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El amaranto es la base de uno de los dulces típicos más populares en México pero también puede ser preparado en licuados. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de ese país describe al amaranto como “un alimento completo“. Así es, aunque parezca semilla, el amaranto es en realidad un grano de cereal, como el trigo o la quinoa.
El origen del amaranto se sitúa en Sudamérica, donde se cree que era cultivado por las civilizaciones andinas desde hace siglos. Sin embargo, el auge de este grano de cereal se atribuye a los pueblos mayas y aztecas en el México prehispánico.
Pero eso no es todo pues según un estudio de 1975, el amaranto es uno de los 36 cultivos más prometedores del mundo, y se le describe como “el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano”.

El amaranto por sí solo es una gran fuente de aminoácidos, calcio, magnesio, hierro, y contiene el doble de proteína que el maíz y el arroz. Sin embargo, dependiendo de cómo se consuma, sus beneficios para la salud pueden variar. Tomar licuados de amaranto, específicamente, ayuda a mejorar tu salud digestiva, cardiovascular, y ósea.
Cabe aclarar que, antes de sumarlo a la dieta, es clave consultar con el médico de cabecera para que dé las recomendaciones del caso.
Siendo específicos, los licuados de amaranto sirven para:
Si ya te convenciste a gozar de todos los beneficios de tomar licuados de amaranto, te compartimos una receta rápida y sencilla para que no pierdas un solo segundo.

Toma nota porque aquí está el paso a paso de un licuado de amaranto con chocolate, almendra, y cerezas, tal como lo compartió Judy Barbe en Live Best.
Por Lizbeth Fernández


