Decoración emocional. En Lobos, una casa para enamorarse de la vida en el campo

La cocina combina un rojo fuerte sobre la parrilla al interior con muebles verdes y detalles de mayólicas dispersas por todo el ambiente.
La cocina combina un rojo fuerte sobre la parrilla al interior con muebles verdes y detalles de mayólicas dispersas por todo el ambiente. Crédito: Alejandro Mezza
Reconstruido a partir de unas pocas paredes originales, este espacio de fin de semana se armó con la premisa de buscar osadía en los colores e historia tras los objetos y muebles, de modo de crear una "decoración emocional"; conocelo en fotos
Vicky Guazzone di Passalacqua
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24 de noviembre de 2019  

Buen momento el de empezar a pensar las vacaciones para tomar nuevos rumbos de descanso, sobre todo en estos tiempos en los que alcanza con entrar a sitios como airbnb para encontrar las opciones más variadas. Para empezar a soñar les mostramos esta casa de campo en Lobos decorada por diseñadora de interiores Marcela Rodríguez Barrena ambientada con elementos atesorados, y perfecta para dejarse llevar por el ritmo rural.

Los ventanales se destacan y conectan con el exterior. En el medio de ambos, una puerta con paños de vidrio también comunica al parque.
Los ventanales se destacan y conectan con el exterior. En el medio de ambos, una puerta con paños de vidrio también comunica al parque. Crédito: Alejandro Mezza

Reconstruida a partir de unas pocas paredes originales, la casa se armó con la premisa de una "decoración emocional" basada en el respeto por los materiale nobles y los objetos que tienen que ver con la historia de los dueños de casa.

Galerías en rojo

Alrededor de una de las galerías más lindas de la casa, un aljibe -que parece centenario, pero fue creado de cero-, plantas y reposeras blancas con madera azul.
Alrededor de una de las galerías más lindas de la casa, un aljibe -que parece centenario, pero fue creado de cero-, plantas y reposeras blancas con madera azul. Crédito: Alejandro Mezza

Las mayólicas de Pais de Calais que formaban parte de una colección iniciada solo por gusto resultó perfecta para revestir el aljibe.

En permanente contacto con el parque, la casa tiene cuatro galerías , ideales para aprovechar o refugiarse del recorrido del sol, según las estaciones.

La orgullosa dueña de casa en una banqueta, regalo de su hermana, que ella encargó de patinar y encolar. Encima, manta traída de Santiago del Estero. A un costado, sillas "azul marroquí" compradas en un remate.
La orgullosa dueña de casa en una banqueta, regalo de su hermana, que ella encargó de patinar y encolar. Encima, manta traída de Santiago del Estero. A un costado, sillas "azul marroquí" compradas en un remate. Crédito: Alejandro Mezza

"Como es una casa de fin de semana, por lo menos a mí me dio menos miedo equivocarme con los colores. Acá, le di libertad total al pincel. Al color sangre de toro lo pinté con cal y pigmentos naturales, así que irá envejeciendo y poniéndose más lindo con el tiempo", cuenta Marcela.

Los dibujos de la reja verde de la ventana fueron construidos por un herrero de Lobos.
Los dibujos de la reja verde de la ventana fueron construidos por un herrero de Lobos. Crédito: Alejandro Mezza

Cada galería está equipada con juegos de sillas diferentes, como estas de hierro blancas, que aumentan su encanto con el paso del tiempo y el óxido. A un costado, más mayólicas Pais de Calais decoran el sector de la parrilla y el horno de barro .

El piso, de piedra Zapala, cumple la consigna de “ser sufrido y resistir las botas con barro”.
El piso, de piedra Zapala, cumple la consigna de “ser sufrido y resistir las botas con barro”. Crédito: Alejandro Mezza

El living tiene paredes de tonos neutros y los toques de color están en los cuadtos, los textiles y el verde de las aberturas.

Un sector del techo de pino tea se cortó para integrar el sector del altillo al living , al que se llega por al escalera.

Deco de impronta emocional

El piso, de piedra Zapala, cumple la consigna de "ser sufrido y resistir las botas con barro".
El piso, de piedra Zapala, cumple la consigna de "ser sufrido y resistir las botas con barro". Crédito: Alejandro Mezza

"No podría vivir en una casa monocromática. Me gustan tonos como el ‘azul marroquí’ o el ‘verde ilusión’, fuertes y contrastantes entre sí".

La chimenea , cubierta con chapas que antiguamente pertenecían al techo de un cine. A sus costados, cuadros de Augusto Gómez Romero, y sobre la mesa ratona, algunos adornos de alfarería (Loli Gómez Romero).

