Bernardo Stamateas: “La hiperexigencia nos termina conduciendo a una baja autoestima”
El reconocido psicólogo se refirió a la salud mental y cómo actúa cada persona en situaciones críticas
3 minutos de lectura'


La autoestima consiste en “cómo me pienso” y “cómo me siento”. Es el concepto que tengo de mí mismo, basado en mis fortalezas y debilidades. También necesitamos entender que la autoestima es cíclica.

Esto significa que, en ciertos momentos y en determinadas áreas, me sentiré bien y seguro de mí mismo; mientras que, en otros momentos y en otras áreas, experimentaré malestar e inseguridad. No siempre funcionamos con una buena autoestima. ¿De qué manera no se construye la autoestima.
- Pensando mejor de uno mismo
Se construye dejando de evaluarnos constantemente. Muchas personas viven preguntándose si lo que hicieron estuvo bien o estuvo mal, porque creen que siempre hay algo que deben mejorar. Soltemos la autoobservación porque, cuanto más nos analicemos, más inestables se volverá nuestra identidad. El exceso de introspección nos fragmenta.
- Centrándose únicamente en uno mismo
“Yo siento…”, “A mí me parece…”, “Yo quiero…”. Tampoco colabora con la construcción de nuestra estima el hecho de estar centrados en nosotros mismos todo el tiempo. Soltemos también la autorreferencia.
- Gustándose uno mismo todo el tiempo
Aunque nos miremos frente al espejo y repitamos: “Me gusto, me gusto, me gusto”, no siempre vamos a gustarnos. Una buena autoestima surge, precisamente, de no necesitar agradarnos todo el tiempo. Habrá momentos en los que nos sentiremos conformes con lo que hacemos y otros en los que no nos agradará nuestro accionar. Lo cierto es que nadie es un “10” en todo, y la hiper exigencia termina conduciéndonos a una baja autoestima.
¿Cómo podemos mejorar nuestra autoestima?
En primer lugar, dejemos de compararnos. La comparación es veneno. Vos sos vos y no tenés que ganarle a nadie. No te compares con los demás ni permitas que otros te comparen.
También dejemos de procurar constantemente la validación externa. Si bien todos necesitamos cierto grado de aprobación, no deberíamos depender de la mirada de los demás. ¿Cómo te mirás a vos mismo?
Y aprendamos a soportar la incomodidad. ¿Te permitís sentirte incómodo a veces? “Creía que iba a hacer esto en diez minutos, ¡y me llevó una hora!”. ¿Y cuál es el problema? Las micro frustraciones cotidianas nos fortalecen el carácter, mientras que la tolerancia a la frustración fortalece nuestra autoestima.

Mucho se habla hoy en día de “elevar la autoestima”, pero una estima sana es sinónimo de equilibrio. No es ni alta ni baja. Y aceptarnos tal como somos, sin evaluarnos cada vez que hacemos algo, es el primer paso para lograr dicho equilibrio.
Para concluir, seamos tolerantes con nosotros mismos y con los demás, y procuremos dar lo mejor cada día. Todos estamos en crecimiento: no estamos terminados ni somos perfectos. Lo peor que nos puede suceder es creer que lo somos, porque eso se llama narcisismo. Todos estamos en un proceso de corrección y llevamos colgado un cartel invisible que dice: “Téngame paciencia, estoy en construcción”.
- 1
“Me llamo Marky Mark”. El polémico rapero que fue modelo de Calvin Klein y tuvo su consagración como estrella de Hollywood
2Qué significa que alguien nunca te mire a los ojos cuando habla, según los expertos
3La razón poco conocida por la que las cintas métricas tienen rombos negros
- 4
La bebida que muchas personas consumen a diario y que podría afectar el hígado








