Diego Torres: amor, madurez y el reencuentro con Coti después de la polémica

La nueva versión de "Color Esperanza" volvió a vincular a Diego Torres con los co autores Coti Sorokin y Cachorro López.
La nueva versión de "Color Esperanza" volvió a vincular a Diego Torres con los co autores Coti Sorokin y Cachorro López. Crédito: Sony Music
Pablo Mascareño
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20 de mayo de 2020  • 12:29

"Color Esperanza" se convirtió en una canción que expresa a muchos en momentos de urgencias desesperantes. Se convirtió en bandera. Un himno que se permite imaginar una existencia más armoniosa. Hoy, en tiempos de una pandemia que paraliza al mundo, aquellas estrofas multiplican su sentido. Diego Torres le dio voz en 2001, en una Argentina despedazada y desigual. Y lo vuelve a hacer hoy, acompañado por un dream team de prestigiosos músicos amigos que difícilmente se pueda volver a reunir. "Cuando comenzó la pandemia, me empezaron a llegar videos de la gente cantando la canción en las más diversas situaciones: un policía con un arreglo de salsa, alguien en un balcón de España, una versión con saxo. Era increíble cómo se volvía a recurrir al tema. Así nació este proyecto. Fue la gente la que tenía ganas de revivir la canción ", explica Diego Torres a LA NACION desde la ciudad de Miami, donde transcurre su cuarentena flexibilizada con algunos permisos públicos habilitados.

Además de Diego Torres, la nueva versión de "Color Esperanza" es interpretada por Coti, Carlos Vives, Camilo, Pedro Capó, Ruben Blades, Camila, Dilsinho, El Cigala, Farruko, Fonseca, Kany García, Leonel García, Gente De Zona, Leslie Grace, Nicky Jam, Lali, Ara Malikian, Dani Martín, Mau y Ricky, Prince Royce, Rauw Alejandro, Reik, Río Roma, Carlos Rivera, Ivete Sangalo, Thalía, Angela Torres, Manuel Turizo, Jorge Villamizar (Bacilos).

"Color esperanza", a beneficio

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"Sony Music rápidamente se entusiasmó con la idea y sumó a Global Citizen, que es una organización que tiene muy claro el mecanismo para recaudar fondos y destinarlos al lugar indicado", explica el músico sobre esta versión 2020 que se suma a la lucha contra el flagelo contemporáneo. Todos los ingresos netos que genere Sony Music U.S. Latin por esta canción serán destinados a la Organización Panamericana De La Salud (OPS) y sus esfuerzos para aliviar el Covid-19 en las Américas. "La peste toma imágenes dormidas, un desorden latente, y los activa de pronto transformándolos en los gestos más extremos", decía Artonin Artaud. Algo de eso sucedió con esta canción que millones conocen de memoria. Las audiencias desempolvaron la partitura y volvieron a empoderarse de aquellos versos no olvidados.

"Hacer una nueva versión es un desafío muy interesante. Tenía ganas de hacer un viaje con esta canción, de fusionar un género con otro. Estoy muy feliz con el trabajo de Yadam como arreglador y productor, me interpretó rápidamente", reconoce Torres a quien su participación como jurado en el show colombiano A otro nivel le inspiró la posibilidad del brebaje musical con ingredientes tan diversos: "Me impacta como en el programa se mezclan los géneros. Me pareció que podía ser muy interesante hacerlo con la canción".

-¿Rápidamente aceptaron la invitación los músicos?

-Sí. La idea fue que las voces jugasen y que todos se sintiesen cómodos. Arranqué llamando a los amigos, pero quedó mucha gente afuera, podría hacer dos versiones más. Hay grandes músicos que podrían estar.

-¿Cómo fue el trabajo de congeniar géneros, estilos, y textura de voces muy diferentes?

