su primer gran cruce de barreras se produjo arriba de las tablas, donde su condición de "vedette" se amplió: "Yo fui la primera mujer en monologar a la platea, en bajar del escenario, en romper la distancia. Por eso, la revista se volcó hacia mí y las vedettes dejaron de verse tan lejanas", explica Moria. Si ya a priori hay una devaluación a la mujer de teatro de revistas por pensarla más en función de su físico que por otras cualidades, Casán se emancipó de los capocómicos y se la bancó sola: "Yo no necesitaba compañía arriba del escenario. Fui hombre y mujer. Una hermafrodita del espectáculo. Las que logramos trascender por el físico nos comemos el mundo vivo. Somos como el gay que no es aceptado en la familia y debe desarrollar otro tipo de sensibilidad".
Moria opina. No solo porque vivió el esplendor y la caída del teatro de revistas, no solo porque en televisión fue desde Con pecado concebidas hasta Disputas sino, básicamente, porque la gente le dio la entidad para hacerlo. Como una vez dijo, ella es "pasado y presente aggiornados". El título de diva, sin embargo, no la convence. "No, no me considero una diva, eso es de paleolítico. Muchas se consideran como tal solo porque suben a un escenario. Yo, en un punto, me considero una opinóloga. El público me puso en ese lugar donde se te endiosa. Pero yo siempre tuve en claro mi sentido de la realidad. Así como me saco las pestañas, me saco el personaje. En cambio, para otros, es mucho más fácil quedarse".
El público. La gente. Cada diez palabras que dice la artista, una de ellas va dirigida a sus seguidores, esos que la catapultaron, esos que la mantienen en el spotlight. "Si la gente te elige una vez, te elige para siempre. A mí me eligió entre miles de personas porque algo habrán visto. Hay algo que se llama ángel que te lo da Dios o quién sea. Talento es permanecer, es no creérsela, es tener sentido común. Por eso encaro con pasión todo lo que hago, no concibo otra manera de entregarme". Eso es la que la configura como artista porque "artista no es solamente subirse al escenario, artista es movilizar, artista es el que tiene poder de convocatoria. El artista es el que tiene la capacidad de conmover.- El artista tiene que trascender. Por eso hay tantos resentidos en este medio, porque muchos no lo logran".
<b> "Soy una fundamentalista de la celebración" </b>
Mindfulness. O algo parecido a decir "estoy acá y ahora". Ni enredarse con el pasado ni fantasear con el futuro. El "momentismo absoluto". Moria lo implementa. Y eso se nota. Se mueve de ese móvil donde opina sobre Matías Alé a una nota donde tiene que repasar su carrera y recordar el éxito teatral No rompas las olas. "Las cosas hay que disfrutarlas y no sufrirlas - asegura Moria - Pero eso no es negar el sufrimiento, porque cuando lo tuve que atravesar, lo atravesé, pero escapé hacia adelante. Me pasaron cosas terribles y cosas maravillosas y decidí quedarme con el ahora. Hago las cosas fáciles, soy cero laberíntica porque no quiero perder tiempo. Supe desde chica que tenía que elegir pasarla bien". Por eso, cuando recuerda ese famoso programa donde expuso su pasado y presente sentimental con Castiglione-Vadalá, Casán es categórica: "Puedo llegar a creer que no estuvo bien, pero trato de no revolver en eso ya que, en ese momento, me parecía lo correcto, quería mostrarme así. Siempre me manejé con libertad".
Después de recodar el hermoso primer plano de Sofía Gala en la película El resultado del amor - donde suena "I’m a Fool to Want You" de Billie Holiday -, le pregunto por su hija y por ese pregonar la libertad por sobre el control: "Sofía no tiene la presión de su madre, yo no soy su dueña. Ella hizo su vida, su historia, es como yo y a la vez no se parece en nada". Cierto. No tendrá la exposición mediática de su madre, pero profesionalmente es igual de heterogénea, también aprendió sobre eso de los prejuicios y se deshizo de ellos al trabajar con Fernando Peña en teatro, con Eliseo Subiela en cine y en una dupla irresistible con Matías Marmorato tanto en televisión (en El tiempo no para) como sobre las tablas (en Gotas que caen sobre rocas calientes, donde fue dirigida por el propio Marmorato). "Estoy feliz porque ella es libre" dice Moria tras emocionarse al evocar esa secuencia donde su hija llora al escuchar la voz de Billie.
<b><i> ShowMatch </i> o "al pueblo argentino, salud" </b>
Así define Moria al ciclo de Marcelo Tinelli por su maleabilidad para darle al público lo que el público quiere, ya sea "milanesas con puré" como "el mejor caviar". ¿Cómo se posiciona Casán en un programa del que salieron chicas que dicen ser artistas? ¿Dónde se para una mujer de su trayectoria en ese escenario?: "No me molesta, me divierte. Y consumo a la gente que está ahí como consumo fast-food, como consumo una publicidad. Yo voy al programa a entretenerme con las transformaciones que sufren todos. Voy a hacer un análisis ortomolecular". Nuevamente, de la boca de Casán sale una de esas frases híper citables ("Si querés llorar, llorá", "What Pass?" y un largo etcétera) que, según cuenta Moria misma, surgen en parte de su espontaneidad nata y, en parte, de su pasado como monologuista.
¿Quién tiene el talento suficiente como para mantenerse en el medio como ella, como Susana Giménez, como Mirtha Legrand?: "Tinelli y su equipo de producción, nadie más. Si Marcelo se queda en esa línea de equilibrio y no se lo come ningún dragón, se va a mantener. Pero a veces transita una línea border". ¿Y Ricardo Fort, el nuevo gran mediático?: "Creo que Ricardo no se va a dejar vencer y si no está más al aire, igual va a estar como empresario, tiene una gran personalidad, apareció como mediático diferente, con dinero, como una caricatura de sí mismo".
Al concluir la entrevista, Moria deja el té, se levanta del sillón, saluda y se va a cambiar para ir al teatro. Hay una nueva función de Brujas. Después, a la noche, se sacará las pestañas y se olvidará de ese día. "En este medio entra la persona, pero sale el personaje. Muy pocos logran salir cómodos de esta exposición". No puedo evitar coincidir. Muy pocos saben cuándo es el momento de sacarse las pestañas y lavarse la cara. Muy pocos son Moria Casán.
No te pierdas un video del backstage de la entrevista con Moria.
<b> Todo sobre Moria en ln.com: </b>
<b> Mano a mano con otros jurados de <i> ShowMatch: </i></b>
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