La historia se repite y, tal como sucedió cuando se casó con el príncipe Guillermo, Jorge Zorreguieta y su mujer, María del Carmen Cerruti, verán la ceremonia por televisión
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Son días de mucha expectativa y sentimientos para la familia. Es que no es común que una hija se convierta en reina. A menos de una semana de semejante acontecimiento, Jorge Zorreguieta y su mujer, María del Carmen Cerruti intentan que la emoción no les gane y siguen con la rutina de siempre. Es sabida y conocida la decisión de que nadie del entorno familiar y cercano viaje a Amsterdam. Pero fieles al pedido de Máxima, no demostrarán su dolor, y celebrarán a la distancia.
Como cada sábado, el pasado la madre de Máxima dejó el departamento de la calle Uriburu acompañada por la menor de la familia, Inés, que ya hace dos años volvió de Panamá, donde trabajaba en la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos. Compraron provisiones y volvieron a buscar a "Coqui", que las esperaba para partir a Pingüinos, el country de Ituzaingó, donde tienen su casa de fin de semana.
Según especulan, ese, su "refugio" fuera de la ciudad y donde mejor pueden preservar su intimidad, podría ser el lugar elegido para ver el próximo 30, por televisión, la proclamación del príncipe Guillermo Alejandro y de su hija Máxima como nuevos reyes de los Países Bajos. La distancia, aunque dolorosa, fue una decisión tomada en familia, tal como confesó la princesa en la entrevista que dio a la televisión holandesa el miércoles pasado. Sin embargo, de este lado del océano, sus padres y sus hermanos la estarán acompañando con todo el amor de siempre. Y, seguramente, dejarán caer alguna lágrima, como pasó en el casamiento.
Texto: Lucila Olivera
Foto: Ezequiel Sambresqui
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