srcset

Casas de playa

Histórica. Una de las primeras casitas de La Pedrera se elevó para ver el mar

Lucrecia Álvarez
Natalia Pietracupa
(0)
6 de septiembre de 2020  

Sus rocas ancestrales, la arena dorada, el yodo en el aire y una rambla que hace soñar. Esta casita histórica, de las primeras construidas en La Pedrera, reúne todo su encanto y guarda un secreto detrás.

Los dueños empezaron probando un azul Francia, bien griego, pero este delicado tono lavanda se integró mejor al entorno de la Rambla.
Los dueños empezaron probando un azul Francia, bien griego, pero este delicado tono lavanda se integró mejor al entorno de la Rambla. Crédito: Santiago Ciuffo

Una energía especial se le atribuye a La Pedrera. Será que algo bueno sucede con el ánimo en este antiguo balneario del departamento uruguayo de Rocha, quizás por esas formaciones rocosas de 500 millones de años o por su arena ocre, que retiene el calor del sol y hay quien jura que alivia el dolor.

Frente a la casa, pasto y bancos para disfrutar del mar.
Frente a la casa, pasto y bancos para disfrutar del mar. Crédito: Santiago Ciuffo

Entre el campo y el mar, el singular peñón sobre el que se posa crea ese balcón natural que es su famosa rambla, donde se hicieron las primeras casas a fines del siglo XIX. Y parece mentira, pero aún quedan algunas, como Beroki.

Fachada blanca y techo de teja marcan el encanto del exterior de la casa.
Fachada blanca y techo de teja marcan el encanto del exterior de la casa. Crédito: Santiago Ciuffo

Habrán pensado en todo eso los arquitectos Pablo Vodopivec y Martín Papanicolau, al frente de Pap.Vodo Arquitectura, cuando la familia que la compró los convocó para refaccionarla: "Decían que nos teníamos que ir para arriba porque estábamos frente al mar y no lo veíamos, pero nosotros no queríamos hacer una casa nueva", cuenta Candy, flamante propietaria junto con su marido y sus cuatro hijos. Tan convencidos estaban los arquitectos que igual diseñaron el proyecto. Medio año después, sonó el teléfono: "Bueno Vodo, hagamos lo de arriba", se oyó.

En su premisa de ampliar y generar vistas y confort sin ser advertida desde la calle, la segunda casa tiene algo de la mítica sencillez uruguaya, pues todo indica que aquí las cosas más importantes no están en la superficie.

La vieja puerta da paso a un living.
La vieja puerta da paso a un living. Crédito: Santiago Ciuffo

Más que nombrarla, el orgulloso cartel del frente sugiere el pasado de esta casa que nació con el siglo XX: "beroki" quiere decir "abrigo" en euskera. Quién sabe, tal vez su primer habitante o quien la llamó así haya sido un pescador de origen vasco.

La casa histórica

En el living, cerámicos terracota organizado en torno al hogar y mirando a la Rambla. Además, mesita de lapacho, sillas franciscanas pintadas de blanco y un sillón vintage de estilo nórdico con apoyabrazos.
En el living, cerámicos terracota organizado en torno al hogar y mirando a la Rambla. Además, mesita de lapacho, sillas franciscanas pintadas de blanco y un sillón vintage de estilo nórdico con apoyabrazos. Crédito: Santiago Ciuffo

Transitar entre la parte nueva -elevada y con vista al mar y la modesta vivienda de 1902 tiene algo de simbólico: "A veces bajo simplemente para estar con los pies en la tierra, y también porque me atrae la atmósfera de algo viejo", confiesa la dueña.

La cocina conserva los mismos muebles, la mesada y la campana machihembrada. La única intervención aquí fue pintar todo de blanco y sumar el revestimiento de azulejos 20x20.
La cocina conserva los mismos muebles, la mesada y la campana machihembrada. La única intervención aquí fue pintar todo de blanco y sumar el revestimiento de azulejos 20x20. Crédito: Santiago Ciuffo

Las aberturas centenarias que vemos en la cocina son una proeza en una casa de mar. "La madera no es amiga del salitre y los herrajes se deterioran año tras año si no son de bronce", advierte Candy.