-Con artistas tan diversos no es tan fácil hacer una versión: aparece el coro salsero de Rubén Blades, un emblema del género, y está el folclore de Colombia con Carlos Vives y Fonseca. Y así con cada uno de los artistas. Cada cual aportó lo suyo.

La paleta de múltiples colores no traicionó la esencia de la canción. Pero, a su vez, ninguno de los intérpretes se alejó de su propio ADN. Todo un logro de una versión de valores cromáticos armoniosos. "Es un nudo que hay que desatar, nada más. Hay que romper con el prejuicio. La música lo permite porque tiene un horizonte amplio. La canción toma una identidad propia e independiente. Es como un hijo que camina solo y se viste de salsa o de bossa nova".

Reencuentro

"Con Coti fue dejar los egos y las diferencias, hablar claro y con respeto, y aunar criterios"
"Con Coti fue dejar los egos y las diferencias, hablar claro y con respeto, y aunar criterios" Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo / Archivo

"´Color Esperanza´ fue escrita por el cantautor argentino Coti Sorokin junto al productor Cachorro López, con colaboración de Diego Torres". La textualidad de la gacetilla de Sony Music aclara, confirma y da por terminada la discusión. En octubre del año pasado una declaración de Torres con respecto a la autoría del tema , generó la ira de Coti Sorokin y de Cachorro López. Artistas de perfil recoleto, sorprendía verlos en el ring. El tiempo que casi todo lo sana hizo su trabajo. "Me comuniqué con Coti y con Cachorro, con quienes nos debíamos un reencuentro . Este proyecto nos reencontró. Nos dimos cuenta que teníamos que hablarnos y decirnos las cosas, dejar atrás lo que no servía y empezar de nuevo otra relación, valorando, en mi caso, el inmenso valor que tiene el trabajo de Coti y de Cachorro", reconoce con extrema sinceridad el cantante.

-¿Qué tono tuvo ese llamado a Coti?

-Muy sano, nos debíamos decirnos las cosas. Nos habíamos alejado, tomamos caminos diferentes. En mi caso, el no valorar, seguramente, su lugar como compositor, y él, el mío como voz e intérprete. Fue dejar los egos y las diferencias, hablar claro y con respeto, y aunar criterios. Nos dimos cuenta que no podíamos ir en contra de la naturaleza, de lo orgánico que resulta para la gente tomar la canción de la manera que la toma y nosotros, contradictoriamente, estar desencontrados. Ese fue el puntapié para ordenar las piezas desde la matriz y construir este proyecto hermoso de ayuda al sistema médico de la Organización Panamericana de la Salud en torno al Covid-19.

-¿Considerás que fue un reencuentro puntual o que "Color Esperanza", versión 2020, es el punto de partida para un nuevo vínculo profesional y personal?

-Creo que será ese punto de partida. De hecho, estamos conectados en un grupo de WhatsApp que se llama Color 2020. Esa es la idea, estar conectados, es lo más sano.

Destino de éxito. Ni bien el tema comenzó a sonar en las radios, en 2001, rápidamente escaló en los Top Five de toda Latinoamérica y España. Hoy, nuevamente se convierte en un loop que resuena aquí y allá. Estrofas angeladas. "Es tan difícil que eso suceda. O sucede de otra manera. Hay distintos tipos de hits y de canciones que te provocan de la manera más diversa. Con "Color Esperanza" sucedió que la gente la convirtió en un himno".

Lo que se hereda...

Su madre, Lolita Torres, ha sido una de las voces más eximias y virtuosas que ha dado la música popular argentina. Estrella precoz en nuestro país y figura relevante en Rusia, donde la veneran aún hoy. Aquella sangre marcó a fuego a Diego, a sus hermanos y a sus sobrinos. Los Torres están atravesados por el arte. Incluso Santiago, el mayor del clan cuya vocación es la medicina, se atreve con la garganta al punto tal que lo llaman "Doctor Tango". Ángela Torres, sobrina de Diego, participa de "Color Esperanza" 2020. "Estoy feliz que Ángela haya podido participar". Benja, primo de ella, también se dedica al canto y Pedro, hermano de Benja, toca en la banda de su tío. Identidad sagrada fundada por aquella dama de buenos modos a la que su padre le prohibía besar en la ficción cinematográfica en tiempos de cine blanco y negro, de escaleras de mármol e ingenuidades entrañables. Legado sagrado. "En casa había piano, guitarra, batería. Pasaban músicos por el living todo el tiempo".

