Semana Santa para niños: cómo vivirla y explicarla

Pasión, cruz, muerte, resurrección: estos eventos marcan la Semana Santa. ¿Cómo explicar su significado a los niños? Sacerdotes y catequistas acercan propuestas para hacer en familia.
Pasión, cruz, muerte, resurrección: estos eventos marcan la Semana Santa. ¿Cómo explicar su significado a los niños? Sacerdotes y catequistas acercan propuestas para hacer en familia. Crédito: Pixabay
Mariana Israel
(0)
16 de abril de 2019  • 15:21

Verónica tiene dos hijos menores de tres años, que la acompañan en las celebraciones de Semana Santa . "Les explico que es la semana más importante del año y que el Domingo de Pascua es el día más importante, porque Jesús resucita para salvarnos a todos y que vayamos con él al cielo".

Para los padres, puede resultar difícil contarles a sus niños qué sucede en este momento del año. Por eso, más que hablar de la Semana Santa, sacerdotes y catequistas proponen vivirla.

El primer paso que sugiere Cote Quijano, cura de la parroquia de Tigre, es asistir a las celebraciones adaptadas para niños, en lo posible. Luego, se puede reflexionar sobre la experiencia y buscar una manera de llevarla a la vida cotidiana. Abajo, una guía día por día.

Jueves Santo

El Padre Matías Barutta, vicario de la parroquia Nuestra Señora de Luján (castrense), ofrece una explicación al alcance de los chicos: "Este día recordamos que Jesús se reunió con sus amigos en una cena que iba a ser su última. Como los quería mucho y no quería irse, hizo un milagro: convirtió el pan en su cuerpo y el vino en su sangre, y les dijo a sus amigos, los apóstoles, que si hacían lo mismo, él se quedaría para siempre con ellos y con nosotros". Es un buen momento para contarles de la parte más importante de la misa: cuando el sacerdote consagra el pan y el vino, Jesús se hace presente.

Otro gesto para compartir con los niños es el lavado de los pies. Después de la última cena, Jesús limpió los pies de sus amigos, para mostrarles lo que debían hacer: servir a los demás.

Viernes Santo

Es un día triste: Jesús fue condenado injustamente y murió en la cruz. Los niños pueden notar que en las iglesias no hay flores y que las luces son tenues. Cote Quijano aconseja no detenernos en los aspectos más cruentos de la Semana Santa, sino transmitir tres ideas claves:

  • Jesús es nuestra luz, nos ayuda a ser buenos y nos muestra el bien.
  • Jesús está vivo. No se quedó en la cruz. Resucitó y vive para siempre.
  • Jesús es el Buen Pastor. Nos cuida y da su vida por nosotros porque nos ama muchísimo.

El Padre Matías recomienda hacer un Vía Crucis con los hijos. "Al igual que Jesús en el camino a la cruz, encontramos gente que nos quiere, personas que comparten nuestro dolor y otras que nos ayudan a cargarlo para que sea menos pesado. De igual forma, nosotros podemos alivianar el dolor de los demás cuando escuchamos sus problemas, buscamos cómo ayudarlos, jugamos con ellos o los visitamos cuando se enferman", compara.

Sábado Santo

Es un día de espera y oración. "Cuando va a venir un amigo, intentamos que todo esté limpio y ordenado. La forma de limpiar el corazón es pidiendo perdón, por ejemplo, por burlarnos de otros, pelearnos o decir cosas que lastiman", ilustra Gilda Maradan, maestra jardinera del Colegio Manuel Belgrano y catequista.

"Podemos rezar en familia o con amigos un Rosario, y prender una velita por cada Ave María", propone.

Domingo de Pascua

"Nos reunimos para celebrar que Jesús vive", resume Gilda. Les explica a sus hijas que los conejos son parte de la creación de Dios y que en Pascua salen a compartir huevos de chocolate por todos lados, para festejar la hermosa noticia.

Más ideas para vivir esta Semana Santa

Cote Quijano propone gestos sencillos pero de mucho significado para hacer en familia:

  • El Jueves Santo, hornear pan, invitar a amigos, familiares o vecinos y que todos lleven algo a la mesa. Un adulto puede leer el relato de la Última Cena y bendecir los alimentos con ayuda de un niño.
  • Hacer panes de cartulina y repartirlos entre los chicos. Que escriban en ellos lo que estén dispuestos a compartir. El día de Pascua pueden llevar a misa los panes y entregárselos a sus amigos.
  • En casa, hacer pequeñas cruces con palitos de helado, donde escribamos todo lo que queramos dejar de hacer: peleas, caprichos, mentiras. A lo largo de Semana Santa podemos enterrarlas en una maceta.
  • Colocar ovejas recortadas con los nombres de todos los miembros de la familia en una cruz en casa. Hacer notar que Jesús en la cruz tiene los brazos abiertos como si quisiera darnos el abrazo más grande del mundo. Jesús es el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas.
  • El Sábado Santo se le puede rezar a María y llevarle flores para esperar junto a ella la Pascua.
  • El Domingo de Pascua, sacar de la maceta las cruces enterradas y poner, en su lugar, una vela encendida, porque Jesús es la luz que le gana a la muerte y a la oscuridad.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.