Aquí, la vista desde la parte nueva hacia la galería de la cocina con sus postigos de madera y piso calcáreo.
Aquí, la vista desde la parte nueva hacia la galería de la cocina con sus postigos de madera y piso calcáreo. Crédito: Santiago Ciuffo

Me gusta venir desde Buenos Aires a vivir un poquito más sencilla, a andar descalza en el pasto y a caminar sin peso ni carga por las calles de tierra
Candy

Sillas de hierro, lámparas galponeras y, sobre la mesa hecha con madera de demolición (Pap.Vodo Arquitectura), mantel de gasa (Línea Nativa Bs.As.).
Sillas de hierro, lámparas galponeras y, sobre la mesa hecha con madera de demolición (Pap.Vodo Arquitectura), mantel de gasa (Línea Nativa Bs.As.). Crédito: Santiago Ciuffo

El lateral con aberturas de demolición da reparo sin tapar la vista y conserva la magia de este rincón; una solución ingeniosa para que el viento de mar no haga volar todo durante los almuerzos.

La escalera de cemento alisado que lleva a las terrazas está ubicada entre los nuevos bloques retirados de la línea de la calle.
La escalera de cemento alisado que lleva a las terrazas está ubicada entre los nuevos bloques retirados de la línea de la calle. Crédito: Santiago Ciuffo

Los compra-venta de ruta fueron de los principales proveedores de amoblamiento. Así se armó, por ejemplo, este simpático juego de sillas de chapa. La mesa americana y el escritorio de atrás vinieron de un anticuario cerca de Colonia. La lámpara colgante es de un negocio de usados en la avenida Principal.

Elevarse para ver el mar

El comedor veraniego se armó con una mesa y bancos de lapacho recuperado (Pap.Vodo Arquitectura).
El comedor veraniego se armó con una mesa y bancos de lapacho recuperado (Pap.Vodo Arquitectura). Crédito: Santiago Ciuffo

Espacio de transición por excelencia, la nueva galería es otro sector de reunión al aire libre. Cuenta con parrilla y horno de barro. Los muros encalados forman un generoso asiento de aire mediterráneo. Ahí, una tarima con sillones de obra balconea sobre el jardín con frondosos ibiscus y palmeras, y se acopla suavemente al conjunto tendiendo un puente entre las orillas y el tiempo.

El baño de la suite tiene un espejo pintado y un mueble de lapacho a medida con una antigua pileta cerámica, hallazgo del arquitecto Pablo Vodopivec.
El baño de la suite tiene un espejo pintado y un mueble de lapacho a medida con una antigua pileta cerámica, hallazgo del arquitecto Pablo Vodopivec. Crédito: Santiago Ciuffo

Dos volúmenes de líneas puras se alejan de la calle para sumar metros. ¿Cómo equiparar el encanto de la construcción histórica? Con vistas, memorias y elementos como el machimbre, signo inconfundible de sencillez playera, grandes aciertos de Pap.Vodo Arquitectura.

La caja del cuarto está íntegramente revestida con tablas de madera pintadas de blanco. Cubrecama en tussor (Línea Nativa Bs. As.).

Igual que en el dormitorio, se incorporó una bay-window lateral para disfrutar del horizonte.
Igual que en el dormitorio, se incorporó una bay-window lateral para disfrutar del horizonte. Crédito: Santiago Ciuffo

Apenas asomado sobre las tejas de la casa histórica, este living en altura brinda una panorámica inmejorable del océano. "Es un espacio que trae mucha paz, es para quedarte ahí y mirar sin pensar en nada". Dispuesto en torno al paño fijo enmarcado por dos bibliotecas de madera, el estar tiene alfombras circulares compradas en un mercado veraniego, mesa vintage de pino Brasil, sofá tapizado en lino y dúo de sillones Poäng (Ikea).

Una vista exterior muestra los dos módulos: el primero corresponde a este espacio y el segundo, a la suite principal. La baranda de madera recorre el perímetro ofreciendo distintas opciones para salir a mirar el mar.
Una vista exterior muestra los dos módulos: el primero corresponde a este espacio y el segundo, a la suite principal. La baranda de madera recorre el perímetro ofreciendo distintas opciones para salir a mirar el mar. Crédito: Santiago Ciuffo

Como un loft, el gran ambiente del primer piso incluye, además del living, una cocina con este comedor integrado. Ida y vuelta por la Interbalnearia, los dueños fueron comprando muebles y materiales y conociendo a su gente. Entre ellos, Gerardo, el proveedor de estos robustos listones de 3 pulgadas.

Las caprichosas formaciones rocosas que le dan su nombre a este balneario y son su principal postal.
Las caprichosas formaciones rocosas que le dan su nombre a este balneario y son su principal postal. Crédito: Santiago Ciuffo

"El mar abierto te abraza en toda la Rambla". Según los rochenses, ese es uno de los secretos de este famoso paseo bordeado por un rosario de pilares de cemento; el otro es esperar aquí la salida de la luna o del sol.

Conforme a los criterios de

Más información

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.