-Esas tertulias serían memorables. Ariel Ramírez y Mercedes Sosa tenían mucha afinidad con tu madre.

-Ariel era muy amigo de mis padres. Con su hijo Facundo nos criamos juntos. Al punto tal que cuando la Negra me llama para cantar con ella "Zamba para Olvidar", Facundo estaba en casa. Así que le sugerí a Popi Spatocco, el arreglador de Mercedes, que Facundo tocase el piano en el interludio de la zamba. Charly (García) estuvo en casa cuando invitó a mamá a participar en "Filosofía Barata y Zapatos de goma". León Gieco, Antonio Agri, Los Chalchaleros. Me crié entre esos monstruos.

-Con Lolita Torres se producía una rica simbiosis entre la virtuosidad y el gusto popular.

-A veces pareciera que para ser popular no se tiene que tener calidad.

-Todo un prejuicio que ella se encargó de derribar.

-Será por eso que siempre pensé lo contrario, entiendo que cada detalle que nuestro trabajo nos propone hay que cuidarlo. Soy un obsesivo compulsivo con eso... perdón, me voy a tomar la medicación.

Fiel a su estilo, el intérprete de "Tratar de estar mejor", tema del cual está preparando una nueva versión con sonidos que hoy lo identifican con mayor precisión, apela al humor a lo largo de la charla. No se priva de hablar largo y tendido desde su refugio cercano al mar. Allí donde disfruta de esas obsesiones que hacen de su arte un entramado estudiado: "Puedo cambiar una palabra, una frase o una melodía hasta último momento. La gente valora eso. En esta versión de ´Color Esperanza´ la gente reconoce el riesgo, el arreglo que se hizo".

-¿Cómo te parás antes las críticas?

-Bienvenidas. Estamos ante la exposición, pero mientras uno haga lo suyo con profesionalismo y calidad, no hay que preocuparse.

-Tu voz suena muy madura. Algo similar le sucedió a Lolita quien, con los años, desplegó un entramado de tonos y profundidades de la voz pocas veces escuchado.

-En la madurez, encontró un tono justo. Se lo decíamos. Es que ella empezó a los once, muy chica, cantando muy finito, agudo. Su voz fue un músculo que se fue trabajando, como me sucedió a mí y a todos los músicos. Mamá tenía una afinación perfecta, una voz sólida como pocos, y un manejo de la media voz que es tan difícil lograr. Hablando como cantante, desde lo técnico, ella tenía una técnica de la voz única que le permitía agrandar o achicar según necesitase lo que estaba cantando. Además, mantenía la nota una eternidad. Fuimos testigos de todo eso. Su familia y el público.

-Y no se privó de ningún tipo de género. Su repertorio era inmenso.

-Se dio la libertad de cantar música muy diversa y con artistas de todos los géneros. Eso siempre me encantó. Siempre quise tomar esa bandera, es por ahí la música, rompiendo un montón de prejuicios. Nosotros, los argentinos, a veces somos un poco prejuiciosos.

-En buena medida, te rebelaste ante eso y manejaste tu carrera de manera muy libre.

-Por suerte, desde chico hice lo que me marcaba el deseo en la música o como actor. Puede salir bien o como el culo, me puedo equivocar o me puede ir genial. Así es la vida.

