El crimen de Blas Correa. Córdoba: detienen a otro policía acusado de encubrimiento agravado

Empeora la situación de los policías que participaron en el crimen de Blas Correas.
Empeora la situación de los policías que participaron en el crimen de Blas Correas.
Gabriela Origlia
(0)
15 de agosto de 2020  • 09:03

CÓRDOBA.- Ya son cuatro los policías detenidos por el crimen del joven de 17 años, Blas Correa, quien fue asesinado por balas de armas reglamentarias cuando intentó eludir un control policial. El nuevo imputado por encubrimiento agravado y omisión del deber de funcionario público es el subcomisario Sergio Alejandro González.

Los primeros detenidos, a las pocas horas del crimen de Correas, fueron los cabos Lucas Gómez, de 35 año, y Javier Alarcón, de 31, quienes están acusados de homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego, por la muerte del joven y de homicidio calificado en grado de tentativa, porque los disparos realizados "a matar" también pusieron en peligro las vidas de los cuatro chicos que acompañaban a Valentino en el auto.

La fundamentación de esa segunda acusación es que un proyectil perforó la capucha del buzo de uno de ellos y otro quedó incrustado en el apoyacabezas del asiento delantero del auto.

La semana pasada, por orden del fiscal José Mana, quedó detenida la agente Wanda Esquivel, acusada de encubrimiento agravado y se imputó a la oficial ayudante Yamila Florencia Martínez, a quien ayer se le agravó la calificación. Ahora, además de responder por el delito de omisión de los deberes de funcionario público, deberá hacerlo por encubrimiento agravado.

Los policías apostados en el puesto de control -los cuatro imputados sin incluir al subcomisario- dijeron que un testigo -quien sigue sin ser identificado- había visto cómo desde el auto de los jóvenes tiraban un arma, que rastrillaron el lugar y hallaron un revólver calibre 22 viejo en una bolsa. Los peritajes demostraron que no servía. La Justicia tiene la hipótesis de que fue "plantado" por ellos.

Además, ayer fue allanada la Clínica Aconcagua, donde no quisieron atender a Blas. Secuestraron una computadora con el listado de todos los empleados que estaban trabajando durante la madrugada del pasado jueves 6.

El jueves en el centro de Córdoba se realizó una marcha multitudinaria reclamando justicia por Blas. En silencio, con remeras con la cara de la víctima, algunas velas y carteles. En paz, como insistió en pedir su hermano, Juan, quien la convocó y quien leyó una carta: "Podría estar horas hablando de vos, del gran hermano que eras, del hermoso hijo, del amigo incondicional, del nieto mimado, y de tantas anécdotas y momentos que pasamos juntos; pero prefiero reservarme eso, atesorarlo conmigo. Hoy mi vida está destrozada; como siempre, fuerte por y para vos, pero devastado por dentro. No solo el dolor es quien me acompaña dentro mío, sino una gran incertidumbre", decía el texto.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.