
Violencia de género
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MENDOZA.- Con dolor e impotencia, familiares y amigos de las tres mujeres asesinadas el domingo en Mendoza les dieron el último adiós. Fueron horas de tristeza las vividas durante el velatorio y luego el sepelio de Claudia Arias (30), Susana Ortiz (45) y Silda Díaz (90), las víctimas de Daniel Zalazar, el triple femicida del barrio Trapiche, en Godoy Cruz. El hombre ya se encuentra en el penal de Boulogne Sur Mer, donde se reforzó la seguridad luego de que sufrió intentos de linchamiento por parte de otros reos.
Además, ayer se conoció que el estado de salud de los dos niños que atacó el homicida, que siguen internados en el hospital, presentó una leve mejoría.
La despedida se realizó en el Parque Jardín Mendoza, en La Carrodilla, Luján de Cuyo, en una ceremonia íntima. Los restos de la ex pareja de Zalazar, de la tía y de la abuela de la joven fueron sepultados durante un funeral también marcado por la preocupación por lo que sufrieron los niños sobrevivientes. El chico de ocho años que se escondió en un auto y logró dar aviso de la masacre y evitar una tragedia mayor participó de las exequias y no se separó de los féretros, con un ramillete de rosas en la mano, manteniendo la entereza, pese a la conmoción.
Luego del velatorio, que se realizó desde la tarde de anteayer hasta ayer al mediodía, comenzó el cortejo fúnebre, que recorrió el Acceso Sur, una de las vías principales de ingreso a Mendoza, hasta llegar al cementerio, pasadas las 16. Alrededor de las 18 se realizó la despedida final, luego de las sentidas palabras de un sacerdote. La mamá de Claudia, Miriam Ortiz, entre lágrimas destacó el apoyo de todos los vecinos y agradeció a Dios por la evolución de sus nietos, que luchan por su vida en el hospital pediátrico Humberto Notti.
Según informó el director del hospital, Raúl Rufeil, los chicos mostraron una mejoría, aunque siguen bajo estricta observación, en terapia intensiva. Además, la beba de 10 meses, hija de Zalazar, muestra signos de recuperación, por lo que se le comenzó a retirar el respirador artificial y podría pasar a sala intermedia en 24 horas. El niño de 11 años, por su parte, debió ser sometido a una nueva intervención quirúrgica en la cabeza, producto de las heridas punzocortantes que le produjo el agresor, que -se estima- fueron más de 20. El chico evoluciona favorablemente luego de la neurocirugía.
Zalazar, en tanto, está imputado por los delitos de "homicidio agravado por femicidio, doble homicidio simple y doble tentativa de homicidio agravado por alevosía y por el vínculo en el caso de la menor de los niños".



