Todos los detalles de la fiesta que realizó tras contraer matrimonio con Delfina Braun, su pareja durante seis años
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Fue una boda perfecta. Bajo un cielo claro y con el río como magnífico escenario natural, el 29 de noviembre, Eduardo Costantini (36) y Delfina Braun (26) dieron el sí después de seis años de relación. Y lo hicieron fiel a su estilo: con un cuarteto de violines y una banda de jazz, brillantes guirnaldas de luces y hasta una pérgola forrada con más de dos mil rosas.
El miércoles 28 de noviembre, formalizaron en el Registro Civil. Pero el festejo, programado en tiempo récord , fue al día siguiente, en la espectacular casa que la madre del novio tiene sobre las barrancas, en zona norte. Más de ciento cincuenta invitados –entre ellos, el empresario Cristiano Rattazzi, la top model Valeria Mazza y su marido Alejandro Gravier, y el ex secretario de Cultura del gobierno porteño, Darío Lopérfido, y su novia, Esmeralda Mitre– dijeron presente. La familia, por supuesto, también estuvo en pleno. Por parte de la novia, los padrinos fueron Carlos Braun y María Alvarez Prado, mientras que el novio estuvo acompañado por su padre, el millonario y coleccionista de arte, Eduardo Costantini, y su mujer Clarice Oliveira Tavares. La hija mayor de Eduardito, Camila (17), –fruto de su primer matrimonio con la artista plástica Agustina Picasso– estuvo a su lado, al igual que Lucio (3) y Theo (2), hijos de su relación con Delfina.
LA PREVIA
Poco después del mediodía, los primeros invitados empezaron a llegar a La Lucila. En un rincón, un cuarteto de violines les daba la bienvenida con clásicos de Bach y Beethoven. Bajo la consigna de recrear un picnic al aire libre y celebrar una boda décontracté, se instalaron cuatro livings y dos gigantescas carpas beduinas. La ambientación se destacó por las guirnaldas de luces, los faroles de hierro ubicados sobre el perímetro del jardín, los canastos de flores y los jazmines flotantes en la pileta.
Minutos antes de la ceremonia, se sirvió un cóctel en el que no faltaron los tragos de limonada de menta y jengibre, crocantines niçoise de pollo y pastelitos de carne al curry con chutney de chiles.
EL GRAN MOMENTO

El rosedal de Teresa Costantini fue el marco perfecto para el altar. A pedido de la novia, se armó una pérgola de hierro y techo blanco forrada en follaje verde y dos mil quinientas rosas de colores. Allí, Eduardo –vestido con un traje de Alexander McQueen– recibió a su prometida, que ingresó con la canción "All You Need Is Love", de John Lennon. De la mano de sus hijos, Theo y Lucio, la artista caminó hacia el altar. "Nunca en mi vida había visto una novia tan linda. Parecía una princesa", contó después el novio. Y no era para menos. El vestido, creación de Paula Selby Avellaneda, estaba confeccionado en seda y tul traídos de Suiza, bordados a mano. En color gris marfil y tonos crema, el diseño también se destacó por el detalle de los hombros: pequeños lazos de mostacillas con cruces.
En la boda también hubo lugar para la emoción. Además de las cariñosas palabras que el padre de la novia, Carlos Braun, y la hermana mayor de Eduardo, Marité, dedicaron a la pareja, los tres hijos del empresario fueron los encargados de entregarles los anillos. "Cami, como siempre, emanó su energía divina y su alegría. A los más chiquitos les dijimos que nos casábamos con ellos también… Estaban muy sensibles con el tema y un poco celosos. Siguen enamoradísimos de su mamá", confesó entre risas Costantini.
–¿Cómo viviste este momento?
–Con mucha felicidad. Fue el casamiento de nuestros sueños y, por suerte, todo salió mejor de lo esperado. Teníamos miedo de que lloviera porque hace una semana estaba anunciada una tormenta eléctrica, pero rezamos para que no sucediera y así fue: nos acompañó un sol radiante durante el día y a la noche una increíble luna llena se asomó sobre el río. Nuestros amigos, muy entusiasmados, dijeron que vivieron la fiesta como una película de Sofia Coppola. Eso sí, el momento que más me emocionó fueron la llegada de Delfi al altar y las palabras de los testigos, en especial las de Marité, que fue como una segunda madre para mí.
–Volviste a apostar al casamiento...
–Yo siempre creí en el amor y en el matrimonio. Sin embargo, durante mucho tiempo pensé que no volvería a enamorarme. Por suerte, en mi camino descubrí a Delfi, una mujer con mucha luz, amor y pureza. Nos conocimos en Punta del Este hace seis años y nos enamoramos al instante. Fue mágico. Desde entonces, nunca más nos separamos. Después, con la llegada de Lucio y Theo quisimos dar un paso aún mayor y celebrar con ellos este inmenso amor.
–¿Cómo fue la experiencia para tus padres?
–Estaban muy felices. Mamá, como siempre, puso su mejor predisposición y nos ayudó con cada detalle para que nuestro sueño se hiciera realidad. A papá también se lo vio emocionado durante la ceremonia. El y Clarice quieren mucho a Delfina.
–¿Adónde se van de luna de miel?
–Por ahora nos quedamos en Buenos Aires. Ahora viene fin de año y nos vamos un mes a Uruguay. Después, con más tiempo, la idea es hacer una escapada a algún lugar: Estambul es una de las posibilidades, porque Efe Cakarel, mi socio, es turco y nos regaló una linda semana allá.
TIEMPO RECORD
Tanto Costantini como Braun rearmaron sus agendas de trabajo para poner toda la atención en el casamiento. Eduardo no descuidó su empresa MUBI, el sitio de internet dedicado al cine independiente y de autor, ni tampoco su más reciente proyecto, Las Cárcavas, un megadesarrollo inmobiliario de veintitrés chacras en Garzón, Uruguay. Su mujer Delfina se las ingenió para alternar las pruebas del vestido con sus clases de pintura y con los compromisos que demanda su tienda de arte y objetos de diseño, Kabinett. "La preparación del casamiento se hizo en ¡veinte días!", confesaron. Los ayudó la organizadora de eventos, Puli Demaría.
Luego del enlace, los invitados disfrutaron de una fiesta que se extendió hasta la madrugada. Los DJ Chule Bernardo y Jorge Tellado, del Grupo Sarapura, cumplieron el pedido especial de los recién casados y pasaron música electrónica, indie, rock, canciones de Radiohead (banda favorita de la pareja) y los temas más populares de las películas de Quentin Tarantino.
A las dos de la mañana, la celebración llegó a su fin. Eduardo y Delfina levantaron sus copas por un buen comienzo en esta nueva etapa del amor. ¿La coronarán con otro hijo? "Por el momento, no. Tenemos muchos proyectos laborales por delante. Con Camila, Lucio y Theo estamos felices!".
Texto: Jacqueline Isola
con la colaboración de Julia Talevi
Agradecimientos: José Pereyra Lucena por las fotos
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