La pareja festejá en La Mansión del Four Season junto a doscientos invitados en una noche inolvidable
1 minuto de lectura'

Hace poco más de dos años eligió el silencio y se refugió en su familia y amigos. Después volvió al ruedo, pero muy lentamente. Hizo campañas que ya tenía pautadas, algunas producciones de fotos, pero sin dar entrevistas. Quizás unas pocas preguntas por mail y sólo para hablar de moda, estilo y sus cuidados de belleza. Esta vez, Pampita Ardohain (37) habló a corazón abierto. Llegó a la cita con ¡Hola! Argentina en bicicleta y pidió una jarra de limonada. Sonriente y con un brillo especial en la mirada, cuenta que le encantan los días cálidos de otoño para disfrutar de Buenos Aires, donde está instalada con "sus hombres" – Benjamín Vicuña (36) y sus hijos Bautista (7),
Beltrán (2) y Benicio (6 meses)– desde hace tres meses y medio. En pocos días –el viernes 5– ella y Benjamín serán los anfitriones de una fiesta muy especial en la Mansión del Four Seasons donde van a celebrar sus diez años de amor. "Hay gente que nos apoyó y nos ayudó mucho… Tenemos un profundo sentimiento de agradecimiento con quienes nos acompañaron en momentos muy intensos, que se la jugaron y de verdad nos demostraron muchísimo amor. Fueron fundamentales para nuestra relación y queremos festejar con ellos", cuenta Pampita.
–¿Qué sentís cuando pensás en estos diez años junto a Benjamín?
–Es increíble lo rápido que pasó todo, aunque también fueron años muy intensos: vivimos en muchos lados, tuvimos cuatro hijos, todo lo disfrutamos y lo vivimos muy profundamente, pero no parece que fueran tantos...
–¿Cómo se conocieron?
–Lo entrevisté para el piloto de un programa. Necesitábamos un chileno para que el producto también pudiera ser vendido en Chile y a Benja le iba muy bien allá. En ese momento, yo estaba haciendo Doble vida y le pedí el teléfono a Gonzalo (Valenzuela) que trabajaba en la misma tira. Ya en ese entonces, Benja y él eran muy amigos. Gonza me dijo: "No va a venir a hacer un piloto a Buenos Aires, está muy ocupado, no creo que le interese". Y le dije: "Vos dame el teléfono, que voy a conseguir que venga". La verdad es que él no podía nunca y nos iba posponiendo la entrevista… Lo mío era casi una obsesión: su novela era un éxito y yo quería que fuera él. Finalmente el único día que Benja podía yo tenía que irme a un desfile a Salta.
–¿Y entonces?
–Con la producción dijimos: "No importa, que venga y lo llevamos a Salta". Le mentimos, le decimos que es un programa de viajes… No sé cómo fue, pero aceptó. El era una estrella y nosotros lo fuimos a buscar con un auto de dos puertas y lo alojamos en un hotel barato del microcentro. Me imagino que habrá pensado: "¿En qué me metí?".
–¿El amor nació en Salta?
–En realidad, el vuelo a Salta nunca salió por una huelga. Estuvimos 12 horas esperando en el aeropuerto, sentados, tirados en el piso y ahí charlamos un montón. Cuando hicimos la entrevista, ya teníamos muy buena química. Un tiempo después, empecé a ir a Chile por el tema del programa y él fue supercaballero, me llevó a conocer Santiago, fuimos a comer, nos presentó a sus abogados para que nos ayudaran con el proyecto... El programa nunca salió al aire, pero yo me enamoré y me fui a vivir a Chile.
"Cuando conocí a Benja me di cuenta de que era especial, mágico… Me juzgaron mucho, pero yo estaba tranquila porque iba en busca de mi felicidad"
–Vos estabas casada y venías de una historia que no había funcionado.
–Yo no estaba buscando volver a enamorarme, pero me llegó y me di cuenta de que era una oportunidad única. Había algo especial, mágico, distinto. Fue una bisagra en mi vida. Asumí el riesgo de irme a vivir a otro país y también me expuse un montón, me juzgaron mucho, pero yo internamente estaba tranquila porque iba en busca de mi felicidad. Sentía una presión muy grande del afuera, de lo que tenía que hacer, de lo que no tenía que hacer… Tal vez no era lo correcto para los demás, pero en ese momento sentí que me la tenía que jugar.
–¿Qué te enamoró de Benjamín?
–Tiene una energía positiva, te avasalla, es alegre, dedicado a su profesión, caballero, carismático, conversador… Después descubrí un montón de otras cosas: es un papá excelente, buen compañero, me tiene una paciencia infinita… ¡Me tiene loca de amor!
