Antonini Wilson, el emblemático caso de la era K que sigue sin resolverse

Hugo Alconada Mon
Hugo Alconada Mon LA NACION

Columna de Hugo Alconada Mon

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27 de diciembre de 2018  • 23:08

A continuación, los principales conceptos:

  • Pasaron 11 años, cuatro meses y 24 días del caso Antonini Wilson. Lo que ocurrió es que la Cámara Federal de Casación Penal ha definido rechazar un recurso que presentó Claudio Uberti, que era el hombre que en la práctica se encargaba de controlar las concesiones viales en las autopistas de la Argentina. Era también el embajador argentino paralelo entre Venezuela y la Argentina, es decir, que si uno quería hacer negocios en Venezuela tenía que hablar con Uberti. A la vez, es uno de los protagonistas que se ha volcado como arrepentido en la causa de los cuadernos.
  • Aunque se arrepintió en cuadernos, no se arrepintió en el caso de Antonini Wilson . En este caso Uberti argumentó lo que se denomina en derecho el "planteo del plazo razonable", es decir, que hay un determinado tiempo para que uno investigue. Esto es lo que planteó en las tres instancias y le dijeron que no. Los jueces Guillermo Yacobucci y Alejando Slokar ratificaron lo ya dicho por la Cámara y dijeron que no se ha superado el plazo razonable y que hay que seguir investigando.
  • El caso ocurrió en agosto de 2007, cuando terminaba el primer mandato de Néstor Kirchner y a su vez todavía se estaba definiendo si era Néstor o Cristina quien se iba a candidatear ya que todas las encuestas mostraban que ambos tenían unas altas probabilidades de tener otro mandato presidencial para la presidencia argentina. En este contexto es cuando la madrugada que va del tres al cuatro de agosto ocurrió un decomiso: encuentran una valija con mucho dinero en la zona vip del Aeropuerto Jorge Newbery y el que dio la cara por esta valija es Antonini Wilson.
  • Lo que ocurrió en las últimas semanas es que el actual juez de primera instancia Pablo Yadarola decidió avanzar un paso más, ver quiénes eran los involucrados y definir el procesamiento de Uberti, Victoria Bereziuk, la secretaria privada de Uberti, un paso más arriba, Julio de Vido y un paso más abajo los funcionarios de aduana que podrían haber participado del encubrimiento.
  • También se apoya en algunas derivaciones que vienen de los cuadernos de la corrupción y otros, como por ejemplo, la aparición de un exchofer de José María Olazagasti, quien es a su vez un excolaborador y secretario privado de Julio de Vido que se presentó en el Penal Económico diciendo que lo que podía contar es lo que estuvo escuchando a lo largo de todos estos años. Contó que Uberti estaba muy metido en el caso, que él había llevado en el avión a Antonini y, en segundo lugar, que en ese vuelo el ruido que había es que había habido mucho más dinero y que ese dinero había pasado de largo sin saltar en los controles, estamos hablando de 4 millones de dólares.
  • En resumen, lo que tenemos es que una investigación que mientras que el kirchnerismo tuvo poder no avanzó y se le pusieron todo tipo de obstáculos. En segundo lugar tenemos que hubo mucho más dinero volando entre la Argentina y Venezuela y número tres que todavía nos seguimos preguntando qué fue lo que ocurrió y si este dinero era el "clearing" aéreo de las coimas bilaterales.
  • El caso muestra cómo estuvo metido no solamente Uberti o De Vido: recordemos que en esa madrugada de locos hay registros de llamadas entrantes y salientes entre Uberti camino a la Quinta de Olivos que, según él, fue a contarle al presidente que le había ido bien en Venezuela. Durante esa madrugada también hay registros de llamadas entrantes y salientes con Ricardo Echegaray, que también fue procesado ahora en esta historia y también con el entonces verdadero motor de la SIDE, Jaime Stiuso . La pregunta final es: ¿sabremos alguna vez qué pasó en esta historia? Todavía es difícil saberlo.

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