El derrocado líder chavista, acusado por narcotráfico, fue llevado junto a su mujer desde la cárcel donde está alojado en Brooklyn hasta la corte en Manhattan, en medio de un estricto operativo de seguridad
4 minutos de lectura'

Luego de la histórica operación militar norteamericana que expulsó a Nicolás Maduro del poder, la atención se centró este lunes en el traslado del derrocado líder chavista y su esposa hasta la corte en Manhattan en medio de un estricto operativo de seguridad.
Bajo la atenta vigilancia de guardias armados, Maduro y su mujer, Cilia Flores, salieron de la cárcel en la que se encuentran detenidos -el Metropolitan Detention Center-, rumbo a un campo deportivo cercano donde los esperaba un helicóptero.

En imágenes aéreas de televisión se pudo ver a Maduro bajando de una camioneta y dirigiéndose lentamente hacia el helicóptero. Poco después, llegó a Manhattan, donde fue transportado en un vehículo blindado hacia el Tribunal Federal.
Maduro, de 63 años, es acusado de traficar cocaína a Estados Unidos al igual que Flores, en asociación con grupos violentos, como los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, las FARC colombianas y el Tren de Aragua de Venezuela. Sin embargo, el derrocado líder chavista negó durante mucho tiempo todas las acusaciones, alegando que eran una máscara para los planes imperialistas sobre el petróleo venezolano.

Ambos fueron sacados por la fuerza de Caracas durante intensos ataques militares estadounidenses el sábado por la madrugada, que incluyeron comandos en tierra, bombardeos de aviones de combate y una imponente fuerza naval.
Maduro enfrenta hoy a la Justicia
Maduro y Flores serán presentados ante un juez al mediodía hora local (14 en la Argentina). En la nueva acta de inculpación en su contra se encuentran también su hijo “Nicolasito”, el ministro venezolano del Interior, Diosdado Cabello, y un capo narco prófugo.
La comparecencia podría ser breve. Se espera que Maduro y Flores se declaren inocentes, y es casi seguro que el juez que preside el caso, Alvin K. Hellerstein, ordenará su detención. Podría pasar más de un año antes de que se constituya un jurado para evaluar las pruebas en su contra.

Es probable que este lunes el juez aborde la cuestión de la prisión preventiva y, dadas las circunstancias, es casi seguro que ordenará que los acusados permanezcan detenidos sin fianza en espera de juicio. La defensa también puede plantear inquietudes sobre las condiciones en el Centro de Detención Metropolitano, una problemática cárcel que ha albergado a otros detenidos de alto perfil. Y el juez preguntará a los fiscales y a los abogados defensores cuánto tiempo necesitarán para prepararse para el juicio.
La acusación formal
La acusación formal publicada el sábado acusa al Maduro de conspiración narcoterrorista y conspiración para importar cocaína, entre otros cargos y a su mujer, de conspiración para traficar cocaína. Los cargos podrían implicar severas penas: de ser declarado culpable, podría enfrentar entre 30 años y cadena perpetua.
Los cargos surgieron de una larga y exhaustiva investigación de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
El caso se desarrolla en el Tribunal de los Estados Unidos Daniel Patrick Moynihan, una imponente torre de 27 pisos en las afueras de Chinatown.

El juez Hellerstein, de 92 años, fue nombrado juez federal en 1998 por el presidente Bill Clinton y recientemente presidió los intentos del presidente Trump de trasladar su condena penal en Manhattan a un tribunal federal, un asunto que aún está pendiente. Los magistrados de la fiscalía federal para el Distrito Sur, dirigidos por Jay Clayton, se encargarán del caso.
No está claro quiénes serán los abogados defensores de Maduro y Flores.
1Noticias de Texas: Abbott recibe un apoyo clave antes de las elecciones
2El curioso beneficio de una cafetería de Miami que se volvió viral: Ricky Martin acudió para reclamarlo
3Elecciones 2026 en Texas: por qué Greg Abbott está en silla de ruedas y cómo nació el apodo “Hot Wheels”
4Buenas noticias para migrantes en California: Newsom anuncia un fondo de ayuda millonario y apunta contra el ICE



