Chau óxido: el truco de la cebolla para limpiar las hornallas
Este ingrediente natural permite renovar los artefactos del hogar sin gastos innecesarios; los expertos recomiendan repetir esta técnica al menos cada dos semanas
3 minutos de lectura'

Limpiar las hornallas de la cocina es una tarea fundamental para el mantenimiento del hogar, especialmente en las épocas del año en las que el uso de este artefacto aumenta. Un método económico y eficaz consiste en utilizar media cebolla para devolver el brillo a las piezas metálicas. Este truco doméstico también lo suelen usar los parrilleros cuando aplican este vegetal para limpiar la grasa que queda pegada en las parrillas tras los asados.
La efectividad de este vegetal radica en sus compuestos de azufre y ácidos naturales, los cuales reaccionan con el metal para desprender el óxido. Para aplicar este procedimiento, se requiere media cebolla, dos paños comunes de cocina y un poco de agua.
- El proceso consiste en frotar la parte fresca del vegetal directamente sobre la zona afectada por el óxido, ya que esta sección libera una mayor cantidad de jugo.
- Una vez finalizada la fricción, se retira el excedente con un trapo húmedo y se utiliza el segundo paño para abrillantar la superficie hasta lograr un acabado impecable.

La clave de este truco
Este método funciona con mayor éxito cuando el óxido no penetra profundamente en el metal. Si la capa de corrosión es extensa, existen alternativas comerciales de bajo costo o soluciones caseras como el vinagre, el limón con sal y el bicarbonato. Antes de iniciar cualquier tarea de limpieza, es obligatorio verificar que la cocina se encuentre apagada, fría y con la llave de paso de gas cerrada para evitar accidentes.
Además, el calor excesivo puede provocar la evaporación prematura de los productos de limpieza, lo cual impide el efecto deseado. Es importante retirar previamente el polvo, la ceniza y las pelusas con un cepillo o aspiradora. Luego, se limpia la carcasa y las rejillas con un trapo húmedo con detergente, evitando siempre el uso de sustancias corrosivas como la lavandina o el amoníaco fuerte.
El mantenimiento preventivo cobra relevancia durante los meses de frío. La suciedad acumulada obstruye los orificios de salida del gas, lo que dificulta la combustión normal y genera complicaciones en el encendido o causa que el fuego se apague de manera repentina. En los casos donde la suciedad persiste en los orificios, se sugiere emplear un cepillo de dientes viejo o un palillo, siempre con precaución para no introducir elementos que puedan quedar trabados en la salida del gas.

Se recomienda repetir esta rutina cada dos o tres semanas para garantizar el correcto funcionamiento del artefacto. Una vez concluida la limpieza, es necesario dejar secar las piezas por completo antes de ventilar el ambiente y restablecer el suministro de gas. El secado posterior resulta crucial, puesto que la humedad residual favorece la reaparición del óxido en los metales tratados.
Mantener las hornallas en óptimas condiciones no solo mejora la estética de la cocina, sino que asegura una distribución uniforme del calor, optimizando el consumo de energía en el hogar durante toda la temporada invernal. Además, se evita que el fuego de las hornallas siga quemando la suciedad atrapada en las rejillas, que puede desprender un olor desagradable. Por eso, es recomendable mantener una higiene responsable en uno de los lugares más importantes de la casa.
Otras noticias de Cómo hacer
1Efemérides del 23 de marzo: ¿qué pasó un día como hoy?
2Empezó gimnasia a los 4 pero por fuertes dolores de espalda tomó una decisión y acertó: “Nunca pensé en abandonar el deporte”
3El inesperado cliente de una cafetería en Jujuy que todas las mañanas aparece a la misma hora: “Lo queremos mucho”
4Rico en magnesio y evitado por los argentinos: el alimento que deberías consumir después de cada comida







