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Lifestyle

Slow life. Una finca mallorquina, renovada con sofisticado encanto rural

Lucrecia Álvarez
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27 de septiembre de 2020  

Soller, en la isla de Mallorca, estuvo aislado por la montaña hasta que el tren reveló al mundo este paraíso mínimo. Ese transcurrir también está escrito en piedra en los muros de esta casa.

Ca'n Busquera, el nombre mallorquín de la casa, impreso sobre una placa cerámica.
Ca'n Busquera, el nombre mallorquín de la casa, impreso sobre una placa cerámica. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

El centro de Palma no refleja casi nada de la "isla de la calma" que describiera el catalán Santiago Rusiñol. Pero hay un pasadizo: una vieja estación anuncia Ferrocarril de Soller, y basta con entrar para que el tiempo se detenga.Tras un breve tramo urbano, el paisaje se llena de campo, de almendros y olivos, casitas de piedra y portentosas masías. Trece túneles penetran la montaña; al salir del último, el Valle de Soller aparece radiante y frondoso.

La delicada terminación de cemento colado adquiere una atractiva apariencia marmórea cuando se moja.
La delicada terminación de cemento colado adquiere una atractiva apariencia marmórea cuando se moja. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

Al recorrer estas calles angostas y empedradas va surgiendo la historia de Soller y, con algo de suerte, es probable pasar por Ca'n Busquera, esta magnífica propiedad que data de los albores del pueblo y que acaba de ser reformada por Oro del Negro y Manuel Villanueva, de Moredesign,

Slow life a la española

Alfombra de ratán, sofá con funda de lino, mesa ratona rústica y aparador antiguo. Marrones y terrosos se realzan con un blanco prístino en una combinación que no falla jamás.
Alfombra de ratán, sofá con funda de lino, mesa ratona rústica y aparador antiguo. Marrones y terrosos se realzan con un blanco prístino en una combinación que no falla jamás. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

Muros de piedra, techos envigados y ventanas con postigos, las señas particulares de la casa original, marcaron el rumbo de un interiorismo de sofisticado encanto rural. Slow life a la española.

Algunos tesoros escondidos se descubren solo a quienes visitan el valle en invierno, como el calefactor incorporado en el muro donde se apoya el sofá, mirador de lujo hacia las cumbres nevadas.
Algunos tesoros escondidos se descubren solo a quienes visitan el valle en invierno, como el calefactor incorporado en el muro donde se apoya el sofá, mirador de lujo hacia las cumbres nevadas. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

Con la reforma se renovaron los pisos con microcemento. La tarea se completó con la ambientación. La del living incluyó este trío de espejos, gesto simple y efectivo para coronar la chimenea.

En desnivel

Cinco peldaños por debajo del estar se encuentra el ambiente que integra este comedor y la cocina. Bajando un poco más desde aquí está la antigua bodega de almacenamiento.

Sillas 'Madeleine' de madera y caña (Restoration Hardware) y dos líneas de asientos de obra rodean la mesa hecha por el artesano carpintero Pedro Casanovas. Luces colgantes ' Gota' (Senaia Studio).
Sillas 'Madeleine' de madera y caña (Restoration Hardware) y dos líneas de asientos de obra rodean la mesa hecha por el artesano carpintero Pedro Casanovas. Luces colgantes ' Gota' (Senaia Studio). Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

"Nuestra primera opción siempre es trabajar con recursos locales y materiales disponibles", dicen los expertos de Moredesign, que priorizaron piezas tradicionales de la isla, como los cerámicos mallorquines que revisten la escalera.

Banquetas de madera y metal (Restoration Hardware) y fila de lámparas 'Gota' (Senaia Studio), el mismo modelo del comedor, pero engamado con los tonos de este ambiente.
Banquetas de madera y metal (Restoration Hardware) y fila de lámparas 'Gota' (Senaia Studio), el mismo modelo del comedor, pero engamado con los tonos de este ambiente. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

La cocina se distingue por los destellos rosados de la losa de piedra natural que recorre su perímetro y remata el desayunador central. El amoblamiento se renovó por completo con la mesada de piedra texturada por el maestro artesano Juan Camposol y puertas, cajones y alacenas en madera blanqueada. En el sector de los fuegos, un tronco de árbol como terminación del volumen que contiene el extractor de aire.

Estilo mallorquín

Las lámparas de la mesa de luz son simples focos colgando de estacas de madera.
Las lámparas de la mesa de luz son simples focos colgando de estacas de madera. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

La suite conserva sus vigas de madera en el techo, así como el piso de baldosas de piedra gastada y las contraventanas interiores en lugar de cortinas. La ventanita posterior da sobre la calle; del otro lado, la habitación mira al jardín con las montañas detrás.

El baño tiene muebles de obra y bachas de apoyo. En la planta alta hay un playroom que antecede el cuarto de los chicos.
El baño tiene muebles de obra y bachas de apoyo. En la planta alta hay un playroom que antecede el cuarto de los chicos. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

Entornos espaciosos y frescos definen el estilo mallorquín, compuesto por los recursos propios de la isla; la madera, la roca y el tercero, silencioso y persistente: la luz.

Ser huésped en el paraíso

El piso artesanal y la cama de obra prácticamente resuelven una ambientación a la que solo se le agregaron los jarrones de la ceramista mallorquina Dora Good.
El piso artesanal y la cama de obra prácticamente resuelven una ambientación a la que solo se le agregaron los jarrones de la ceramista mallorquina Dora Good. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

El súmmum del lujo estival, esta habitación para afortunados huéspedes aprovecha una antigua construcción exterior.

El baño tiene un mueble de obra con estantes abiertos, bacha de piedra y bañadera con una delicada terminación de revoque (Moredesign).
El baño tiene un mueble de obra con estantes abiertos, bacha de piedra y bañadera con una delicada terminación de revoque (Moredesign). Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

Uno a uno se colocaron estos guijarros de río (la mínima expresión de nuestro canto rodado) para salpicar el piso de la suite junto a la piscina de un inimitable aspecto granítico, irregular y algo lúdico.

Bajo la pérgola de madera (Pedro Casanovas), banco y mesa de piedra con una tapa de hormigón.
Bajo la pérgola de madera (Pedro Casanovas), banco y mesa de piedra con una tapa de hormigón. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

De forma rectangular, la pileta tiene revestimiento interior de mosaicos grises y está bordeada por losas de piedra natural (Juan Camposol). El resto del solárium alterna sectores de césped, solado cementicio y piedras, que masajean los pies descalzos.

Más retirada, la ducha al aire libre permite quitarse el agua salada de la pileta.
Más retirada, la ducha al aire libre permite quitarse el agua salada de la pileta. Crédito: Greg Cox / bureaux.co.za

Más retirada, la ducha al aire libre permite quitarse el agua salada de la pileta. En el fondo del jardín, un granado filtra el sol de la tarde.

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