El mercado de unidades residenciales en zona norte registra una alta demanda de propiedades con jardín propio y seguridad compartida
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Desarrolladores y familias con hijos pequeños impulsan la expansión de las townhouses en el norte del Gran Buenos Aires, un modelo de vivienda híbrida que ofrece una solución ante la escasez de tierras y la búsqueda de espacios verdes tras la pandemia. Los polos de Pilar, Tigre y San Isidro concentran la mayor cantidad de proyectos actuales.
¿Qué son las townhouses?
Las townhouses funcionan como un producto intermedio que une la privacidad de una casa con la gestión operativa de un departamento. Estas unidades no poseen vecinos arriba ni abajo y cada propiedad cuenta con su propia cochera y jardín privado. El mantenimiento de las áreas comunes, la seguridad y los servicios se centralizan bajo una estructura de expensas previsible.
Iuri Izrastoff, socio de la inmobiliaria Izrastoff, señala que este formato “se consolidó con fuerza en los últimos diez años en la Argentina”. Los expertos del sector definen a la tipología como un conjunto de viviendas adosadas que optimizan el uso del suelo urbano.
| Característica | Detalle de la propiedad |
|---|---|
Tipología | Híbrido entre casa y departamento |
Superficie cubierta | 120 m² a 160 m² |
Espacio exterior | Jardín privado de aprox. 70 m² |
Distribución | Generalmente en dos plantas |
Ubicaciones clave | Pilar, Tigre, San Isidro, Benavidez |
Rango de precios | US$125.000 a US$550.000 |
Rentabilidad | 25% a 28% (inversión en pozo a tres años) |
Juan Meana, gerente comercial de Urdapilleta Propiedades, destaca que el modelo ofrece “la gestión de mantenimiento centralizada, la seguridad y una estructura de expensas más previsible”. Dina Crusizio, directora en la división residencial de la inmobiliaria L.J. Ramos, define a estas propiedades con una frase certera: “Son el downsizing cualitativo ideal“.

Perfil de los nuevos compradores y sus necesidades
El interés por estas viviendas proviene principalmente de personas que priorizan el contacto con la naturaleza sin alejarse de los centros urbanos. Familias jóvenes con hijos pequeños buscan en este producto su primera casa, por la cercanía a colegios, centros de salud y accesos viales rápidos resulta fundamental para este segmento.
Gonzalo Sanchez Zinny, gerente de proyectos de Ayres Desarrollos, afirma: “La tendencia en el país replica una global, donde los usuarios finales pueden acceder a la independencia de una casa sin tener que comprar un terreno y construir”. Alan Flexer, gerente de la sucursal San Isidro en la inmobiliaria Narváez, explica que el trabajo remoto, la necesidad de contar con un playroom o espacio de oficina y la mayor valoración de los espacios exteriores impulsan la demanda.
Yanina Zurita, Project Leader de Toribio Achával, agrega que los compradores “priorizan vivir en un entorno planificado y seguro, donde la vivienda no se piensa de manera aislada, sino como parte de un conjunto con identidad y servicios”.

Diferencias estructurales con departamentos y casas
La arquitectura de estas unidades presenta rasgos específicos que las distinguen de las mansiones tradicionales y los edificios de altura. Suelen presentar una superficie de entre 120 m² y 160 m² cubiertos con una distribución en dos plantas. Maximiliano D’Aria, director de D’Aria Propiedades, detalla que cuentan con un jardín de aproximadamente 70 metros cuadrados.
Carlos Burgwardt, gerente de producto en Toribio Achával, comenta que esta disposición optimiza el uso del terreno. Felicitas Peralta, responsable del sector emprendimientos de Achával Cornejo, resalta la ausencia de pasillos o ascensores comunes, debido a que la inclusión de cochera propia refuerza la privacidad y elimina costos adicionales de estacionamiento. Para los desarrolladores, el proceso de construcción resulta más ágil que el de un edificio convencional.

Mercado de valores y rentabilidad en zona norte
La oferta actual se concentra en localidades como Pilar, San Isidro, Buenavista, Tigre y Benavidez. Los precios presentan un abanico amplio según la etapa del proyecto y su ubicación. En desarrollos como Tacuará o Town Houses Cardano, los valores inician en US$125.000. El emprendimiento Ayres Benavidez ofrecen unidades de US$190.000.
En proyectos de pozo como Oliden Joven en Pilar, los precios parten de US$230.000. Complejos como Sunny en Tigre y Organa en Martínez Organa en Martínez, con valores que van desde los US$240.000 hasta los US$470.000, según la tipología. En el caso de Pueblo Buena Vista, las unidades parten desde los US$550.000.
El retorno de la inversión también muestra cifras competitivas. Alan Flexer señala que la rentabilidad de este producto suele ubicarse por encima del promedio de casas y departamentos. En el proyecto Organa, quienes compraron en pozo y vendieron tres años después obtuvieron una rentabilidad de entre el 25% y el 28%.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Manuela Viñales.
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