Los planes sociales pierden fuerza como impulso para ganar elecciones

Una protesta frente al Ministerio de Desarrollo Social, en la 9 de Julio
Una protesta frente al Ministerio de Desarrollo Social, en la 9 de Julio Fuente: Archivo
Datos oficiales de los municipios del Gran Buenos Aires revelan que ya no hay tanta relación entre los resultados electorales y la cantidad de fondos que recibe cada distrito
Agustina López
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30 de enero de 2019  

El Gobierno apeló a la asistencia social para paliar la crisis económica en las zonas más vulnerables y evitar así un estallido social durante el año pasado. Un claro ejemplo es la cantidad de dinero en planes sociales que se giró al conurbano: $1459 millones por mes según datos de Desarrollo Social. Sin embargo, más allá de evitar peores índices de pobreza, ¿pueden tener estos planes un resultado electoral? Si se tiene en cuenta que en muchos partidos del conurbano la base territorial del intendente se arraiga hasta el punto de perpetuarse en el poder, ¿puede asociarse la distribución de recursos materiales al éxito electoral ?

LA NACION cruzó datos del Ministerio de Desarrollo Social acerca del dinero per cápita que recibe cada distrito en calidad de planes de trabajo con datos del desempeño electoral de cada intendencia. Si bien hay cierta correlación electoral entre recursos y triunfo, hay muchos grises en el medio. Los expertos consultados coinciden en que hay múltiples factores que inciden en los resultados. Aunque en el pasado se armó un esquema para fortalecer la territorialidad de los jefes comunales y los planes fueron parte, hoy en día se van diluyendo y entran en juego cuestiones como la identificación partidaria o incluso el peso específico de las organizaciones sociales.

Los cinco distritos que más dinero recibieron per cápita el año pasado fueron Florencio Varela ($1610 por habitante); Berazategui ($1226); Ezeiza ($1093); José C. Paz ($1071) y Quilmes ($1014). A excepción de este último, en donde en 2015 llegó un intendente de Cambiemos, todos los demás están manejados por jefes comunales del kirchnerismo. En 2017, sin excepción, todos dieron espaldarazos muy significativos a la candidatura de senadora de Cristina Kirchner, incluido Quilmes. A modo de ejemplo, en José C. Paz, Cristina aventajó por 26 puntos a Esteban Bullrich, de Cambiemos.

Para sumar un dato más, Florencio Varela encabeza la lista de los distritos más pobres del conurbano: según datos de la UCA el 25,09% de la población está en un estado de vulnerabilidad. Le sigue José C. Paz con un 24,79%. En estos casos, los planes sociales son prácticamente indispensables para evitar una mayor degradación de la población.

Gran parte del bastión del kirchnerismo se consolidó en el conurbano más vulnerable y con prácticas tanto de convencimiento político como de asistencialismo, pero en 2015 llegaron nuevos intendentes de Cambiemos a distritos K y muchas lealtades cambiaron en las legislativas de 2017. Sacando Quilmes, estos cambios no se produjeron en los distritos que más planes reciben.

La ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, completó el cambio de sistema que había comenzado en la gestión anterior, cuando se había avanzado en la bancarización del reparto de los planes sociales.
La ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, completó el cambio de sistema que había comenzado en la gestión anterior, cuando se había avanzado en la bancarización del reparto de los planes sociales.

"No hay una correlación entre planes sociales y resultados electorales, pero sí creo que la hay entre pobreza y resultados electorales", explicó a LA NACION el exministro de Desarrollo Social bonaerense Daniel Arroyo. Y continuó: "Los planes sociales están bien focalizados: hay más donde hay más pobreza y claramente hay una identificación del kirchnerismo y el peronismo con estos sectores. En la medida en que hay menos pobreza, tiende a ser menos fuerte la presencia de los líderes más peronistas. El cruce es en esencia entre la situación social y la correlación política".

Este dato que apunta Arroyo podría apoyarse en la cantidad de planes sociales que tienen distritos como San Isidro o Vicente López, los menos vulnerables del conurbano y que están gobernados por Cambiemos: ambos están al final de la lista, con $191 y $104 de asistencia por habitante al año, respectivamente.

Lo que muchas fuentes señalaron off the record es que si bien durante el gobierno anterior existió discrecionalidad en la distribución de planes, que permitió el armado y sostén de una base territorial de ciertos intendentes, hoy en día que la transferencia de recursos se haga sin mediación (se depositan en cuentas bancarias personales) erosionó parte de este sistema. Otro punto clave son las organizaciones sociales que tienen la potestad sobre los planes de trabajo. La articulación con ellos sí puede ser un factor clave para el partido político al que respondan.

Daniel Menéndez, dirigente de Barrios de Pie, explicó: "Previo al gobierno de Cambiemos, había un sesgo bastante clientelar de la política social. Y un disciplinamiento. Los partidos que no eran K no recibían planes y las políticas sociales iban a armar una estructura para los intendentes. Hoy, el Gobierno lo que ha hecho es construir una mesa con las organizaciones sociales en donde se canalizan estos programas de empleo y la base entonces es más mediada".

Coincidió el intendente de San Martín, el peronista Gabriel Katopodis. Si bien él se impuso en las elecciones de 2015, en 2017 la mayoría de su distrito votó por Bullrich. San Martín recibe $925 por cápita en planes sociales, lo que lo ubica en la mitad de la tabla. "Hoy en día, en el caso de las transferencias de ingresos no hay posibilidad de manipulación. Yo como intendente no puedo dar de baja o alta a nadie, no hay posibilidad de direccionamiento. Sí tenés a las organizaciones sociales que pueden tener mayor control de lo que pasa con los beneficiarios", explicó Katopodis. Señaló que en el pasado la manipulación de los planes era más factible y que en muchos distritos puede haber quedado un componente "residual" de ese sistema.

La estructura que se construyó en torno a los planes sociales -que en el pasado podía representar una manipulación clientelar- hoy es una red de emergencia para mantener bajo control la situación social. Pero hay otros factores que median a la hora de fidelizar el voto: las organizaciones sociales, la lealtad partidaria asociada a las clases populares e incluso la situación económica global.

Los intendentes bonaerenses que recibieron más fondos en 2018

1- Florencio Varela

A la tierra que gobierna el kirchnerista Andrés Watson -bajo la tutela de Julio Pereyra- llegaron el equivalente a $1610 por habitante. Es uno de los distritos más pobres del conurbano, donde viven 450.000 personas.

2- Berazategui

Allí viven 320.000 personas y en el promedio anual recibió giros por el equivalente a $1226 por habitante. Es un territorio donde manda la dinastía peronista de los Mussi (ahora gobierna Patricio, hijo de Juan José).

3- Ezeiza

Es un feudo peronista bajo el control de Alejandro Granados, que gobierna desde que se creó el municipio, en 1995. Tiene 163.000 habitantes y recibió en concepto de planes sociales $1093 por habitante.

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