Asfixian con una almohada a un chico de 5 años en un presunto intento de robo
Habría sido sofocado cuando comenzó a llorar; los vecinos no vieron ni oyeron nada raro; el padre tenía prohibido acercársele
1 minuto de lectura'
La pareja estaba por entrar en su casa cuando escuchó ladrar al perro de la vecina y, enseguida, un pedido de auxilio. Sin dudarlo, entraron en el departamento, que tenía la puerta entreabierta. Encontraron a la dueña de casa, una joven de 26 años, maniatada y con la boca tapada con una cinta adhesiva ancha. Pero lo peor fue cuando subieron a una de las habitaciones de la planta alta y encontraron muerto al hijo de la mujer. Asesinado, acostado boca arriba y con el rostro cubierto por una almohada. Se investiga si el crimen se produjo durante un asalto o por algún tipo de cuestión personal contra la familia de la víctima.
El homicidio, que se conoció ayer, ocurrió la noche del viernes en un dúplex de un complejo situado en Italiani al 300, de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría. Joaquín Bautista tenía 5 años. Calificadas fuentes de la investigación explicaron a LA NACION que el médico legista que revisó el cuerpo del chico opinó que la causa de la muerte había sido asfixia mecánica, eventualmente sofocado por la presión de la almohada.
Los informantes agregaron que en las manos de la víctima fueron encontrados "vestigios de cabellos", lo que hace presumir que intentó defenderse. En las próximas horas el fiscal de Lomas de Zamora Juan José Vaello recibirá el resultado preliminar de la autopsia.
Según las fuentes policiales consultadas, la madre del chico, Johanna Guzzo, relató que el viernes a las 21.30 salió de su departamento para sacar las bolsas de residuos y cuando estaba por reingresar al departamento fue sorprendida en el hall de entrada del edificio por tres delincuentes armados.
Fuentes judiciales citadas por la agencia de noticias Télam afirmaron que los delincuentes golpearon a Guzzo y le exigieron la entrega de dinero.
Siempre según Télam, en medio de ese robo el chico, que estaba en su habitación de la planta alta, comenzó a llorar. Entonces uno de los delincuentes subió a ver qué sucedía. Poco después, el asaltante regresó a la planta baja y volvió a subir con un cómplice. Fue en ese momento que Guzzo escuchó: "¡Esto no tenía que pasar! ¡Esto no era así!". Los tres sospechosos escaparon sin haber robado nada.
Fuentes policiales sostuvieron que los detectives que llegaron a la escena del crimen se entrevistaron con varios vecinos del complejo de departamentos y que ninguno había observado nada extraño ni escuchado gritos o disturbios en la casa de la víctima.
Régimen perimetral
Los investigadores pudieron reconstruir que Guzzo y su hijo vivían en el lugar desde hacía seis meses. La joven está en pareja con un mecánico de 31 años que en el momento de los hechos estaba a nueve cuadras de allí, en la casa de su madre.
El padre de la víctima vive en San Miguel y, según explicaron las fuentes consultadas por LA NACION, tenía un "régimen perimetral" de impedimento de acercamiento.
"El hombre no podía ver a su hijo porque tiene una causa por abuso" en su contra, explicaron fuentes con acceso a la investigación.
Si bien aún resta el resultado de la necropsia, por tratarse de una muerte violenta el fiscal Vaello calificó la causa, en principio, como un homicidio en ocasión de robo.
El representante del Ministerio Público pidió la colaboración de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Esteban Echeverría. Entre otras cosas les encomendó la búsqueda de cámaras de seguridad en la zona que hubiesen registrado el paso de los sospechosos en las cercanías de la escena del crimen.
1Un proyectil abandonado en Palermo desata pánico y un megaoperativo a pocos metros de un templo judío
2“Dime si él te conoce la mitad”: le rompió la camioneta a una vecina que escuchaba música a todo volumen a la siesta
3Qué se sabe del caso de Tania Suárez, la mujer que fue encontrada maniatada en Córdoba
4Buscan en todo el país a una adolescente desaparecida en Río Tercero





