Sol del Mayo, el club que dejó sin dormir a Viedma y sueña con multiplicar socios

El festejo eufórico de Sol de Mayo, en uno de los días deportivos más importantes de su historia
El festejo eufórico de Sol de Mayo, en uno de los días deportivos más importantes de su historia Crédito: @Copa_Argentina
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27 de febrero de 2019  • 08:43

"El escudo de Sol de Mayo se parece a un escudo del FIFA sin licenciar". Los comentarios irónicos se multiplicaron en las redes sociales, pero lo cierto es que Sol de Mayo sacudió al fútbol argentino en la noche del martes, con la resonante victoria sobre Rosario Central por penales en los 32avos de la Copa Argentina.

Viedma amaneció hoy eufórica, todavía con los coletazos de los festejos de anoche en la ciudad por haber tumbado al último campeón de este certamen, que escapa mucho a la lógica de los resultados. El plantel del torneo Federal A salió de su ciudad el jueves pasado y recién está regresando hoy a tierra sureña. Pasó casi una semana de travesía para jugar, primero, ante Defensores de Villa Ramallo (perdió 2-1) y luego batir en la ciudad de Santa Fe al Canalla, con el empate 2-2 y el éxito 5-4 por penales.

La Copa Argentina tiene la virtud de visibilizar a silenciosos y pintorescos personajes del fútbol argentino profundo. Lejos de los grandes focos, allí está Adán Valdebenito, que cumple el doble papel de presidente y director técnico de Sol de Mayo. Lleva cuatro años en esta suerte de doble comando. Y lejos de arrogarse méritos, señala: "Ya había cumplido estas funciones en el torneo Federal B. Por una cuestión presupuestaria, antes del inicio del Federal A, la subcomisión decidió que volviera a ser el técnico del primero equipo en condición de presidente y acá estamos, dándole una mano al club".

Sabíamos que si teníamos todos las luces, íbamos a hacer el partido que hicimos ante Rosario Central
Juan Manuel Iurino (Sol de Mayo)

La identificación del DT con este club de alusiones patrióticas es enorme. Relata que llegó a la entidad a los 7 años y arrancó en la Escuelita de fútbol. Atravesó las categorías inferiores, jugó en primera división y, al retirarse, fue directivo hasta llegar a la presidencia, para también sentarse en el banco de suplentes. Es decir, cumplió todas las funciones posibles en esta entidad que el año próximo se convertirá en centenaria ( fue fundada el 2 de agosto de 1920) y que -como no podía ser de otra manera- luce en su camiseta los colores de la bandera argentina. Sol de Mayo fue fundado por ex alumnos del colegio San Francisco de Sales de la ciudad de Viedma e inauguró su estadio en 1939.

Adan Valdebenito, el DT-presidente de Sol de Mayo que siempre confió en sus jugadores
Adan Valdebenito, el DT-presidente de Sol de Mayo que siempre confió en sus jugadores

Con 52 años y proveniente de Lamarque, de la provincia de Río Negro, Valdebenito detalla: "En los cuatro años de este doble rol se simplificó bastante, ya que hubo acompañamiento en las distintas disciplinas. Y en el fútbol logramos un cuerpo técnico acorde, muy profesional, muy trabajador. Entre todos vamos llevándolo lo mejor posible. ¿La verdad? Hasta ahora no he tenido que dejar una función por otra".

Para obtener un rédito económico, Valdebenito también trabaja como administrador de Salud en un Hospital local y es analista programador de sistemas, al tiempo que anoche, por ejemplo, le tocó dibujar tácticas en un pizarrón para vencer a un gigante del interior como Rosario Central, que se apresta a jugar la Copa Libertadores. Cumplió el objetivo con creces y ya se ilusiona con más.

El equipo rionegrino cuenta hoy con 320 socios y siete disciplinas. Ese cheque de 670.000 pesos que el plantel exhibió tras el triunfo ayudará a llevar adelante una campaña societaria, con el objetivo de alcanzar los 1000 o 1500 asociados. Este repentino shock deportivo, con toda la repercusión que implicó, permitirá una modernización y buscará sumar un espacio de primer nivel para entrenarse.

El cheque como premio para Sol de Mayo
El cheque como premio para Sol de Mayo Fuente: Telam - Crédito: Cetraro Luis

"Estamos en un predio de 7 hectáreas, con un valor de tierra muy alto. Un casino que se quiere instalar nos ofreció comprarnos dos, lo que nos permitirá crecer, reacondicionar las instalaciones y sumar un gran terreno para que el equipo pueda practicar", comentó este hombre que sintió mucho compromiso en la previa del encuentro ante Central: "Representamos a una ciudad y a una provincia; es nuestra segunda experiencia en este torneo y la responsabilidad enorme", mencionaba con calma, antes de ingresar con su equipo a la cancha.

La decepción de Paulo Ferrari

Paulo Ferrari, uno de los símbolos de Rosario Central como jugador, tuvo su peor debut como técnico, en reemplazo de Edgardo Bauza. El ex lateral derecho, que también tuvo una larga campaña en River, había comentado en las horas previas que la conducción técnica del Canalla era "el gran desafío de su vida". Consumada la eliminación, comentó: "Sabíamos que para estos chicos iba a ser un partido difícil. Tratamos de buscar los jugadores que mejor estaban con un solo día de entrenamiento. Nos superaron en el primer tiempo, jugamos mal".

Ferrari comentó lo que intentó hacer cuando el partido se perfilaba mal y el equipo padecía con dos goles de desventaja: "En el segundo tiempo, con el ingreso de algunos experimentados, mejorarnos un poco. Empatamos, pero no alcanzó. El sábado tenemos una final (ante Belgrano, en Rosario) y por eso no veíamos conveniente poner el equipo titular. Ahora hay que levantar a los chicos que se hicieron cargo".

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