Hoy en la Corte Suprema: quién es la abogada hija de inmigrantes que defiende la ciudadanía por nacimiento con su propia historia
Cecillia Wang se ampara en la enmienda de la Constitución que otorga el documento a cualquier persona nacida en Estados Unidos; la administración Trump sostiene que la ley fue malinterpretada durante más de un siglo
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Este miércoles, Cecillia Wang, abogada hija de inmigrantes que llegaron desde Taiwán a Estados Unidos, comparece ante la Corte Suprema. En esta audiencia, argumentará en contra de la intención de la administración del presidente Donald Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento. Para su defensa, tiene como ejemplo su propia historia de vida y un fallo que data de 1898.
La abogada hija de inmigrantes que hoy defiende la ciudadanía por nacimiento
Nacida en Oregón, en Estados Unidos, Wang es actualmente la directora legal de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).
Su historia de inmigración se apoya en la vida de sus propios padres, quienes llegaron desde Taiwán en busca de mejores oportunidades.

Debido a que nació en suelo estadounidense, antes de que sus padres se naturalizaran, ella misma es ciudadana por nacimiento, un estatus que ahora defiende legalmente para otros.
La abogada estudió su licenciatura en la Universidad de California en Berkeley y se graduó de la Escuela de Derecho de Yale. A mediados de la década de 1990, trabajó como asistente para el entonces juez de la Corte Suprema, Stephen G. Breyer.
Antes de llegar a la ACLU, también participó en demandas contra el perfilado racial, arrestos ilegales y la detención obligatoria de inmigrantes indocumentados. Uno de sus casos más destacados fue una demanda colectiva exitosa en 2012 contra la oficina del sheriff Joe Arpaio en Arizona por prácticas discriminatorias.
Además, en 2018 argumentó ante la Corte Suprema en un caso sobre el arresto de migrantes con antecedentes penales.
Actualmente encabeza el equipo legal que desafía la orden ejecutiva del presidente Trump que busca reinterpretar la ciudadanía por nacimiento. Su labor incluye la supervisión de un equipo de más de 200 abogados y la coordinación con otras organizaciones de derechos civiles.
“Soy abogada de derechos civiles e inmigración civil en gran parte debido a la historia migratoria de mi familia. Este caso y otros similares tratan de defender los derechos constitucionales de todos, incluidos los no ciudadanos”, declaró, citada por The Washington Post.

Ciudadanía por nacimiento: la defensa legal de la abogada hija de inmigrantes
A lo largo de 2025, Trump defendió en reiteradas ocasiones su política de poner fin a la ciudadanía por nacimiento. Su premisa es que en la mayoría de los países del mundo se utiliza el término ius sanguinis (derecho de sangre). Esto determina que el documento se otorga a partir de la descendencia directa de antepasados nacionales.
En cambio, la disposición clave de la Enmienda 14 de la Constitución establece que “todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción” son ciudadanas. Dicha modificación incluye el ius soli, que quiere decir “derecho de suelo”, un principio jurídico por el cual una persona adquiere la nacionalidad o ciudadanía de un país por el simple hecho de haber nacido en su territorio, independientemente de la nacionalidad de sus padres
Ius sanguinis vs ius soli
La administración federal asegura que la enmienda ha sido malinterpretada. Según su lectura, el término “jurisdicción” se refiere a una “jurisdicción política” que depende de la lealtad al país. Por este motivo, sostiene que la disposición originalmente buscaba proteger solo a las personas anteriormente esclavizadas y sus descendientes.
“En el contexto de la Cláusula de Ciudadanía, ‘jurisdicción’ se refiere a la ‘jurisdicción política’, un concepto que depende de si una persona le debe suficiente lealtad a los Estados Unidos y puede reclamar su protección”, escribió el procurador general de los Estados Unidos, D. John Sauer, en el escrito presentado al tribunal.

Desde su lugar, el equipo de Wang defiende una tradición de 128 años que establece que cualquier persona nacida en suelo estadounidense es ciudadano, independientemente del estatus de sus padres.
La defensa de la política se basa en un histórico fallo de 1898 cuando la Corte Suprema confirmó la ciudadanía de Wong Kim Ark, un hijo de inmigrantes chinos nacido en San Francisco.
Los partidarios de la orden ejecutiva de Trump afirman que la interpretación jurídica convencional es errónea. Los padres de Wong habían inmigrado legalmente y establecido su residencia, por lo que no se vería afectado por la medida.
Qué pasará con la ciudadanía por derecho de nacimiento en EE.UU.
La ACLU presentó la demanda colectiva en nombre de padres, incluidas madres embarazadas, y sus hijos a quienes se les negaría la ciudadanía si la orden de Trump entra en vigor.
Como resultado preliminar, la orden fue bloqueada por tribunales inferiores y nunca entró en vigor. Ahora, enfrenta su reevaluación este miércoles.
Un fallo a favor de la administración federal podría quitarle la ciudadanía a 200 mil bebés nacidos cada año en Estados Unidos de padres inmigrantes indocumentados, según estimó The New York Times.
Se espera una decisión en el caso para finales de junio o principios de julio. Según los expertos, por lo general, la corte prefiere evitar cuestiones constitucionales importantes si puede resolver un caso en base a una ley. De acuerdo con este análisis, podría evitar pronunciarse sobre el alcance de la 14.ª Enmienda y resolver el caso por otras vías legales.
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