En la nueva edición del reality no hay cambios estructurales en la casa y se eligió un estilo maximalista con la intención de saturar y generar contenido
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La nueva edición de Gran Hermano Generación Dorada se estrenó en Telefe con bombos y platillos, y 28 participantes cuidadosamente seleccionados en un casting que duró más de un mes, entraron a la casa más famosa de la televisión.
¿Cómo es esa casa en la que compartirán tantos días de este año? Varias emisiones del reality se hicieron ya en la misma locación, ubicada en la calle Santiago del Estero 1450, en Martínez. Modificada una y otra vez, tiene aproximadamente 2000 m² cubiertos y 600 m² descubiertos. Si fuese real, el valor del metro cuadrado en esa zona de Martínez para una casa ronda los US$2000.


En 1200 m² están situados el Arena que es donde se desarrollan las actividades y juegos y también el SUM, que es donde se hacen las fiestas de los sábados. Y en los otros 1400 m² está el resto de la casa: dormitorios con 13 camas, living con cocina integrada, gimnasio, el famoso Confesionario, piletas cubiertas y descubiertas con jardín, la misteriosa puerta Roja, y el espacio de la plaza, que tiene un rol importante en el juego.

De estilo maximalista inspirado en hoteles de Dubái, esta vez los responsables del equipo de producción y escenografía decidieron dar un giro y eligieron colores fuertes en lugar de los cálidos que primaron en otras ediciones. Hoy todo es dorado, violeta, magenta y verde esmeralda porque la intención es saturar y que todos estén más expuestos. Todo está pensado para generar contenido.
El primer piso que no fue y las dos camas que no entran
Aunque la primera intención fue construir otro piso, no les dio el tiempo y la casa está desarrollada en una sola planta. La remodelación llevó casi dos meses y hubo algunos pocos cambios. En diálogo con LA NACION, Valeria Sorge, escenógrafa de la productora Kuarzo, y Martín Ceijas, jefe del área de escenografía de Telefe, dieron detalles de la casa: “En principio queríamos hacer algunos cambios estructurales, pero había poco tiempo y no llegamos. Queríamos que fuera de dos plantas, en esta oportunidad. De todas maneras, hicimos algunos cambios significativos para que la casa se viviera diferente. Por ejemplo, las entradas de las habitaciones son distintas. Antes estaban casi en el final del pasillo, cerca de los baños. Y ahora son puertas más grandes, dobles, que dan hacia el living y la cocina. Buscamos que los participantes estén más cercanos a la vivencia de la casa y tuvieran que encerrarse con más ganas para poder planear alguna estrategia. Están mucho más expuestos y más observados por todos sus compañeros. Esta vez entraron 13 camas en cada habitación. Originalmente en la casa teníamos solo nueve placares en cada cuarto y a medida que fuimos sumando participantes, decidimos poner camas baúl para que todos tengan lugar de guardado. Incluso en esta temporada ingresaron 28 participantes, y dos duermen en colchones, en cualquier lado. Una de las habitaciones es color magenta y la otra verde esmeralda y cada una mide 5 x 17 metros. Todo en un estilo maximalista, muy recargado, con colores fuertes, muchos objetos, texturas y detalles. Y, sobre todo, mucho dorado”, detalla Sorge.


Y Martín Ceijas agrega: “La decisión del cambio de estilo vino de la mano de la generación dorada. Ese fue el camino y optamos por diferenciarnos bien de las ediciones anteriores, que se referían a una casa más net. En esta temporada optamos por hacer todo lo contrario, un espacio más pesado visualmente con rasgos de hoteles de Dubái. Nos inspiró eso y definimos que el maximalismo era lo adecuado. ¿Por qué? Para generar cansancio visual, porque si la casa está sobrecargada hace que uno se cargue más y eso genera otras cosas en los participantes” dice. Y cuenta qué modificaciones fueron posibles. “La estructura de la casa no varió mucho, pero si su intervención, donde jugamos con colores saturados y texturas con intervención de dorados y mármoles, y la intervención de las paredes con capitoné y entelados”, detalla. Y también explica que “estructuralmente los cambios grandes fueron la incorporación de dos piletas, una simil playa y la otra techada climatizada, y el acceso a los dormitorios, que se enmarcaron con un gran arco de dos portones de vidrio con espejo repartido pintados en dorado”.
Un solo baño para 28 personas
Los 28 participantes están obligados a ponerse de acuerdo en el uso del baño. Y, otra vez, la intención es generar situaciones y conflictos. El baño, de 4x4, tiene apenas un cambio. “En la temporada anterior había una ducha y una bañadera que estaba al lado, siempre con un inodoro y un bidet separados. Ahora sacamos la bañadera y pusimos dos duchas, para que se puedan duchar de a dos, si quieren”, coinciden.
En la cocina, de 5x12, también hay pocos cambios. “La ubicación sigue siendo la misma, pero cambiamos la mesada que antes era recta y miraba hacia el living, y ahora generamos una especie de L y pusimos el anafe, que da hacia el jardín. Eso genera una visual diferente. Atrás están los hornos y cambiamos de lugar la heladera. Todo está pensado para generar mucho más contenido”.

Las mesas son las mismas, aunque cambiaron la disposición. Hay dos mesas de 2.50 de largo que en la edición anterior estaban alineadas y ahora están paralelas, lo que provoca la idea de que la cocina es más chica y está “colapsada” de gente. Y apenas cambió la forma de distribuirlas. “Este caos visual es lo que buscamos que suceda en toda la casa”, dicen.
Los muebles de cocina son los mismos, pero se plotearon con una estampa dorada. Y se cambiaron las mesadas que antes eran color verde agua y ahora son blancas. También cambiaron la grifería que es dorada en todos los ambientes.
En Gran Hermano Generación Dorada hay pocas cosas nuevas. Todo está reciclado. El living, de 25x14, tiene un enorme sillón que es el mismo de la temporada anterior, que para darle una vuelta de tuerca se tapizó en dorado. Y las sillas son nuevas, en color violeta. Lo mismo que los electrodomésticos, la ropa de cama y la vajila, todo a estrenar.
En el caso del Confesionario, el único cambio es que está todo pintado de dorado con un sillón nuevo en color magenta, pero la estructura es la misma.
Los pisos de vinílico también son diferentes. En la edición 2025 eran color madera que no combinaba con la estética actual, por lo que eligieron el gris y negro.
Piscinas para todos los gustos
En el exterior hay novedades. Antes había una pileta de fibra de vidrio y ahora las cambiaron por una pileta exterior símil playa que parece que tuviera bordes de arena y en realidad es un material de cuarzo. Y la otra es una pileta cerrada y climatizada. “Cerramos el lugar donde estaba el gimnasio y ahora hay una pileta de 3x7. El gimnasio está, pero es un poco más chico y se ubicó comunicado con el living, en el sector donde estaban el sauna y el jacuzzi, que en esta edición no hay.

En el exterior también hay una gran galería con sillones retapizados y el resto del jardín está parquizado con palmeras y una vegetación diferente a la temporada anterior. También hay una posta aeróbica del Gobierno de la Ciudad, como hay en muchas plazas.
La locación de GH Generación Dorada en la que se grabaron decenas de ficciones, entre ellas Casi Ángeles, De corazón, Los médicos de hoy, Somos familia, Dulce amor, Los buscas, Amor en custodia, entre otras. Más de 80 personas trabajaron en cuadrillas de tres turnos para llegar a tiempo. El trabajo se inició el 5 de enero y debió estar listo antes del 23 de febrero, que debutó el reality en la pantalla de Telefe. La casa había estado cerrada durante siete meses.