–¿Cuál es el secreto del éxito de estos años de amor?
–Aprendimos a ceder, a conocernos, a manejar nuestras carreras, nuestros egos y nos enfocamos de verdad en un proyecto que queríamos. No era un capricho, queríamos tener una familia y cuidarla como un tesoro.
–¿Quién es más fácil en la convivencia?
–Los dos. Ya nos conocemos, nos miramos y sabemos el humor que tenemos, lo que pensamos, si es un buen momento para hablar o no, estamos muy conectados.
–¿Quién es más celoso?
–Los dos por igual. Yo lo veo espléndido, sale todos los días de casa y no puedo creer lo bombón que es... ¡Ay, Dios, volvé porque te amo! [Se ríe a carcajadas]. Benja está muy expuesto, salís a caminar con él y todo el mundo lo para, las chicas mueren por él... Hay mucha atrevida, ¿viste? Entonces a mí me gusta estar ahí, marcar el terreno. No desconfió de él, pera me gusta estar ahí.
–¿Benjamín es el hombre de tu vida?
–Sí, es un hombre muy importante, el padre de mis cuatro chicos, por el que dejé todo, me fui a vivir a otro país, me movilizó un montón... Hice cosas que nunca pensé que iba a hacer por un hombre y mucho menos por un extranjero. [Se ríe].
–¿Qué sentís que te aporta?
–El me permitió ser yo misma, no tuve que cambiar nada, le gusta cómo hablo, cómo me visto, me apoya en mi trabajo… No tengo que "caretear" nada, ni lo bueno ni lo malo, me banca todas.
–¿Y qué le das vos a él?
–Yo le tengo una paciencia infinita, con sus ochocientos proyectos que hace a la vez. Te juro que a veces me pierdo, no sé dónde está, si está grabando, si está en una nota, en un proyecto de Unicef, haciendo un documental... En su carrera, yo soy muy pila. "Hacelo, no importa, hacemos la valija, te acompañamos". Es tan talentoso que me encanta que le vaya bien.
–¿Sos muy crítica con sus trabajos?
–Benjamín sabe que le voy a decir la verdad, lo bueno, lo malo, lo que me gustó, lo que faltó... Me toca ser la mala de la película, pero sabe que voy con la verdad.
–¿Tuviste que domar tu ego para estar con él?
–Gracias a Dios, no. Cuando lo conocí, yo ya había vivido una etapa alucinante de trabajo, había viajado por el mundo, había hecho campañas increíbles, todos los desfiles, todas las revistas… Entonces fue como "esto ya lo viví, ya lo disfruté, quiero bajar un poco".
–¿Por qué se resisten al casamiento?
–Creo que es culpa de ustedes, los periodistas. [Se ríe]. Nos presionan tanto que no dejan que nos salga naturalmente. Ya vamos a casarnos. Hemos vivido viajando, tuvimos cuatro hijos, no hubo tiempo… Queremos hacer algo especial, distinto y no va a ser este año.
–¿Fantaseás con ese momento?
–Te juro que no, porque no lo vivo como una necesidad. Además, los dos pensamos que algún día lo vamos a hacer, es cuestión de organizarse.

–¿Siempre soñaste con tener tu propia familia?
–Sí, siempre quise tener mi familia, pero con el hombre del que estuviera completamente enamorada y que pensara igual que yo en un montón de cosas. Estamos completamente enamorados de nuestros hijos. Anoche, Benicio no durmió casi nada, yo me levanté durante toda la noche y al final se empezó a levantar Benja. Los dos llevamos la familia adelante, fluimos como un engranaje.
–¿Cómo te definirías como mamá?
–Tengo varias personalidades durante el día: a la mañana soy la bruja apurada para que se vistan, que no lleguen tarde al colegio, que vayan peinados. Soy muy estricta... A la tarde me encanta jugar con los chicos, nos tiramos al piso, nos disfrazamos, filmamos videos. ¡Ellos son mis miniactores!
"Los dos somos celosos, pero sé que las chicas mueren por él. Hay mucha atrevida, ¿viste? Entonces me gusta estar ahí, marcar el terreno"
–¿Cómo viven tus hijos la popularidad de ustedes?
–Nosotros tenemos trabajos especiales, pero no nos perdemos nada. Vamos a cualquier plaza llena de chicos, al cine, a recitales al aire libre, a los bosques de Palermo a ver títeres, no nos privamos de nada y me parece que para los chicos es lo mejor.
–¿Cómo reaccionan cuando les sacan fotos o se ven en una revista?
–A Beltrán le causa mucha gracia cuando le borran los ojos... Nos reímos mucho cuando dice: "¡Ay mis ojos, mis ojitos!".
–¿Cómo son tus hijos?