"Desde chico hice lo que me marcaba el deseo en la música o como actor"
"Desde chico hice lo que me marcaba el deseo en la música o como actor" Crédito: Sony Music

Luego de su participación en el filme Re loca , protagonizado por Natalia Oreiro, Diego Torres incursionó en el mundo de la actuación en la industria mexicana realizando participaciones especiales en la serie Run Coyote Run, donde interpreta a un argentino estafador. "Transcurre en un pueblo de frontera manejado por el narcotráfico y el tráfico de personas. El director, Gustavo Loza, aborda este tema tan duro de una manera increíble con personajes muy delineados". Mientras tanto, ya un nuevo guion espera su lectura. Es que la faceta actoral es una de las teclas que necesita abordar con frecuencia, más allá de ser un referente ineludible de los sonidos pop y melódicos de Latinoamérica. "El actor está siempre atento, lo necesito. Todo el tiempo estoy leyendo cosas y armando proyectos. Además, tengo muchos amigos directores, escritores, y me gusta conectarlos. No tengo dudas que tenemos que ayudarnos en la comunidad artística".

Los chicos te renuevan la vida, te hacen reconocerte, reinventarte, te pasan tantas cosas si estás atento""

El 9 de marzo de 2021 cumplirá 50 años, no aparentados. Madurez que lo encuentra siendo padre de Nina, fruto de su relación con Débora Bello. Con ellas comparte la cuarentena en Miami. "El paso del tiempo me toma bien, porque estoy en una etapa muy linda de la vida. Esta combinación de ser todavía joven, pero no ser tan joven y tener algunos años, es interesante. Si uno logra aferrarse a ese balance de marea y de equilibrio, y si tu vida transita por un lindo proceso, creo que es un buen momento".

-En esa sensación de bienestar se incluye el rol de la paternidad.

-Disfrutamos mucho con mi mujer de la crianza de Nina. Los chicos te renuevan la vida, te hacen reconocerte, reinventarte, te pasan tantas cosas si estás atento.

-Entonces, medio siglo sin complejos...

-Pelearse con el tiempo es imposible, es como pelearse con alguien muy grande, es como enfrentarse a King Kong, te va a doblegar siempre.

-¿Volverías a ser padre?

-Siempre volvería a ser padre.

-¿Es un proyecto?

-Sí, claro.

Como a todo artista acostumbrado a realizar conciertos en todo el continente, la pandemia del Covid-19 lo enfrentó a una nueva realidad. "Estoy varado, tranquilo, grabando, haciendo música nueva. Estoy mezclando el sinfónico que hice, en diciembre, en el Arena de Bogotá, con la Filarmónica Joven de Colombia y el coro de Misi, emblema de la comedia musical de Colombia, fallecida hace poco". Aquella presentación monumental incluyó parte de su repertorio, canciones navideñas, y versiones de "La Cigarra" y el tango "Volver".

El manejo de la pandemia es mucho más criterioso en la Argentina, con un presidente que busca el consenso""

-Viviendo en los Estados Unidos y contactado con la Argentina permanentemente, ¿qué diferencias encontrás en el abordaje de la pandemia del coronavirus?

-El manejo de la pandemia es mucho más criterioso en la Argentina, con un presidente que busca el consenso, se muestra con Horacio Rodríguez Larreta y con Axel Kicillof. Tiene un plan. Me genera tranquilidad que esté asesorado por un infectólogo, que conozco muy bien, como el Dr. Pedro Cahn.

-Desde tu óptica, ¿cómo sentís que se maneja el tema en los Estados Unidos?

-Acá es un año electoral y el presidente es muy particular. Uno lo sufre como un inmigrante que va y viene. Somos artistas, pero primero somos seres humanos.

-Imagino que, en medio, de tantas cuestiones apremiantes del mundo actual, "Color Esperanza" te acercará momentos de amorosidad.

-Permanentemente hay alguien que te cuenta algo vinculado al tema. Recuerdo a una mujer mexicana que me contó que su madre, en el final de su vida, escuchaba mantras y "Color Esperanza". Con esa música se fue.

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