En medio de la frágil tregua, Trump anuncia el diálogo directo con Irán, que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz
Israel llevó a cabo sus ataques más intensos en el Líbano desde que estalló un nuevo conflicto con Hezbollah el mes pasado; hubo 254 muertos
7 minutos de lectura'


WASHINGTON.– La tregua de dos semanas para un alto el fuego en Medio Oriente anunciada por Donald Trump sobre el filo del ultimátum que le había impuesto al régimen para reabrir el estrecho de Ormuz quedó bajo amenaza este miércoles luego de que Teherán diera señales de volver a cerrar la estratégica vía marítima en respuesta a los masivos ataques de Israel contra el grupo terrorista Hezbollah en el Líbano, que dejaron unos 250 muertos, mientras Estados Unidos e Irán mantuvieron cruces públicos por el plan de paz antes del diálogo que sus enviados sostendrán el sábado en Pakistán.
Los medios estatales iraníes informaron que, aunque a primera hora las fuerzas del régimen habían permitido el paso de algunos cargueros en virtud del acuerdo, luego el tráfico en el estrecho de Ormuz permaneció paralizado, según monitores de tráfico marítimo y la agencia Fars, lo que puso en evidencia la fragilidad de la tregua. Varios medios internacionales registraron la confusión sobre si efectivamente se trató de un “cierre completo” del estrecho.
El régimen de los ayatollahs denunció que la ofensiva de Israel contra Hezbollah –que cuenta con el respaldo iraní– constituían una violación del pacto, aunque tanto el gobierno de Trump como el del primer ministro Benjamin Netanyahu afirmaron que la situación en el Líbano no formaba parte del alto el fuego.
“Esto se debe a un malentendido legítimo. Creo que los iraníes pensaron que el alto el fuego incluía al Líbano, y simplemente no era así. Nunca hicimos esa promesa“, afirmó el vicepresidente norteamericano, J. D. Vance, quien será uno de los integrantes del equipo negociador de Trump en el cara a cara que sostendrán con autoridades iraníes el próximo sábado en Islamabad, erigido como mediador internacional en el conflicto.

Israel llevó a cabo este miércoles sus ataques más intensos en distintos puntos del Líbano desde que estalló un nuevo conflicto con Hezbollah el mes pasado, que dejaron 254 muertos y unos 1100 heridos, según los servicios de defensa civil locales.
Por su parte, los ataques de Irán contra sus vecinos del Golfo Pérsico continuaron este miércoles, en respuesta a un bombardeo contra una refinería. Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos informaron haber interceptado drones y misiles iraníes.
La ofensiva israelí generó interrogantes sobre los esfuerzos regionales para sostener la tregua anunciada por Trump en la noche del martes, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró que un alto el fuego en el Líbano constituía una condición indispensable del acuerdo.
Mientras la Guardia Revolucionaria iraní advirtió a Estados Unidos e Israel que daría una “respuesta que provocaría arrepentimiento” si no cesaban los ataques en el Líbano, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, afirmó que las conversaciones con Estados Unidos eran “poco razonables” por tres incumplimientos de un plan de diez ejes para poner fin a la guerra.
“La profunda desconfianza histórica que sentimos hacia Estados Unidos deriva de sus repetidas violaciones de todo tipo de compromisos, un patrón que, lamentablemente, se ha repetido una vez más”, dijo Qalibaf en un comunicado publicado en X, en el que citó los continuos ataques en Líbano, la entrada de un dron en el espacio aéreo iraní y la negación del derecho de Irán a enriquecer uranio.
“Ahora, la misma ‘base viable sobre la que negociar’ ha sido violada de manera abierta y clara, incluso antes de que comenzaran las negociaciones. En tal situación, un alto el fuego bilateral o las negociaciones son poco razonables”, agregó.

