De Nordelta a prisión, la caída de la banda vip

Gustavo Carabajal
Gustavo Carabajal LA NACION
Los delincuentes asaltaron cuatro casas de Nordelta entre la Nochebuena y la Navidad de 2016
Los delincuentes asaltaron cuatro casas de Nordelta entre la Nochebuena y la Navidad de 2016 Fuente: Archivo
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10 de agosto de 2019  

Dos días después de Navidad, Dante Pinto llegó a la casa que su empleador, Ramón Ángel Díaz, tenía en el barrio Los Castores II, en Nordelta, y encontró que la puerta del dormitorio del exdirector técnico de River estaba abierta. Al ingresar en la habitación descubrió que la caja de seguridad había sido violentada. Entonces, el asistente del entrenador se dio cuenta de que la vivienda había sido robada. Los delincuentes se llevaron una chequera del Banco Galicia que pertenecía al exfutbolista, que, en esa época, dirigía al club Al Hilal de la primera división de Arabia Saudita. La vivienda de Ramón Díaz fue una de las cuatro casas asaltadas entre la Nochebuena y la Navidad de 2016 por una banda de ladrones vip que, en dos meses, logró apoderarse de un botín de más de $2.000.000, obtenido en diez propiedades que saquearon.

Varios de los vecinos de Nordelta no lo sabían, pero tenían al enemigo en el barrio. Los delincuentes se hacían pasar por inquilinos. Recurrían a largavistas para revisar las casas que tenían como objetivos y realizaban planos del complejo para saber, con precisión, cuál era la propiedad que podían desvalijar. Durante la investigación policial y judicial se determinó que los cuatro delincuentes, todos oriundos de Córdoba, pagaron $65.000 y $130.000 por los alquileres de lujosas propiedades en los barrios Los Castores y El Golf, respectivamente, para hacer inteligencia sobre las otras viviendas.

Aparentaban llevar una vida de lujo. Se movían en automóviles y camionetas de alta gama. Organizaban reuniones en las que abundaban el champagne y los vinos caros para no llamar la atención en un ambiente de alto nivel económico. Al poder circular libremente por el barrio en sus BMW 330, 130 y X6, Audi TT o Toyota SW4, los sospechosos lograban establecer cuál de las propiedades estaba temporalmente deshabitada. Así elegían sus objetivos. Al analizar las medidas de seguridad, sabían que les alcanzaba con solo forzar alguna ventana. Para concretar otros asaltos, usaron un gomón con motor eléctrico, que no causaba ruido. Este elemento les permitió a los delincuentes llegar a varias casas situadas a orillas del lago interno del complejo sin que los vecinos los escucharan.

Los integrantes de la banda sabían que muchas de las casas quedaban vacías en la época de Navidad y de verano debido a que sus propietarios viajaban por vacaciones. Cuando estaban seguros de que no había habitantes en la vivienda, los ladrones irrumpían y se llevaban el dinero de la caja de seguridad, joyas y relojes de alta gama.

Cinco años sin lujos

En los últimos días, en un juicio abreviado, el Tribunal Oral Nº 7 de San Isidro condenó a cinco años de prisión al jefe del grupo delictivo, identificado como Marcos Maximiliano Grassi. En tanto que la jueza María Coelho impuso penas de cuatro años y tres meses de cárcel para Ramón Antonio Asís, alias Zurdo, y de tres años y medio de prisión para Marcos Daniel González. Luego de analizar las pruebas aportadas por el fiscal Sebastián Fittipaldi, la magistrada consideró a los acusados responsables de una serie de robos agravados. El cuarto integrante de la banda, Ángel Ariel Minué, fue condenado a tres años de cárcel por usurpación de identidad. Se determinó que usó un nombre falso para alquilar las dos viviendas donde se instaló el grupo delictivo.

Actualmente los cuatro asaltantes condenados están detenidos en penales bonaerenses debido a que las penas son de cumplimiento efectivo. Además, la jueza ordenó la confiscación de todos los vehículos de alta gama que los acusados utilizaron para moverse con libertad por el barrio y realizar tareas de inteligencia en las viviendas que asaltaron. Además de asaltar la casa del exdirector técnico de River, entre la Nochebuena y la Navidad de 2016, los delincuentes robaron en una vivienda del barrio La Isla, donde se apoderaron de US$35.000, $5000 y relojes valuados en US$20.000. Esa misma noche la banda irrumpió en la propiedad de un conocido psicólogo, donde robaron $130.000 y US$5000. En otra casa del barrio La Isla, los malvivientes se llevaron $25.000. Con respecto al robo en la casa del exdelantero del seleccionado argentino de fútbol, solo se denunció la sustracción de la chequera. En el resto de las viviendas asaltadas los propietarios sufrieron pérdidas importantes de dinero, además del hecho de que durante dos horas tuvieron a desconocidos revisando cada rincón de las viviendas para tratar de encontrar dinero y joyas.

"Vamos, Marquitos, vamos que están viniendo", le dijo Asís a Grassi, según quedó grabado en las cámaras de seguridad de la vivienda asaltada en el barrio La Isla, el 19 de diciembre de 2016, de donde los asaltantes se llevaron US$80.000, $185.000 y 1435 euros. En ese caso, los acusados estuvieron durante casi media hora en la vivienda y tuvieron que huir porque habían escuchado que se aproximaban los vecinos.

La aplicación de medidas de vigilancia remota provocó la caída de la banda. Después de asaltar con éxito varias casas, en los barrios Los Castores y La Isla, los delincuentes decidieron robar en las viviendas de la zona del Golf. Entonces, pagaron $130.000 pesos de alquiler por adelantado de una lujosa casa en ese sector de Nordelta. El 10 de febrero decidieron concretar el primer golpe en esa zona. Eligieron una casa cuyos propietarios se habían ido a Punta del Este. No advirtieron los asaltantes que el dueño había instalado un sistema de cámaras de seguridad que le permitía monitorear su propiedad a través del celular. Cuando los delincuentes irrumpieron en la vivienda se activó la alarma silenciosa en el teléfono del dueño, que, desde su aparato, observó cómo dos hombres con bigotes, ropa clara y pañuelos entraron en su living. No solo los veía. También los escuchaba. Mientras miraba en vivo y en directo cómo dos sospechosos entraban en su casa para robar, percibió una conversación entre ellos. "Ambos delincuentes tenían un acento particular. No eran porteños. Parecía que venían del interior".

A las 21.53 el propietario llamó al número de emergencias 911 y a la guardia del country. Mientras tanto, los asaltantes alumbraban con linternas los rincones de la casa y buscaban dinero, la caja de seguridad y joyas. El dueño de casa alertó a la policía y a la guardia del country que los asaltantes abandonaron la propiedad por la parte trasera de la casa y abordaron un BMW 330. Los policías siguieron el vehículo y lo interceptaron cerca del centro comercial. Al revisar el rodado, los uniformados secuestraron algunos de los valores que habían robado los delincuentes y detuvieron a los sospechosos, Asís y Grassi.

Asís era un personaje muy conocido en Córdoba. Había sido acusado de su presunta participación en el asalto contra el cantante cuartetero la Mona Jiménez, en 2014. En tanto que González, fue apresado en Córdoba. Todos están presos en penales bonaerenses. Quedaron así muy lejos de la vida de lujos que llevaban en Nordelta con el dinero robado.

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