Henrikh Mkhitaryan, la estrella armenia del Arsenal que no jugará la final de la Europa League por un conflicto político

Entre el club y la familia, se decidió que el futbolista no viaje a Bakú
Entre el club y la familia, se decidió que el futbolista no viaje a Bakú Fuente: AFP - Crédito: Giuseppe Maffia
Carlos Delfino
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23 de mayo de 2019  • 17:49

Henrikh Mkhitaryan tiene 30 años, lleva dos temporadas en Arsenal y, con el dorsal número 7, es una de las figuras del conjunto inglés que jugará el miércoles próximo la final de la Liga de Europa ante Chelsea. Sin embargo, pese a estar habilitado para tomar parte del partido decisivo, el mediocampista ofensivo no viajará a Azerbaiyán para ingresar con sus compañeros al estadio Olímpico de Bakú. Las razones de la ausencia no son futbolísticas ni reglamentarias. Están ligadas al conflicto político que Armenia -donde él nació, creció y construyó las bases de lo que es hoy- mantiene con el país en cuya capital se definirá el título.

"Hemos estudiado a fondo todas las opciones para intentar que Micki fuese parte del plantel, pero después de haberlo debatido con él y con su familia acordamos que lo mejor es que no viaje. Estamos muy decepcionados", informaron mediante un comunicado desde Arsenal. "Le escribimos a la UEFA expresando nuestra profunda preocupación por esta situación. Henrikh fue un jugador clave para obtener la clasificación a esta final y por eso su baja representa una enorme pérdida para el equipo", agregaron desde el club londinense, en una catarsis que se publicó en la página de la entidad y se extendió a sus redes sociales.

Casi en paralelo, Mkhitaryan dio a conocer la decisión y, con una foto aferrado al trofeo en disputa, posteó: "Es el tipo de partido que los jugadores no afrontamos a menudo y debo admitir que me duele mucho perderla, pero voy a darles fuerzas a mis compañeros y vamos a traer la copa a Arsenal". Henrikh ingresó faltando 28 minutos y asistió al francés Pierre-Emerick Aubameyang en el último de sus tres goles en el triunfo por 4-2 ante Valencia en España, que le permitió sellar la clasificación.

Micki, como le dicen desde que llegó a suelo inglés, participó de 11 de los 14 encuentros que jugó Arsenal para llegar hasta esta instancia. En cinco casos completó el partido, en una oportunidad fue reemplazado cerca del final y en los restantes cinco, los últimos, ingresó desde el banco. Una particularidad que potenció un precedente: en la etapa de grupos, Arsenal viajó a Azerbaiyán para enfrentarse con Qarabag por la segunda fecha y Mkhitaryan optó por quedarse en Inglaterra. Vio la victoria por 3-0 por televisión, tal como había acontecido en octubre de 2015 cuando jugaba para Borussia Dortmund y evitó el duelo ante Gabala, que los alemanes resolvieron con éxito por 3-1. Ahora, el jugador recibió el permiso para estar en Bakú, pero el club expresó su preocupación por su seguridad mientras se encuentre en Azerbaiyán debido al conflicto de Nagorno Karabaj y decidió que no viaje. El conflicto armado está muy presente.

Aunque unos son cristianos y los otros musulmanes, armenios y azeríes habían vivido como buenos vecinos en étnica variopinta del Cáucaso sur, al menos hasta el final de la Unión Soviética. Tras ello, los armenios iniciaron un movimiento de protesta para exigir la anexión de la montañosa provincia, integrada en la República Socialista de Azerbaiyán pero de mayoría armenia. Hasta que en 1988 los nacionalistas azeríes sacaron de sus casas a la fuerza a los armenios y los asesinaron, lo que desembocó en una cruenta guerra, sin fin pese al llamado de alto el fuego que se firmó seis años más tarde. Los enfrentamientos dejaron 30.000 muertos y cientos de miles de refugiados. Nagorno Karabaj se ha proclamado república independiente y funciona como tal en la actualidad, aunque paradójicamente ningún otro país lo reconoce como Estado, ni siquiera Armenia, que es la que sostiene su existencia y otorga pasaportes a su población. Mkhitaryan, como tantos otros armenios, ha donado fondos para su supervivencia económica.

"A pesar de las difíciles relaciones entre Azerbaiyán y Armenia, Mkhitaryan no tendrá problemas para jugar la final de la Europa League en Bakú. Varios acontecimientos deportivos importantes fueron organizados en nuestro país y los atletas armenios pudieron participar de ellos. No hay que confundir deporte y política, que deben mantenerse separados", afirmó la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores azerí, Leyla Abdullayeva. Es más, el secretario general de la Federación de Fútbol de Azerbaiyán, Elkhan Mamedov, ya había advertido que "las autoridades nacionales le dieron a la UEFA garantías de seguridad para Mkhitaryan". No fue suficiente para hacer cambiar de idea al futbolista, capitán y goleador del seleccionado armenio, y a su club.

El DT español del Arsenal, Unai Emery, señaló que respeta la decisión del mediocampista de no viajar a Bakú y fue más allá: criticó la elección de esa ciudad como sede de la final. "No tanto por la tensión política de la que el jugador es víctima, sino porque a los fanáticos del club les resulta muy difícil y caro viajar hasta allí. Una final es algo muy importante y es una pena que se juegue en Bakú, porque no todos los aficionados están en condiciones de poder ir", declaró el entrenador. Un día después de sellada la semifinal, Arsenal ya había expresado su incomodidad por la situación que se vislumbrada y pedía garantías en un lugar que, lejos de cualquier solución, en 2016 nuevos enfrentamientos costaron 110 muertos, con civiles y militares de ambos lados.

Nacido en Yerevan, Mkhitaryan comenzó su carrera en el club Pyunik a los 17 años y fue fundamental para el éxito del equipo en el campo nacional, al ganar cuatro títulos sucesivos de la Premier League de Armenia y una Copa de Armenia. Llamó la atención su despliegue y viajó en 2009 a Ucrania, donde permaneció por cuatro años, inicialmente en Metalurh Donetsk y luego en el clásico rival de la ciudad, Shakhtar Donetsk, que pagó 6,1 millones de euros por su transferencia. Algunos se animaron a compararlo con el crack francés Zinedine Zidane y 27,5 millones de euros lo llevaron a la Bundesliga, para jugar en el Borussia Dortmund. Más tarde fue el primer futbolista armenio en llegar a la Premier League inglesa, donde antes de recalar en Arsenal pasó por Mancherster United, que lo pagó 34,3 millones de euros, lo que lo convirtió en el jugador armenio más caro de la historia.

Goles y asistencias de Mkhitaryan jugando en Arsenal

Mkhitaryan, que habla armenio, francés, portugués, ruso, ucraniano, inglés y alemán, jugó 39 partidos con el Arsenal en todas las competiciones esta temporada y marcó seis goles. No obstante, no estará en el juego decisivo de la Europa League, cuya copa Henrikh ya ha levantado en 2017 con el United y solo podrá hacer lo propio esta vez si sus compañeros regresan a la ciudad londinense con el trofeo desde Azerbaiyán, la tierra políticamente incorrecta para el futbolista.

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