Campi recordó cómo fue su incómoda primera cita con Denise Dumas

El actor y su colega Peto Menahem estuvieron en Cortá por Lozano y pasaron por el diván de la conductora
El actor y su colega Peto Menahem estuvieron en Cortá por Lozano y pasaron por el diván de la conductora
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1 de febrero de 2020  • 13:50

Peto Menahem y Campi, protagonistas de la comedia Los bonobos que acaba de estrenarse en el Teatro Lola Membrives, estuvieron en Cortá por Lozano, por Telefe y le contaron a su conductora, Verónica Lozano, muchas anécdotas.

Peto, por ejemplo, dijo que acaba de mudarse y que recién terminaban de colocar los muebles en su flamante casa. "Me mudé en muchas etapas. La primera fue el 30 de septiembre cuando vendí mi casa y me fui a la de mi novia. Y el 30 de diciembre nos mudamos juntos a la casa que compramos. Sí, estamos conviviendo. Y como soy muy indeciso, un día mi novia les dijo a los constructores que no me den opciones, que no me dejen decidir. Es verdad, me cuesta. Lo que me sale bien es concentrarme en lugares donde hay mucho quilombo, tal es así que escribí dos libros en plena reforma de mi casa".

Peto, que interpreta un personaje no vidente, explicó que le gusta mucho investigar para construir sus personajes. "Hablé con muchas personas no videntes y pasé mucho tiempo en casa a oscuras o con los ojos cerrados, tratando de hacer todas las cosas. Los primeros ensayos los hice con los ojos cerrados también, y aprendí a confiar en mis compañeros". Contó también que no tiene cábalas y que logró sacarse algunos TOCs. "Una vez tuve que hacer un personaje con muchos TOCs, y me di cuenta que es mucho más normal de lo que uno imagina Todo lo que era un TOC en mi vida, lo rompí".

Con ganas de confesarse, Peto relató una experiencia en un teatro, cuando hacía Juegos a la hora de la siesta. "Mi personaje era un violento y había tres espectadores que nos bardeaban muy feo; cuando nos empezaron a escupir, me cansé y les pegué un cachetazo con todas mis fuerzas, sin pensarlo. No se movieron más en toda la obra. Cuando terminamos, yo no quería salir a saludar, volví a ser el cagón que soy y me fui a casa con un buzo en la cabeza".

Se confesó fan de las botas verdes, tanto que cuando no conseguía, compraba unas de gamuza y las teñía. "Se las vi una vez a Ringo Star y las quise para mí. Cuando era joven tocaba la guitarra en una banda de rock y las botas verdes eran infaltables".

Campi, en cambio, interpreta a un personaje mudo. "Siempre me cuesta no hablar en el escenario. En la vida no porque soy de escuchar. Para esta obra aprendí lenguaje de señas". Gracioso, contó que se quedó pelado cuando se llevó dos materias en la secundaria y que desde entonces, luce su pelada con orgullo.

Y también tuvo anécdotas para compartir: "Llegué a ser supervisor de personal de Pumper Nic, donde empecé haciendo papas fritas. Los miércoles yo cocinaba fideos para todo el personal y un día, en el de la calle Lavalle, se me ocurrió cocinar un viernes a la noche. Cerramos a las 21 y un hombre nos tocó la puerta, diciendo que quería comer. Le dije que si quería fideos, era bienvenido: era el gerente general. Y ese fue mi último día de trabajo".

Recordó además cómo fue el primer beso que le dio a su mujer, la modelo y conductora Denise Dumas. "Quise hacerme el moderno y la invité a un restaurante marroquí. Nos sentamos en unos almohadones y me dolía la espalda, se me dormían las piernas, incomodísimo. Nos sirvieron carne con mermelada que yo me comí toda pero a ella no le gusta lo agridulce y se comió cuatro paneras. Después vino el beso y salió todo bien.

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