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El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, ya que participa en la digestión, regula los niveles de azúcar y colesterol, además de producir proteínas y actuar como un filtro de las toxinas. Por eso, es importante llevar una dieta balanceada y equilibrada para garantizar su correcto funcionamiento.
Cuando una persona consume alimentos procesados en exceso, este órgano comienza a deteriorarse y a dar pequeñas señales de que no está funcionando de la mejor manera. Uno de los problemas más frecuentes es la esteatosis hepática, conocida también como hígado graso.
Aunque la enfermedad en un inicio no presenta señales, en fases avanzadas puede provocar problemas hepáticos como la cirrosis, que causa hinchazón abdominal o coloración amarillenta en la piel.
El hígado graso no alcohólico afecta a cerca del 25 por ciento de la población mundial, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, por lo que llevar una dieta saludable es clave para evitar este padecimiento.
Si bien es cierto que la alimentación es clave, también hay infusiones que pueden ser de gran ayuda, aunque no curan el hígado graso. Una de ellas es la de alcaucil, debido a sus beneficios. Sus hojas contienen compuestos amargos, como la cinarina, asociados con la secreción biliar y el manejo de las grasas, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

De acuerdo con la entidad, esta verdura es rica en fibra, potasio y esteroles vegetales, que contribuyen a metabolizar mejor las grasas. Además, contiene antioxidantes como la luteolina, que contribuyen a combatir la inflamación celular.
Una investigación publicada en Phytomedicine llegó a la conclusión de que el extracto de alcaucil mejora significativamente los parámetros bioquímicos en personas con hígado graso y dislipidemia.
Asimismo, contribuye a reducir los niveles de transaminasas, disminuye el colesterol total y LDL, mejora los síntomas digestivos, como la hinchazón o la pesadez, y favorece la regeneración de las células hepáticas.
En esa misma línea, un estudio publicado en PubMed observó que el extracto de la hoja de esta verdura se asocia con reducciones de ALT, AST y varios lípidos sanguíneos en personas que padecen esta enfermedad.
Si bien es cierto que algunos análisis han mostrado los beneficios de la alcachofa, los científicos explican que aún faltan más ensayos para conocer mejor sus propiedades y los beneficios que tiene para el cuerpo.
Para quienes se preguntan cuál es el mejor horario para tomar esta infusión y aprovechar sus efectos positivos, los expertos recomiendan ingerirla antes o después de la comida principal.
Su sabor amargo puede estimular la respuesta digestiva, sobre todo en aquellas comidas que contienen una mayor cantidad de grasa, según el portal Cynara.
Aunque esta verdura es un alimento seguro, algunas personas con problemas biliares, alergias a plantas de la familia Asteraceae o síndrome de intestino irritable podrían presentar molestias durante su ingesta, sobre todo si la consumen en grandes cantidades.
Por lo que, en estos casos, es importante consultar con un profesional de la salud antes de incluirla en la dieta de forma habitual, para así evitar posibles problemas.





