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Casas de campo

En Oceanía del Polonio. Una casa de campo entre los médanos y cerca del mar

Vicky Guazzone di Passalacqua
Sol van Dorssen
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13 de septiembre de 2019  

Con la primavera ya casi en puerta, empezamos a soñar con las escapadas a la playa. Revisando nuestro archivo, volvimos a suspirar con esta casa alegre y sencilla que un matrimonio argentino construyó en los recónditos médanos de Oceanía del Polonio. Y nos pareció un programa en sí mismo compartirla online con ustedes por primera vez.

Uno de los mayores arreglos que hicieron los propietarios fue el gran deck, que recorre todo el perímetro y da forma a las galerías.
Uno de los mayores arreglos que hicieron los propietarios fue el gran deck, que recorre todo el perímetro y da forma a las galerías. Crédito: Javier Csecs

Hace 25 o 30 años, a Oceanía del Polonio llegaban unos pocos intrépidos: a escasos kilómetros de Cabo Polonio, era un páramo de playas solitarias y vegetación áspera. Pero a la par que el turismo fue expandiendo sus horizontes, también lo hicieron quienes reclamaban un remanso de calma. Y fue así que llegó a Oceanía, Uruguay, el primer grupo de argentinos, que cayó rendido ante su encanto. "Dentro de ese grupo estaba mi hija Justina, que enseguida pensó en mí", relata Piti, dueña durante décadas de una de las poquísimas casas que conforman la comunidad.

A la manera de los grandes amores, Oceanía te atrae o te expulsa. Y a mí me enamoró.
Piti

En el living blanco, los toques de color están dados por objetos como las alfombras artesanales (Puerto de Frutos de Tigre) o los almohadones sobre los dos sofás que hizo un carpintero de la zona.
En el living blanco, los toques de color están dados por objetos como las alfombras artesanales (Puerto de Frutos de Tigre) o los almohadones sobre los dos sofás que hizo un carpintero de la zona. Crédito: Javier Csecs

Para Piti y su marido, Matías, la promesa de vida que Oceanía encerraba era exactamente lo que estaban buscando. Muy pronto compraron y fueron haciendo suya una pequeña casa con dos cuartos, un living con cocina integrada y un muy lindo espacio de galería y jardín.

"Esta es una casa donde no hay nada demasiado valioso, pero, en cambio, es rica en calidez".

En sintonía con la frescura que corresponde a una casa de playa, el interior se pintó de blanco, pisos incluidos.
En sintonía con la frescura que corresponde a una casa de playa, el interior se pintó de blanco, pisos incluidos. Crédito: Javier Csecs

Una barra separa la cocina del living.
Una barra separa la cocina del living. Crédito: Javier Csecs

"En estos años, hemos redecorado la casa varias veces, pero diría que es más como si las cosas fueran encontrando su lugar por sí solas, casi por intuición".

A la lámpara de cinc Piti le colocó tenedores y cucharadas: caireles a la medida del ambiente.
A la lámpara de cinc Piti le colocó tenedores y cucharadas: caireles a la medida del ambiente. Crédito: Javier Csecs

Encima de la bacha y la heladera, los sencillos estantes cobran interés con vajilla de la abuela de la dueña de casa, preparada para usar y admirar.

En la suite principal, abanicos colgados (Feria de las Naciones).
En la suite principal, abanicos colgados (Feria de las Naciones). Crédito: Javier Csecs

El cuarto es sobrio pero con detalles alegres, como la mesa de luz verde agua, pintada por Piti con el mismo color que usó para el mueble del baño, que logró adosando a una vieja estantería un espejo antiguo.

La pared de machimbre del cuarto de huéspedes tiene por toda (pero efectiva) decoración los sombreros de los dueños de casa.
La pared de machimbre del cuarto de huéspedes tiene por toda (pero efectiva) decoración los sombreros de los dueños de casa. Crédito: Javier Csecs

Junto a la puerta de entrada, silla comprada en una feria de Montevideo y cuadritos pintados por una vecina.
Junto a la puerta de entrada, silla comprada en una feria de Montevideo y cuadritos pintados por una vecina. Crédito: Javier Csecs

Original y colorida, una torre de agua oculta el ténder.
Original y colorida, una torre de agua oculta el ténder. Crédito: Javier Csecs

Uno de los mayores arreglos que hicieron los propietarios fue el gran deck, que recorre todo el perímetro y da forma a las galerías, uno de los espacios más utilizados.

En una de las esquinas, la parrilla de uso intensivo junto a un sencillo juego de mesa y banquetas.
En una de las esquinas, la parrilla de uso intensivo junto a un sencillo juego de mesa y banquetas. Crédito: Javier Csecs

"Durante el verano cuelgo alrededor de esta galería cortinas de gasa, que dan sensación de reparo y protegen del viento".

Las hamacas paraguayas traídas del Chuy invitan a la siesta.
Las hamacas paraguayas traídas del Chuy invitan a la siesta. Crédito: Javier Csecs

En la galería trasera se armó un espacio de relax muy utilizado, con un nuevo living formado con sillones de tronco con almohadones blancos y rojos, junto con una mesa ratona.

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