Junto al ventanal, dos mesitas de hierro blanco sostienen una colección de teteras y jarras compradas en mercados de pulgas de distintas ciudades del mundo. A un costado, una mesa de apoyo (Ernesto Fábregas) sostiene algunos adornos y floreros.
Junto al ventanal, dos mesitas de hierro blanco sostienen una colección de teteras y jarras compradas en mercados de pulgas de distintas ciudades del mundo. A un costado, una mesa de apoyo (Ernesto Fábregas) sostiene algunos adornos y floreros. Crédito: Alejandro Mezza

Un impactante ventanal tipo vitraux llena de luz el comedor . "Lo compré en una demolición que encontré en la ruta camino a Lobos, y con el tiempo le fui sumando los vidrios azules, la pintura verde a los costados y los cerramientos", recuerda Marcela. El piso mantiene la misma piedra que el living, aunque con baldosas algo más chicas.

La mesa, de roble claro, fue bañada en una pátina blanca para hacerla perder rigidez frente a la gracia multicolor de las sillas.
La mesa, de roble claro, fue bañada en una pátina blanca para hacerla perder rigidez frente a la gracia multicolor de las sillas. Crédito: Alejandro Mezza

"Heredé estas sillas y quería usarlas, pero no me gustaba que fueran tan formales así que las tapicé con géneros distintos para darles un toque de humor".

En el techo, un recurso que usaron en otros ambientes para iluminar aún más el espacio: una suerte de claraboya creada con vidrios y vitraux conseguidos en mercados de pulgas y demoliciones.

Reconstruida a partir de unas pocas paredes originales, esta casa de fin de semana se armó con la premisa de buscar osadía en los colores e historia tras los objetos y muebles, de modo de crear una “decoración emocional”.
Reconstruida a partir de unas pocas paredes originales, esta casa de fin de semana se armó con la premisa de buscar osadía en los colores e historia tras los objetos y muebles, de modo de crear una “decoración emocional”. Crédito: Alejandro Mezza

Otra colección con historia como la de sifones antiguos también encontró un espacio de honor en la cocina donde también se destacan los muebles de color verde, típico del campo.

El descanso

Sobre el escritorio, cuadro de Isabel Pérez Quesada.
Sobre el escritorio, cuadro de Isabel Pérez Quesada. Crédito: Alejandro Mezza

"En los tres cuartos, definí el color que iban a tener las paredes a partir de la elección del género de las cortinas. Fueron disparadores", dice Marcela.

El elemento estrella en el baño de las mujeres son las mayólicas del piso, que fueron halladas de blanco en una feria y, al limpiarlas, se descubrieron sus flores verdes y su leyenda “made in England”.
El elemento estrella en el baño de las mujeres son las mayólicas del piso, que fueron halladas de blanco en una feria y, al limpiarlas, se descubrieron sus flores verdes y su leyenda “made in England”. Crédito: Alejandro Mezza

"Quise revestir las paredes del pasillo con maderas que sobraban de la casa. Al ponerles removedor de pintura, apareció una gama de tonos que elegí dejar".

La ventana del toilette pintado de azul con pigmentos naturales fue extraída de la parte superior de una puerta, mientras que el mueble del lavatorio y la silla de apoyo fueron comprados en un remate (Nora Cardoni). El elemento estrella son las mayólicas del piso , que fueron halladas feria. Cuando las limpiaron descubrieron sus flores verdes y la leyenda "made in England".

Sobre la cabecera, cuadro de una flor (Mercado de Pulgas de Dorrego).
Sobre la cabecera, cuadro de una flor (Mercado de Pulgas de Dorrego). Crédito: Alejandro Mezza

Las camas de otro de los cuartos, compradas de segunda mano y pintadas, tienen mantas hechas del mismo género inglés que las cortinas, a las que se les sumó un lino color ocre para hacerlas más pesadas.

En el cuarto principal casi puede respirarse el tono lavanda elegido. Las cortinas eran un acolchado de Toile de Jouy comprado en Falabella que mutó de función.
En el cuarto principal casi puede respirarse el tono lavanda elegido. Las cortinas eran un acolchado de Toile de Jouy comprado en Falabella que mutó de función. Crédito: Alejandro Mezza

La cama con dosel , muy romántica, fue hecha con maderas sobrantes de la casa y la mesa de luz fue patinada con rayas por una amiga de la dueña. Las fundas de los almohadones son repasadores comprados en viajes.

El mueble del lavatorio del baño fue creado a partir de dos cabezales de una baranda de escalera (Tomás Ochoa). En el sector de la bañadera, piso de mosaico calcáreo de distintos motivos.
El mueble del lavatorio del baño fue creado a partir de dos cabezales de una baranda de escalera (Tomás Ochoa). En el sector de la bañadera, piso de mosaico calcáreo de distintos motivos. Crédito: Alejandro Mezza

Aunque cueste creerlo, estas dos palmeras y el techo a cuatro aguas son casi lo único que quedó de la estructura y entorno original de la casa.
Aunque cueste creerlo, estas dos palmeras y el techo a cuatro aguas son casi lo único que quedó de la estructura y entorno original de la casa. Crédito: Alejandro Mezza

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