Beatriz Salomón: Ana Rosenfeld habló de las instrucciones que le dejó la actriz en varios videos

Fuente: Archivo
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27 de junio de 2019  • 19:46

"La Justicia tardó tanto con Beatriz Salomón porque en la Argentina los procesos son muy largos", señaló la abogada Ana Rosenfeld para poner blanco sobre negro en relación al eterno y doloroso proceso judicial al que fue sometida la actriz, fallecida el último sábado 15 de junio. Fue en Hay que ver (El Nueve), ciclo que conducen Denise Dumas y José María Listorti.

Recordemos que en 2004, la productora Cuatro Cabezas le había hecho una cámara oculta a su marido, el cirujano plástico Alberto Ferriols, en el que se lo veía acordando un encuentro sexual con una travesti a cambio de sus servicios. Cámara que además, Salomón y Ferriols vieron en vivo en el programa Intrusos (América) pensando que se trataría de una denuncia menor y con la intención de defenderse. Como consecuencia, ella no sólo se divorció sino que además su imagen pública se vio severamente afectada. En ese entonces, Cuatro Cabezas no quiso acordar extraoficialmente con Beatriz, como sí con Ferriols alegando que él era el único perjudicado.

"Hace dos años llegamos a una sentencia buena en primera instancia, en la que consideraron el daño a ella y sus hijas -hoy Noelia (18) y Bettina (15)-", apuntó Rosenfeld en este sentido. "Sin embargo, la Cámara de Apelaciones redujo el monto y dejo afuera a sus hijas, como si ellas no hubieran sufrido esa cámara innecesaria. El daño era el mismo para los dos. Ella era la mujer pública y había dos criaturas inocentes, que no solo sufrirían el divorcio de sus padres, sino que también las réplicas de la Cámara. Lo que se difundía era 'el médico famoso casado con vedette'. Ella cobró pero no fue lo que hubiéramos deseado. Fue paupérrimo", agregó y prefirió no hablar de números. "Cuando el caso se abrió porque ella pudo litigar en la Corte Suprema sin cargos, la asesora de menores se expidió a favor de las menores. Todo está presentado hace un año. Ahora hay que esperar", apuntó para terminar de ofrecer detalles sobre la causa.

La gran vedette de los años 80 nunca pudo recomponerse de la cámara oculta de Instrusos que provocó su divorcio; sin embargo, con los años logró establecer un buen vínculo con el padre de sus hijas
La gran vedette de los años 80 nunca pudo recomponerse de la cámara oculta de Instrusos que provocó su divorcio; sin embargo, con los años logró establecer un buen vínculo con el padre de sus hijas

La doctora recordó además que como ella lo defendió inocentemente en Intrusos, mucho tiempo después del daño, hubo una serie de reuniones en América, a instancias de Jorge Rial, y que Beatriz estaba contenta con la posibilidad de recomponer su situación con el canal. "Pero le ofrecieron un número que ella no estaba dispuesta a aceptar. Y los abogados no podemos opinar en el bolsillo del cliente", aseguró Rosenfeld.

En relación a la última vez que vio a la la actriz, apuntó: "Me despedí de Beatriz dos días antes de que falleciera. Me fui tranquila de viaje por una semana porque el oncólogo me había dicho que su corazón estaba muy fuerte. Pensé que volvía y la veía. Esa última vez le dije que la Corte Suprema había dicho que Noelia, como mayor de edad, tenía que asumir su representación por ella misma. Ahora puede defender sus derechos. Además, nadie quiere imaginar su muerte, pero ella me dejó videos con instrucciones personales sobre sus hijas".

Sobre el presente de Noelia y Betina dejó en claro la buena relación que mantienen con el padre. "Las niñas se van a quedar en su casa, por deseo de Beatriz, pero hablan con Ferriols y lo ven todos los días. Y yo le tomo examen, digamos. De todas maneras, no están solas. Viven con Blanca, una señora que trabaja en la casa y estuvo siempre al pie del cañón. Los fines de semana se van con el padre, que es el tutor. Él siempre cubrió la educación y la prepaga. Hace un par de meses acordamos la cuota alimentaria", detalló Rosenfeld.

Y para concluir aseguró: "A partir de la enfermedad de Beatriz hubo un acercamiento con Ferriols. Un antes y un después. Él estaba invitado a la fiesta de quince de su hija, después del perdón de Beatriz, pero entendió que si aparecía iba a desviar la atención de la cumpleañera. El círculo se cerró: empezamos litigando contra Ferriols y hoy él se hace cargo de sus hijas. Y Beatriz tuvo un sepelio digno, como se merecía, porque Ferriols se hizo cargo".

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