Mariana Arostegui, nutricionista: “Si comemos tarde favorecemos la tendencia de almacenar grasa”
La profesional de la salud puso la lupa en este conocido hábito alimenticio que afecta la “regulación metabólica”; todo lo que tenés que saber
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Mariana Arostegui, nutricionista española, puso énfasis en un hábito muy común en los seres humanos. Según su perspectiva, muchas personas cometen el error de cenar en horarios poco convencionales, comprometiendo su organismo.
“Muchas veces nos vamos a la cama prácticamente haciendo la digestión, y eso no es bueno para el cuerpo”, explicó la especialista en diálogo con AS.

Para dar más argumentos sobre su exposición, la profesional indicó: “Cenar tarde interfiere con la producción de melatonina y con el descanso profundo. El cuerpo no entra bien en modo reparación”.
Según Arostegui, la “regulación metabólica” juega un papel fundamental en este tipo de casos, por lo que se recomienda cenar dos o tres horas antes de acostarse en la cama.
“Durante la noche, el cuerpo gestiona la glucosa de forma diferente. Si comemos tarde, favorecemos picos más prolongados y una mayor tendencia a almacenar grasa”, ejemplificó.
De esta manera, la nutricionista planteó un dilema que puede atentar contra los hábitos de las personas que ya tienen instaurado el reloj biológico para cenar. De acuerdo a su mirada, cada país tiene sus costumbres y particularmente en España la última comida del día es a las 5 ó 6 de la tarde.
“En muchos lugares se cena a las cinco o seis de la tarde y no se plantea como algo extraño. Acá lo hemos normalizado tanto que no cuestionamos su impacto", cerró.
Por otra parte, un estudio reciente de la revista Sciencedirect más de 34 mil adultos entrevistados confirmaron que era común cenar después de las 9 de la noche.

“Nuestros cuerpos han evolucionado para procesar nutrientes durante el día y para conservar y almacenar energía durante la noche”, confirmó Marie-Pierre St-Onge, científica en nutrición y sueño de la Universidad de Columbia.
Además, Marie-Pierre St-Ong puso en duda lo perjudicial de alimentarse cerca de la hora de irse a dormir. “Dichos estudios no pueden probar que comer tarde en la noche provoque directamente aumento de peso u otros problemas de salud, porque también están involucrados otros factores, como nuestra genética, el ejercicio y el sueño”.
De esta forma, diferentes vertientes de la medicina se expresaron al respecto y dieron su veredicto acerca de un hábito ya constituido en el tiempo.
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