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Javier Martí nació en Madrid, es fanático del Aleti y dice estar entusiasmado con la gestión del Cholo Simeone. Tiene 20 años, los festejó el 11 de enero. Camina por los pasillos del Buenos Aires mascullando bronca; es que acaba de caer en la primera rueda de la Copa Claro ante el francés Benoit Paire, pero rescata haber llegado allí tras superar tres desafíos de la qualy. Martí es 177° del mundo -su mejor posición- y recién debutó el año pasado en el cuadro principal de Roland Garros, pero es, sin dudas, una de las perlas del poderoso tenis español, la esperanza de la próxima Armada.
Carga en sus hombros el peso de ser señalado como "el nuevo Rafa Nadal", aunque tiene características disímiles a las del mallorquín y, vaya paradoja, entrando en el juego de las muchas veces subjetivas comparaciones, se asemeja a Roger Federer. ¿Por qué? Porque es diestro y pega el revés a una mano y con naturalidad, algo inusual en un tenista de una generación que se acostumbró al golpe con dos manos. Además, tiene al suizo como espejo y referente deportivo.
"Está claro que la clase que tiene Federer no la tiene ningún jugador. Él es un hombre inspirador", dice, son sinrojarse. Pero advierte: "Trato de verlo a Roger y de copiarle sus movimientos, aunque no soy tan ofensivo como él, es algo que debo corregir". También pondera el coraje de sus compatriotas: "Me quedo con el espíritu de lucha que tienen Ferrer y Nadal. Ellos son inspiradores".
Martí es un distinto ; luce gran categoría y se nota con sólo verlo un puñado de games en la cancha N° 3, intercambiando golpes potentes con drops. Consiguió logros fenomenales durante sus años de juvenil. Fue campeón del mundo a los 11 años, en singles y en dobles. A los 14, ganó el Masters Internacional en Italia. En 2007, con 15, derrotó a tenistas mayores que él y fue finalista del Master Europeo. Encandiló a sponsors y, acompañado por su entrenador Oscar Burrieza, empezó a girar por el mundo en busca de un sueño. Se espera que dé el gran salto, pero luce ir camino a ello.
"Quiero ser el mejor tenista del mundo y trabajo para eso", explica. Y agrega: "Ser posterior a la generación dorada lo tomaba como una presión cuando era pequeño. Hoy no pienso más en eso. Hay gente que dice que soy el nuevo Nadal, pero no me siento así. A mi edad Rafa ya había ganado Roland Garros. Estoy haciendo mi camino".
Su objetivo más próximo es consolidarse entre los top 100 de ATP, aunque anhela algún día poder encumbrar el trofeo del Abierto francés, su torneo preferido. Reconoce que le falta crecer físicamente y, quizá, despojarse de algunas malas costumbres de su época de junior y madurar. "Me falta un poco más, quizá creérmelo que puedo estar entre los buenos. Mejoré mucho de la cabeza últimamente, pero en estas dos semanas perdí partidos importantes en San Pablo y aquí, tuve bastante ansiedad, pero se ha juntado un poco de mala suerte y no pude controlar los pensamientos. Es parte de mi aprendizaje lógico. Ojalá que esta gira latinoamericana me sirva de impulso", explica Martí, el diamante en bruto que ostenta la multicampeona España.
Chucho dice adiós
A los 29 años, y víctima de varias lesiones de rodilla y cadera, José Acasuso anunciará mañana, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, su retiro como profesional. Chucho, uno de los argentinos con mejor saque de los últimos tiempos, fue número 20 del mundo, ganó tres títulos del ATP Tour y disputó las finales de Copa Davis ante Rusia (2006) y España (2008).

