La atrevida Kim Gordon reafirma su espíritu explorador

Fuente: Archivo - Crédito: Rolling Stone
Alejandro Lingenti
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19 de diciembre de 2019  

Nuestra opinión: muy buena

Kim Gordon no pierde el tiempo. A los 66 años, esta artista multifacética mantiene un nivel de actividades sorprendente por cantidad y variedad: en los últimos tiempos editó una compilación de sus artículos de crítica de arte publicados por la revista Artforum en los años ochenta, recuperó su estudio Design Office (dedicado al diseño de interiores de inspiración situacionista en departamentos de Nueva York), montó muestras de arte en museos y galerías de Europa y los Estados Unidos, grabó tres discos de experimentación noise con el dúo Body/Head que integra con el guitarrista Bill Nace, actuó en la película de Gus van Sant, No te preocupes, no llegarás lejos a pie, grabó una banda de sonido improvisada en vivo para la película Kiss de Andy Warhol (un trabajo que antes ya había hecho John Cale) y diseñó con su hija Coco Gordon Moore una línea de ropa para la marca X-Girl, que ella misma había creado en los noventa y hoy pertenece a una firma japonesa. Como si todo esto fuera poco, acaba de lanzar su debut solista, No Home Record, que reafirma su espíritu explorador y se distancia de la música de Sonic Youth con un atrevimiento admirable. En los nueve tracks de este álbum desafiante hay mucha información sonora -guitarras distorsionadas, ritmos industriales, spoken word, reflejos no wave, cajas de ritmos destartaladas- y letras que parecen construidas con el método de la escritura automática que propulsaron los surrealistas.

En los tramos menos crípticos, Gordon les apunta con veneno a las taras de la vida contemporánea: se burla del negocio de los alquileres temporarios en "Air BnB", denuncia al acoso sexual en "Hungry Baby", se queja de la gentrificación que la empujó a moverse de Nueva York a Los Ángeles (la ciudad en la que creció) en "Don't Play It", glosa el final del capitalismo en "Get your Life Back" y hasta se pone en la piel de una conductora de Uber en el clip de "Sketch Artist", un track de apertura en el que se sumerge en un clima de hip-hop ruidista y ralentizado que remite a las búsquedas del trío californiano Death Grips. Una actitud contestataria que mantiene la línea de lo que la exbajista de Sonic Youth ya pregonaba a fines de los 80, cuando emergió como estandarte del movimiento RiotGrrrl y se anticipó a la explosión del feminismo declarando abiertamente que era urgente "bombardear el centro neurálgico de la falocracia del rock".

La semilla de este disco fue el single Murdered Out, editado en 2016 y producido por Justin Raisen (John Cale, Angel Olsen, Santigold, Charli XCX, Sky Ferreira y Ariel Pink), un socio a la altura de una artista fenomenal, capaz de sorprender incluso a los que saben de sobra que no es la rutina aquello que la motiva y la mantiene viva.

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