Se tiró de un primer piso y disparó para escapar de la policía, pero terminó muerto a balazos
El sospechoso tenía pedido de captura por integrar una banda de ladrones de autos; otro de sus cómplices también saltó, pero fue detenido
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Estaba rodeado por la policía. Intentó escapar a los tiros y saltó de la planta alta de una casa con pileta donde participaba de una fiesta con chicas y más jóvenes. Pero terminó muerto como consecuencia de las heridas provocada por los balazos disparados por los detectives que estaban tras sus pasos. Uno de sus cómplices también se arrojó desde la planta alta hacia un terreno lindero para huir, pero fue detenido.
Diego Ezequiel López, de 23 años, según identificaron fuentes policiales al ladrón abatido, había salido del penal de Melchor Romero hace 10 meses. Tal vez por esa razón abrió fuego contra los policías que pretendían detenerlo. No quería volver a la “tumba”, tal como le dicen en el ambiente del hampa a la cárcel.
Según fuentes policiales, el allanamiento que terminó con el ladrón de 23 años muerto y otro detenido formó parte de una serie de 33 operativos ordenados en el contexto de una investigación con el objetivo de desbaratar una banda dedicada a la sustracción de vehículos, a realizar entraderas y a la comercialización de estupefacientes que adquirían con la venta de los autos robados.

Los operativos terminaron con las detenciones de 15 sospechosos y el secuestro de seis armas de fuego, formularios 08, 11 celulares y 70 dosis de cocaína.
La organización criminal, cuyo jefe está preso en una cárcel bonaerense y daba órdenes a sus cómplices con un celular, sería responsable de al menos 15 asaltos en la zona sur del Gran Buenos Aires, dijeron los voceros consultados.
El operativo tuvo como escenario una casa de la localidad de 9 de Abril, en Esteban Echeverría. Cuando efectivos del Grupo de Apoyo Departametal (GAD) de la policía bonaerense irrumpieron, en medio de los gritos y mientras varios jóvenes que participaban de una pool party se tiraban al piso, uno de los sospechosos que estaba en la planta alta de la vivienda intentó escapar y se arrojó al terreno vecino, mientras que su cómplice disparó contra los policías desde la habitación del primer piso.
Así comenzó el tiroteo. “¡Saltó uno, saltó uno!”, exclamó un policía. Los efectivos del GAD repelieron la agresión y dispararon contra el sospechoso, que alcanzado por balas en la cabeza y en el tórax, cayó malherido en la propiedad vecina a la casaquinta donde supuestamente se habían refugiado dos de los integrantes de la banda.
El ladrón malherido fue trasladado de urgencia al hospital de Monte Grande, donde quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva en estado gravísimo, aunque murió poco después.

Más tarde, por orden judicial, efectivos de la Gendarmería comenzaron a realizar los peritajes en la casaquinta para tratar de deslindar responsabilidades de los policías bonaerenses que dispararon contra el asaltante abatido.
Luego de revisar los videos grabados por las cámaras que llevaban los efectivos del GAD en sus cascos, la fiscalía decidió no arrestar a ninguno de los efectivos, pues se advirtió que el sospechoso abatido había disparado contra los uniformados.
La investigación
Aproximadamente 48 horas antes, los investigadores obtuvieron la información que indicaba que uno de los imputados, Jonathan Alejandro Rodríguez, había publicado una foto en una casaquinta con pileta. Rodríguez, “gatillero” de la banda, posaba con una pistola 9 mm durante una fiesta.
Al mismo tiempo, los policías consiguieron el dato de que habría una nueva pool party en esa casaquinta. Cuando lograron localizar la propiedad, decidieron irrumpir.
La investigación que derivó en este y otros 33 allanamientos comenzó el 9 de mayo de 2025, cuando efectivos de la Estación de Policía de Esteban Echeverría tuvieron un enfrentamiento con delincuentes que habían robado un Toyota Yaris.
Ese tiroteo terminó con la detención de un sospechoso. Al revisar su celular, los investigadores establecieron que formaba parte de una organización que se dedicaba al robo de autos, cuyos integrantes tenían funciones específicas, como gatilleros, paseros de los vehículos robados y, además, otros se encargaban de realizar la documentación apócrifa para venderlos como “mellizos” o cambiarlos por droga en la frontera con Paraguay o alquilarlos a bandas que hacían “entraderas”.
Los datos encontrados en el celular del primer detenido fueron la punta del ovillo para que los detectives de la DDI de Lomas de Zamora pudieran identificar al resto de los integrantes de la banda. Establecieron que la organización tenía un jefe que estaba detenido en una cárcel bonaerense, desde dónde impartía las órdenes para el grupo delictivo.
Otra de las claves de la pesquisa estuvo en el entrecruzamiento de la información del primer celular secuestrado y las grabaciones de las cámaras de seguridad del seguimiento de los vehículos robados, aportadas por el Centro de Monitoreo de Lomas de Zamora.

Tras el violento desenlace del operativo de ayer, fuentes policiales precisaron que López, el ladrón abatido, estaba prófugo desde hace casi un año, cuando fue beneficiado con una salida transitoria del penal y no regresó. Su prontuario (N°1620887) incluía una causa por narcomenudeo y otra por robo agravado por el uso de armas que derivó en una detención en 2022, por la que estuvo detenido en el penal de Melchor Romero hasta 2023, cuando recuperó la libertad.
En 2024 fue detenido nuevamente cuando circulaba en un Peugeot 208 robado. Volvió a Melchor Romero. Un año después desapareció tras una salida transitoria. Terminó sus días en una casaquinta con pileta, con dos tiros letales.
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