Irán difundió públicamente el miércoles lo que, según afirmó, es el marco de diez puntos a partir del cual se logró la tregua de dos semanas con Estados Unidos. Gran parte del documento consiste en demandas maximalistas que parecen difíciles, si no imposibles, de conciliar con los objetivos de Washington y sus aliados.
En ese sentido, hubo una disputa pública con la Casa Blanca. Su secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, desmintió que Trump hubiera acordado la tregua en base al marco publicado por Teherán y dijo que “los iraníes presentaron originalmente un plan de 10 puntos que era fundamentalmente poco serio, inaceptable y fue completamente descartado”.
Según Leavitt, las autoridades iraníes presentaron el martes al equipo negociador un nuevo plan “más razonable, totalmente diferente y condensado” que se convertirá en una “base viable” –como había descripto Trump– para las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra. La nueva versión puede “alinearse con nuestra propuesta de 15 puntos” para la paz, dijo la secretaria de Prensa, que añadió que las negociaciones se llevarán a cabo “a lo largo de las próximas dos semanas”.
Al ser consultada sobre el bloqueo del estrecho de Ormuz, Leavitt afirmó que habían detectado un repunte en el número de buques que transitan por esta estratégica vía fluvial desde el alto el fuego. Sin embargo, la firma Windward, que rastrea el transporte marítimo internacional, informó que el miércoles solo 11 embarcaciones transitaron por el estrecho, una cifra prácticamente idéntica a la de los días anteriores.
Windward señaló que todos los buques que transitan por el estrecho deben seguir coordinando su paso seguro con las autoridades iraníes, las cuales exigen a las compañías navieras el pago de peajes millonarios, los cuales deben abonarse en criptomonedas.
Según datos de Kpler, una firma global de seguimiento de buques, ningún buque petrolero cruzó el estrecho desde que se anunció el alto el fuego, y solo registró el paso de cuatro buques mercantes diseñados para transportar carga seca.
En su anuncio, Trump había afirmado que la tregua estaba sujeta a que Irán aceptara la “apertura completa, inmediata y segura” del estrecho de Ormuz.
A pesar de las serias complicaciones para implementar el acuerdo, la Casa Blanca continuó decidida a seguir adelante con un proceso diplomático que Trump y otros altos funcionarios calificaron como una “victoria”.
Vance viajará a Pakistán para participar en las negociaciones que comenzarán el sábado por la mañana, anunció Leavitt en una conferencia de prensa. El vicepresidente estará acompañado por Steve Witkoff, enviado especial para Medio Oriente, y Jared Kushner, asesor y yerno de Trump.

Aunque los términos de las negociaciones no están claros, tanto Estados Unidos como Irán se adjudicaron este miércoles la victoria tras alcanzar el acuerdo, y líderes mundiales expresaron cierto alivio, incluso mientras más drones y misiles impactaban en Irán y en países árabes del Golfo, sumado a la ofensiva israelí en el Líbano.
Por otra parte, Trump había afirmado por la mañana que el régimen islámico no enriquecerá más uranio y que, en colaboración con Teherán, eliminaría todos los restos nucleares de las instalaciones que habían sido bombardeadas por Washington en junio del año pasado en la llamada Guerra de los Doce Días.
Las ambiciones nucleares de Irán siguen siendo un punto de fricción. “Estados Unidos colaborará estrechamente con Irán, país que, según constatamos, experimentó un cambio de régimen muy productivo”, señaló el líder republicano.
“No habrá enriquecimiento de uranio y Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterrará y eliminará todos los restos nucleares enterrados a gran profundidad [bombarderos B-2]. Estos se encuentran, y han estado, bajo una estricta vigilancia satelital. No se ha tocado nada desde el ataque”, añadió, con la referencia al tipo de aviones militares que Estados Unidos empleó el año pasado en los ataques a tres instalaciones nucleares de Irán.
Más tarde, en una conferencia de prensa, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, instó a Irán a entregar su reserva de 440 kilos de uranio altamente enriquecido, y advirtió que Trump aún podría enviar tropas de operaciones especiales para incautar el material, una misión que conllevaría altísimo riesgo para Estados Unidos.

“Si fuera necesario, podemos hacerlo por cualquier medio”, señaló Hegseth en una presentación, en la que calificó a la Operación Furia Épica como “una victoria militar decisiva y abrumadora en el campo de batalla”.
“Irán suplicó este alto el fuego, y todos lo sabemos”, aseveró el jefe del Pentágono, que se estaba junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine. El militar elogió el cese de los combates, pero advirtió: “Seamos claros: el alto el fuego es una pausa y la fuerza conjunta permanece lista”.
Otras noticias de Donald Trump
Detalles y puntos clave. En qué consiste el acuerdo entre EE.UU. e Irán para alcanzar la paz en la guerra, según un experto internacional
Guerra en Medio Oriente. Teherán cerró de nuevo el estrecho de Ormuz por los ataques israelíes en el Líbano
De la CIA. Qué es la tecnología secreta Ghost Murmur que utiliza Estados Unidos en Irán
1Baba Vanga predijo su propia muerte con exactitud: qué dijo sobre EE.UU. y qué nunca se cumplió
2Limpieza doméstica en Nueva York y Nueva Jersey: cuánto se puede ganar por hora y la brecha salarial
3Avanza el ICE: la estrategia legal de Trump para aumentar las detenciones y dejar sin fianza a los migrantes
4La nueva ley firmada en Nueva York para limitar eventos masivos que se aplicará entre junio y julio 2026





