¿Podría un argentino ganar el Premio Nobel de Literatura?

A Borges la Academia Nobel le dio la espalda; con César Aira, ¿podrá ser?
A Borges la Academia Nobel le dio la espalda; con César Aira, ¿podrá ser?
Daniel Gigena
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9 de octubre de 2019  • 14:02

Si bien en la historia del Nobel, que se entrega desde 1901, la Argentina cosechó cinco premios, ese galardón nunca recayó en un escritor: hasta ahora el Nobel de Literatura ha sido esquivo para los escritores argentinos. ¿Seguirán invictos después de mañana?

El que más cerca estuvo de obtenerlo fue Jorge Luis Borges pero, según lo que revelaron documentos desclasificados por la Academia Sueca en 2018, el autor de Ficciones quedó fuera de carrera no por sus sobrados méritos literarios sino por sus simpatías ideológicas, que no concordaban con las de los académicos suecos. Los encuentros de Borges con Augusto Pinochet y con Jorge Rafael Videla, ambos en 1976, y los elogios que les dedicó a los dictadores, sepultaron las posibilidades de que pudiera ganar el Nobel de Literatura. María Kodama confirmó esa hipótesis y, en una entrevista, reveló que Borges, en su vejez, bromeaba sobre el asunto: "Si me lo dan, voy a ser un número más en una lista. Así soy como un ícono al que no le dieron el Premio Nobel". A diferencia de la obra borgeana, el legado de muchos Nobel de Literatura cayó en el olvido.

En 2018, cuando por los escándalos de abusos sexuales y corrupción no se entregó el Nobel de Literatura, un comité de escritores y críticos internacionales integrado por Catherine Millet, Irvine Welsh, Teresa Cremisi, Mathias Énard, Jorge Carrión, Alberto Manguel, Fernando Savater, Cristina Rivera Garza, Fernanda Trías, J. P. Cuenca y Marta Sanz anunció que Borges había, por fin, ganado el máximo premio literario. Se trataba de una performance justiciera en el marco de la décima edición del Filba ideada por Esteban Feune de Colombi y los organizadores del festival de literatura. "Su obra no envejeció, pudo haber sido escrita hoy a la mañana", rezaba el comunicado.

También hubo una comedia negra, en 2016, codirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, que cumplió el sueño de los argentinos de que un compatriota figure en la lista de los Nobel de Literatura. En El ciudadano ilustre, el escritor Daniel Mantovani (interpretado por el actor y académico Oscar Martínez), que ha recibido el premio literario más importante, se apresta a visitar su pueblo natal, Salas, donde le otorgarán la distinción de ciudadano ilustre.

Aira asoma

Desde hace pocos años, luego de la paulatina consagración internacional de su obra César Aira (Coronel Pringles, 1949) figura entre los candidatos al Nobel de Literatura. Aunque la Academia Sueca no da a conocer los nombres de los nominados, en las horas previas al anunció del galardón de 2018 y 2019, que será mañana por la mañana, Aira figura en las páginas de apuestas europeas (en el 26° puesto, entre la japonesa Yoko Tawada y el poeta chino Yang Lian). ¿Podrá el autor de La luz argentina, El tilo y Prins, por mencionar apenas tres títulos de una obra inmensa y en la que se respira un aire de felicidad, despertarse mañana con la noticia de que obtuvo el Nobel de Literatura? En cierto sentido, Aira es un heredero sutil y anárquico de la literatura borgeana.

Este año, además, Aira no solo es el único argentino sino también un embajador solitario de las letras de América Latina en carrera por el premio. En ocasiones anteriores, recibieron el Nobel de Literatura Gabriela Mistral y Pablo Neruda (Chile), Mario Vargas Llosa (Perú), Gabriel García Márquez (Colombia), Miguel Ángel Asturias (Guatemala) y el mexicano Octavio Paz. Si Aira ganara uno de los dos Nobel mañana, sin duda en su Coronel Pringles natal y en el barrio de Flores, donde vive actualmente, estarán de fiesta durante el fin de semana largo.

"Los premios Nobel de Literatura y de la Paz son distinciones que conjugan el homenaje a una figura destacada en el campo que premian con la evaluación política del mensaje que esa obra da a la sociedad -dice a LA NACION el crítico Daniel Molina-. Por eso, el presidente Barack Obama o el canciller estadounidense Henry Kissinger, a pesar de estar encabezando guerras, recibieron el Nobel de la Paz: fue una forma de apoyar a Estados Unidos en determinados momentos históricos". Para Molina, que a partir de mañana brindará un curso de ocho clases sobre Borges en el Instituto Baikal, sucede lo mismo con el Nobel de Literatura. "Boris Pasternak o Alexander Solyenitzin recibieron el premio por ser disidentes contra el gobierno comunista de la Unión Soviética más que por sus obras. A los miembros de la Academia Sueca no les gustaba Borges ni su literatura, a la que veían como demasiado artificial y elitista, ni su posición política, a la que juzgaban de antidemocrática, ya que Borges, siguiendo a G. K. Chesterton y otros conservadores, fue siempre muy crítico de la democracia".

Durante el siglo XX, cinco argentinos ganaron el Premio Nobel. En 1936, Carlos Saavedra Lamas obtuvo el Premio Nobel de la Paz; en 1947, Bernardo Houssay ganó el Premio Nobel de Medicina; Luis Federico Leloir mereció el Premio Nobel de Química 1970; Adolfo Pérez Esquivel, el Nobel de la Paz 1980 y, en 1984, César Milstein ganó el Premio Nobel de Medicina.

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