–Bauti es como un adolescente, todo un caballero, es el calco de Benja. También es mi compinche, porque me cuenta absolutamente todo. Es un bombón. Beltrán, en cambio, es un torbellino, está disfrazado todo el día, nos imita a todos, le encanta bailar. Y Beni es mi amo y señor, es el más malcriado de mis cuatro hijos. Grita dos veces y lo meto en la cama…
MUJER MODELO
–¿Sentís la exigencia de verte siempre bien?
–No siento esa exigencia, pero sí soy muy responsable con las marcas que me eligen... Sé que tengo que estar bien porque tengo un montón de campañas y a veces también hacen esfuerzos por tenerme. Hubo clientes que tuvieron que hacer fotos conmigo embarazada o esperarme hasta que diera a luz. Entiendo que es mi trabajo, tengo que cumplir, pero no lo vivo como un sacrificio. Por suerte, tengo una genética buenísima, vuelvo rapidísimo a mi peso, como sano, pero también me doy mis gustos.
–Por tu trabajo, cambiás todo el tiempo y sos como muchas mujeres en una sola.
–¡Eso me encanta! Un día hago fotos más sensuales, otras veces me tocan looks más elegantes… En el caso de Garnier Nutrisse, con quien llevo trabajando catorce años, siempre estoy pensando cuál será el nuevo color de pelo que va a tocarme. Cambiar mi imagen todo el tiempo está buenísimo, porque es una manera de volver a empezar y también me divierte para mi vida cotidiana.
–¿En algún momento pensás en tu retiro?
–La verdad es que mi trabajo me gusta mucho, me entusiasma, me gusta estar en todos los detalles. Soy superdedicada y quiero que las fotos salgan divinas. Se nota enseguida si hiciste algo con o sin ganas, se transmite.
–¿Siempre tuviste empatía con las mujeres?
–¡Siempre! Desde que empecé hubo una conexión instantánea con las mujeres y con el público en general. Creo que el haber hecho tele hizo que la relación fuera distinta: traspasás la figura de modelo y conocen cómo sos, cómo hablás, cómo reaccionás... Creo que la gente me siente cercana.
–¿En qué lugar fuera del modelaje te sentís más cómoda: la actuación, la conducción, como entrevistadora?
–Lo que me fluye más naturalmente es la conducción o las entrevistas, pero la actuación me encanta. El año pasado tomé clases del teatro y también hice comedia musical. Es algo que me hace bien.

–¿Qué pregunta te harías si fueras tu entrevistada?
–Prefiero el ping-pong de preguntas, me divierte, me hace pensar.
–OK, vamos por eso. ¿Una mujer?
–Meryl Streep, la amo.
–¿Un momento de tu vida?
–El nacimiento de mi hija Blanca.
–¿Un momento para olvidar?
–Uf, muchos.
–¿Tu mejor cumpleaños?
–Uno que pasé en Punta del Este, hace muchos años con Benja y mis hijos.
–¿El mejor regalo que te hicieron?
–Mis cuatro hijos.
–¿Un sueño?
–Que mis hijos sean felices.
–¿Un miedo?
–Los aviones. Tengo pánico a volar, pero lo manejo.
–¿Un defecto?
–Muchos... Soy muy caprichosa.
–¿Una virtud?
–Ser caprichosa. También sirve para lograr lo que uno quiere. [Se ríe].
–¿Qué es la felicidad?
–Disfrutar el segundo que estás viviendo, ni el pasado ni el futuro. Poder estar con los ojos abiertos y ver todo lo lindo que nos rodea. Intento estar cada vez más atenta para no perderme nada.
–Definí este momento de tu vida.
–De mucha calma, muy tranquilo... Me hace bien que así sea.
–¿Te gustaría tener más hijos?
–¡Sí! Después hay que ver lo que Dios manda. Ya me mandó cuatro, no me puedo quejar, pero me encantaría tener más. Igualmente hasta que Benicio no camine, no me imagino embarazada otra vez.
Texto: Sebastián Fernández Zini
Fotos: Sebastián Arpesella
Producción: Victoria Miranda
Maquillaje: Estefanía Novillo, para Estudio Novillo, con productos Yves Saint Laurent.
Peinado: Margarita Porto, para Sergio Lamensa
1Qué fue de la vida de Malena Luchetti: “Es injusto que crean que desaparecí de la nada. Pasó algo”
2Cruz Beckham lanzó una indirecta contra Brooklyn en medio de la guerra familiar: “No se preocupen”
3Ana de Armas se tomó unos días de descanso y disfrutó de unas vacaciones con amigos
4El Oso llega a su fin: del “tormentoso” rodaje a qué pasará con sus queridos personajes



