

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

LONDRES.- Nikolai Davydenko no tiene logo en su raqueta. Es un usuario frecuente de las raquetas Prince, pero no tiene el patrocinio de la marca. La realidad es que Davydenko viene cruzando a todas las generaciones del tenis mundial desde hace casi diez años como un jugador sin carisma. Palabra vieja pero que todavía se entiende. El carisma antes era el poster en la habitación. Ahora es el protector de pantalla en la computadora. Ni poster en la pieza ni wallpaper y tampoco cartelería en las casas de deportes. Eso no es para Davydenko. Lo que sí es para Davydenko es haber terminado cinco temporadas como top-five del circuito y no moverse de los diez primeros jamás.
Sus conferencias de prensa son un encanto. Parece estar al límite con el manejo del inglés, a veces pide asistencia al encargado de prensa de la ATP cuando la pregunta le viene "alta al revés", pero siempre devuelve una broma como primera opción.
"No es problema encontrar patrocinantes de raquetas, lo importante es poder jugar con esas raquetas buenas. Yo podría encontrar sponsors y si me dicen que con otras raquetas voy a jugar bien, no tengo problemas. Para mí lo primero es como juego y luego cuanto puede pagar por mí cualquier marca...", comentó Davydenko luego de ganarle a Roger Federer 6-2, 4-6 y 7-5 en las semifinales del Masters. Primer triunfo en trece partidos que jugaron. Por allí se comentó que Davydenko tenía alguna molestia y que Federer "compró" como bueno el rumor. Eso y el dominio abrumador en la estadìstica fueron algunos de los argumentos a favor de Federer antes de jugar. En la cancha, Davydenko fue veloz y preciso en todo el juego. Demasiado rápido para un Federer que igualmente estuvo cerca del triunfo. Se puso 0-30 con ventaja de 5-4 en el tercer set. Federer entrega una nueva versión en los últimos tiempos. No controla la totalidad del partido, pero le basta con marcar presencia en los momentos claves de cada set para sentir el aroma de la victoria. Davydenko le sacó el pastel de la ventana cuando Federer estaba tirando el manotazo para quedárselo.
El ruso pensó que podía perder. "No hice nada diferente a otros partidos. Jugué como otras veces. Federer tiene un gran slice y después juega con un buen top de derecha o de revés. Pero no tuvo muchas oportunidades de jugar tiros ganadores. Hice de lo siempre: algo de volea, algún saque, alguna devoluciòn y en fin, 7-5 en el tercero...",dijo Davydenko mientras sonreía al contar cual era su menú de opciones para jugar contra el número uno del mundo. "Me dijo que no podìa perder 13 veces seguidas. No de nuevo. En un momento pensaba: `Pierdo, mañana estoy en casa y después a las (Islas) Maldivas...`Por suerte no sucedió..."
Davydenko terminó su rutina diaria luego de vencer a Robin Soderling a las 3 de la mañana del sábado. Cuenta que durmió siete horas y que le alcanzaron para descansar. Y ahì vino el siguiente diàlogo con un periodista:
-¿Dormiste solo?
-Soy un hombre casado. ¿Quío querés que duerma con dos o tres mujeres a la vez?
-Bueno, sos ruso...
-Soy ruso, pero no soy Safin...
Davydenko jugará su segunda final de Masters consecutivas. Perdió en Shanghai con Novak Djokovic y ahora será rival de Del Potro. Compite con la nueva generación como ya lo hizo con los otros. Viene de ganar en Kuala Lumpur y el Master 1000 de Shanghai. Su cierre de año es impecable. Es un integrante estable de los top ten y animador del circuito a lo largo de los 2000. Su imagen no es la que circula por bluetooth por los celulares de todos los fanáticos del tenis de Londres y el planeta. Pero su juego es dificil de contener y superar. Es el hombre de la raqueta sin logo.
