El Flaco pidió no ser portada de la revista que está en estos momentos en los kioskos. Conocé la increíble historia
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"¡Paren las rotativas!" El llamado de Luis Alberto Spinetta a la redacción de Rolling Stone llegó sobre el cierre del número y casi descompensa a todo el mundo. "Ni se les ocurra ponerme en tapa", advirtió. Lo que en un primer momento había sido interpretado como apenas una preferencia de bajo perfil, pasible de revertir con una conversación amigable, con los días fue ganando fuerza hasta convertirse en una condición del entrevistado. Respetando su voluntad, dimos marcha atrás con este bosquejo que habíamos hecho pensando en que lo convenceríamos. No hubo caso. El viejo Luis, siempre a contrapelo, dice que en este momento no quiere tanta exposición, aunque propone postergar la idea para dentro de un tiempo.
Más allá de este curioso incidente, Spinetta le dio a Claudio Kleiman una extensa entrevista, quizás la mejor que brindó en los últimos tiempos. Todos sabemos lo reacio que es El Flaco a revisar su pasado, pero en este caso hizo una excepción, y no hubo tema que no haya tocado. Aquí, cinco extractos textuales de la charla
"Emilio (Del Guercio) y yo íbamos con las carpetas a la escuela de Bellas Artes, nos tomábamos el tren, cruzábamos la plaza ahí en Retiro, y estábamos en la escuela. Pero mientras llegaba el tren, pasaban dos canas y te llevaban a la comisaría 33, te interrogaban y te mandaban a un calabozo horrible, cuando vos en realidad ibas a estudiar".
"En la época de Jade lo invité a Pappo a tocar "Digital Ayatollah" en vivo en el Astral, con Leo Sujatovich, César Franov y Pomo, y lo único que le dije fue "¡Es en Fa sostenido!"".
"En Pescado me plantearon que querían hacer otro tipo de música, una en la que yo fuera un miembro más y atacara aquello que quisieran tocar. Que David (Lebón) tocara la viola, y tocara un material más de blues provisto por él, y que se yo. Era como posponer mucho mis sueños, en ese sentido tomé la decisión correcta".
"Cuando Invisible estaba haciendo el primer disco, se da el estallido de Sui Generis y de "Bienvenidos al tren", lo escuchábamos por la radio cuando íbamos a ensayar a General Rodríguez y no nos gustaba un carajo. Estábamos haciendo "La azafata del tren fantasma", eso no nos podía atraer, lo considerábamos totalmente banal".
"No hay energía para volar, y con los pies sobre la tierra te vas hundiendo. No podemos pretender que hoy sea como en otros años en los que toda una sociedad descubrió, por los Beatles, por Timothy Leary, por Kennedy, por Mandela, que había un mundo para crear. Y la música era una explosión constante en cada artista. Yo sigo viviendo en esa época. De alguna manera, me quedé. Estoy tan convencido de lo que hice siempre, y que lo quiero seguir haciendo, que lo otro no me importa".
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