Apagar el compresor minutos antes de finalizar el trayecto evita la acumulación de agua en el evaporador y la proliferación de moho
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Con la llegada de las altas temperaturas, el uso del aire acondicionado en los automóviles se vuelve indispensable para la movilidad urbana y los viajes por carretera. Sin embargo, un problema recurrente para los conductores es la aparición de un olor persistente a humedad o moho al encender el sistema.
Juanjo Jiménez, mecánico y creador de contenido en TikTok bajo el perfil ‘@jcautomotivetop’, ha compartido recientemente una explicación técnica y una solución práctica para prevenir este inconveniente que afecta tanto al confort como a la higiene dentro del habitáculo.
De acuerdo con la explicación técnica de Jiménez, el problema se origina en el interior del salpicadero, donde se ubica un componente denominado evaporador. Este radiador trabaja a temperaturas cercanas a los cero grados para transformar el gas refrigerante, lo que genera condensación y escarcha.

En condiciones normales, este líquido debe drenarse hacia el exterior del vehículo, formando el característico charco de agua bajo el chasis. No obstante, en muchas ocasiones el agua queda estancada en el radiador o en los conductos de ventilación.
Este estancamiento, combinado con la oscuridad y el encierro del sistema, favorece la aparición de humedades y la proliferación de bacterias y moho, responsables del hedor que emana de las rejillas de ventilación.
Para evitar que este residuo líquido se convierta en una fuente de malos olores, el experto sugiere un cambio sencillo en los hábitos de conducción. La clave reside en gestionar el botón identificado como “AC” —encargado de activar el compresor— minutos antes de detener el motor y finalizar el trayecto.
Al desactivar únicamente el compresor, pero manteniendo el ventilador en funcionamiento, el aire que circula a temperatura ambiente ayuda a secar la humedad acumulada en el evaporador. “Lo que vamos a hacer es localizar el botón de AC y lo vamos a apagar. El aire sigue funcionando, solo que no va a tirar frío”, explica el mecánico.
Este proceso de secado preventivo impide que el agua permanezca estancada mientras el coche está aparcado, eliminando así el caldo de cultivo para el moho.
Recomendaciones para el mantenimiento del sistema
Aunque este consejo ayuda a prevenir la formación de nuevos olores, Jiménez señala que es una práctica que debe adoptarse con regularidad para notar su efectividad a largo plazo.
En los casos donde el olor ya es muy intenso, podría ser necesaria una limpieza profesional de los conductos o el reemplazo del filtro de habitáculo, el cual suele acumular partículas y humedad que agravan la situación.
Pese a que desactivar el aire frío unos minutos antes de llegar puede generar un aumento momentáneo de la temperatura en el interior, los especialistas coinciden en que es la medida más económica y eficaz para evitar visitas al taller motivadas por la limpieza de sistemas de climatización contaminados.
Por Pablo Pachón Ramírez










