El avance de las transmisiones automáticas hizo que cada vez más autos las incorporen; qué hábitos conviene evitar y cómo utilizarlas correctamente en la diaria
4 minutos de lectura'

Las transmisiones automáticas dejaron de ser un lujo reservado a pocos modelos y son una tecnología consolidada. Su evolución permitió que sean más rápidas, compactas y eficientes que hace algunos años e incluso en determinadas situaciones pueden consumir lo mismo —o menos— que una transmisión manual.
A eso se suma una ventaja evidente, ya que reducen el esfuerzo del conductor, sobre todo en entornos urbanos con tránsito intenso o embotellamientos frecuentes. Sin embargo, aunque están diseñadas para facilitar la conducción, su uso incorrecto puede acelerar el desgaste de sus componentes y derivar en reparaciones costosas.
Cambiar a “N” en los semáforos no es buena idea
Uno de los mitos más extendidos entre los conductores es pasar la palanca a Neutral (N) cuando el vehículo queda detenido en un semáforo. Lejos de ayudar a la transmisión, esta práctica puede generar un desgaste adicional. Cada movimiento de la palanca obliga a que distintos componentes internos de la caja entren en funcionamiento sin que exista una necesidad real.
Las cajas automáticas están diseñadas para permanecer en Drive (D) durante las detenciones breves, por lo que cambiar constantemente de posición no aporta beneficios.

Un automático no se puede arrancar empujándolo
A diferencia de lo que ocurre con muchos autos manuales, empujar un vehículo automático para arrancarlo cuando la batería está descargada no funciona.
Esto se debe a que el vínculo entre el motor y la transmisión se realiza mediante un convertidor de torque, un sistema hidráulico que necesita presión interna para transmitir movimiento. La velocidad generada al empujar el vehículo no alcanza para activar ese mecanismo.

Las levas detrás del volante no requieren cuidados especiales
En muchos modelos actuales la transmisión puede manejarse con levas detrás del volante. Estas no tienen una conexión mecánica directa con la caja, sino que funcionan como interruptores electrónicos que envían una señal al sistema del vehículo.
En la práctica, el principio es el mismo que al mover la palanca de cambios ya que se trata simplemente de una orden que el sistema procesa electrónicamente.

El orden correcto al detener el auto
Una duda frecuente al estacionar un vehículo con transmisión automática es qué acción debe realizarse primero, si activar el freno de mano o colocar la caja en Parking (P).
La secuencia recomendada es detener completamente el vehículo, accionar el freno de estacionamiento y recién entonces pasar la transmisión a P antes de apagar el motor.
Esto se debe a que la posición Parking funciona mediante un mecanismo interno que bloquea la transmisión. Si se selecciona mientras el auto aún está en movimiento, ese sistema puede dañarse.

Consumo y desempeño
Durante mucho tiempo se asumió que los autos automáticos consumían más combustible que los manuales. Esa idea tenía fundamento en las cajas más antiguas, que contaban con pocas relaciones y respuestas más lentas.
Las transmisiones actuales, en cambio, pueden tener seis, siete, ocho o incluso diez marchas, lo que permite mantener el motor dentro de su rango de eficiencia durante más tiempo.

En términos de rendimiento ocurre algo similar. Hoy un auto automático no necesariamente es más lento que uno manual. Muchos modelos modernos incluso aceleran mejor ya que el sistema puede realizar los cambios de marcha con mayor rapidez y precisión que un conductor.
Otro aspecto a tener en cuenta es la conducción en reversa. Circular rápido marcha atrás no suele dañar directamente la transmisión, pero sí representa un riesgo para el control del vehículo, ya que en ese sentido la dirección se vuelve mucho más sensible y las maniobras pueden resultar difíciles de manejar.
Mantenimiento y remolque
Las cajas automáticas son mecánicamente más complejas que las manuales y, cuando requieren reparación, el trabajo suele ser más costoso porque demanda talleres especializados. Sin embargo, cuando están bien diseñadas y se utilizan correctamente pueden tener una vida útil muy extensa.
En caso de tener que remolcar un vehículo automático, lo recomendable es hacerlo solo en trayectos cortos y como medida de emergencia. Cuando las ruedas motrices giran con el motor apagado, la transmisión no recibe la presión hidráulica necesaria para lubricarse correctamente, lo que puede provocar daños internos. Por eso, al trasladarlo en una grúa lo ideal es levantar las ruedas conectadas a la transmisión; en los modelos con tracción integral, la opción más segura es una grúa de plataforma.

1Llegó un nuevo SUV chino a la Argentina con foco en familias numerosas y bajo consumo
2El CEO de una automotriz que vende modelos de alta gama sorprendió: anunció que comenzaron a fabricar un nuevo medio de transporte en el país
3Estos son los 10 autos 0km más baratos de la Argentina este mes
4Aumentan las multas en CABA y hay infracciones que llegan hasta $3,8 millones






