
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

El mes pasado, el gobierno de Donald Trump comunicó un cambio en la pirámide alimenticia y las guías de alimentación que recomiendan las autoridades de Estados Unidos. Esta decisión repercutió en todo el mundo y reabrió el debate sobre las nuevas formas de nutrirnos.
Para analizar cuáles son los alimentos que debemos preponderar, la nutricionista Fiorella Vitelli visitó los estudios de LN+, donde sostuvo que “es importante priorizar la comida real a los procesados”.

“Estos cambios en las pirámides tienen que ver con un cambio de paradigma. Con un cambio en la forma en la que miramos a la nutrición”, se explayó Vitelli. “Hay datos muy concretos. Por ejemplo, que las enfermedades crónicas no transmisibles son la principal causa de muerte a nivel mundial”, profundizó.
“Entonces, esto nos está diciendo que hay algo que debemos atender y modificar”, remató la nutricionista.

En su disertación en los estudios de LN+, la nutricionista insistió con una idea: “Priorizar los alimentos reales por sobre los procesados”. “Esto es, elegir aquellos que tengan más densidad nutricional. Esa comida que nos permita entender que nos estamos nutriendo”, señaló Vitelli.
En base al reordenamiento piramidal, la profesional apuntó: “En una guía alimentaria no hace falta poner el consumo de carbohidratos simples, como gaseosas o papas fritas. A esto la humanidad lo hace por default. La gente ya sabe darse ‘permitidos’”.
“Nutricionalmente hablando, antes que una compotera de copos de maíz, es mejor comerse unos huevos revueltos”, recomendó.

Consultada sobre los desórdenes alimenticios contemporáneos, Vitelli respondió a través del siguiente planteo: “Antes se creía que el peso tenía mucho que ver con las enfermedades. Pero hoy hay mucha delgadez enferma y también hay muchos niños chiquitos con enfermedades metabólicas“.
“Entonces, hay que reinterpretar la nutrición. Porque, como muchos otros tópicos, se trata de algo político. El plato es político porque contiene intereses que se pueden cuestionar”, reflexionó.
Más allá de la alimentación, en el intercambio con Vitelli también se puso sobre la mesa el factor del marketing.
“En el supermercado está todo organizado para crearte deseos innecesarios”, manifestó la nutricionista. “De repente ves un frasco de dulce y pensas, ‘lo compro porque después me puede servir para guardar las especias’”, subrayó Vitelli.

“Otra cosa: cuando tenés hambre no decís, ‘tengo hambre’, decís, ‘quiero una papita’”, remató.
El último tip de Vitelli fue sobre “la cultura de la tostada”. “Y con esto me refiero a que, para comer una palta o un huevo, no hace falta tener pan: ambos alimentos pueden estar sobre un plato sin problemas”, concluyó la nutricionista.


